Se presenta ante el Senado la Superintendente designada de la Policía

Michelle Hernández FraleyLa designada Superintendente de la Policía, doctora Michelle Hernández Fraley, aseguró que sus prioridades estarán concentradas en un plan anticrimen ejecutado en conjunto con las agencias federales para el combatir el narcotráfico, al tiempo que anticipó que habrán cambios en los procesos de la Policía de Puerto Rico.

“Me enfocaré en las iniciativas expuestas en el Plan para Puerto Rico que incluyen nuestro Plan Anti Crimen para combatir conjuntamente con nuestros compañeros federales y locales el narcotráfico, el tráfico ilegal de armas y el crimen organizado, creando un sistema de seguridad e inteligencia utilizando los sistemas de Información Tecnológica como NIBRS y sus diversas aplicaciones que apoyan a la base de datos y estadísticas. La reestructuración del Fusion Center servirá como centro de intercambio de información y desarrollo de inteligencia para combatir el crimen”, detalló la ex Rectora de la Academia de la Policía, durante la ponencia que presentó hoy en el Senado, que consideró la designación hecha por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

La Coronel dijo que el Acuerdo para la Reforma Sostenible de la Policía de Puerto Rico, firmado entre el Departamento de Justicia de los Estados Unidos y el Gobierno de Puerto Rico para asegurar que se ofrezcan servicios policíacos que respeten los derechos civiles, requerirá cambios que incluyen la actualización de la Ley 53, Ley de la Policía de Puerto Rico del 1996, según enmendada; cambios en los procesos de ascensos y traslados; la continua reorganización de unidades como el Negociado de Drogas y Narcóticos; y la institucionalización de la Policía Comunitaria.

“El estudio de necesidades, bajo el Requerimiento 13 del Acuerdo para la Reforma Sostenible de la Policía de Puerto Rico, nos servirá de guía para prestar servicios profesionales garantizando la seguridad y salvaguardar los derechos humanos y civiles de los ciudadanos y visitantes de Puerto Rico”, aseguró la designada.

Hernández Fraley habló durante su vista de confirmación rodeada de familiares, amigos, colegas de agencias federales, estatales y locales encargadas de hacer cumplir la ley y el orden, así como miembros de aliados en el área de seguridad pública.

“Veo a muchos de nuestra comunidad y representantes locales y estatales; gracias por estar aquí. Y, veo a los dedicados hombres y mujeres de la Policía de Puerto Rico que tan desinteresadamente sirven ahora a mi lado. Les agradezco a todos por venir a compartir esta gran ocasión conmigo, sin embargo, necesito hacer una cosa clara: Hoy no es sobre mí, es sobre cada uno de ustedes. No estaría aquí si no fuera por ustedes. En algún momento, usted hizo algo que ayudó a hacerme la persona que soy dentro del honroso cuerpo de la Policía de Puerto Rico. Sea cual sea la lección que hayas enseñado, o la acción que hiciste, el hecho de que estés presente hoy me permite la oportunidad de aceptar y trabajar como Superintendente de la Policía para ti, para el pueblo de Puerto Rico y todos sus ciudadanos y visitantes”, expresó.

La doctora Hernández Fraley nació y se crió en San Juan, Puerto Rico, después de vivir por tres años en San Lorenzo. Desde los cuatro años hasta que entró al Ejército de los Estados Unidos a los 18 años, vivió en Río Piedras. Se educó hasta octavo grado en la Academia Nuestra Señora de la Providencia, Cupey Alto e hizo su escuela superior en Robinson School, graduándose como Valedictorian en el 1980. Durante su juventud en Puerto Rico fue parte del equipo nacional de nado sincronizado, participando en varias competencias internacionales como los Juegos Panamericanos de 1979.

En el 1980, el entonces Comisionado Residente, Baltazar Corrada del Río, la nominó a la Academia Militar del Ejército de los Estados Unidos (“West Point”) en el estado de Nueva York. En el 1984, se graduó como la primera mujer puertorriqueña de la Academia Militar de West Point. Además de su Bachillerato en Ciencias con concentración en los idiomas de ruso y alemán, obtuvo una Maestría en Administración de Empresas de la Universidad Nova Southeastern, una Maestría en Artes en Relaciones Internacionales de la Universidad de Troy, un doctorado en liderazgo organizacional y recientemente una Maestría en Artes en Educación de Adultos ambos de la Universidad de Phoenix.

Durante sus 30 años de servicio público en el Ejército de los Estados Unidos estuvo asignada a la Organización del Tratado del Atlántico Norte,- OTAN-, se desplazó a Bosnia, Kósovo, Kuwait (incluyendo Afganistán e Iraq). Estuvo asignada al Comando Sur (SOUTHCOM) en la República de Panamá, donde trabajó con los sistemas de informática e inteligencia para combatir el narcotráfico. Trabajó en la Casa Blanca como Oficial Presidencial de Informática directamente para el Presidente William “Bill” Clinton y para el Presidente George W. Bush. También se desempeñó como Jefe de Estado Mayor, teniendo bajo su supervisión y administración 16,000 empleados (soldados, civiles y contratistas) y la administración y gerencia de más de $1.2 billones de dólares. Finalmente se retiró del ejército de los Estados Unidos en el 2014, ejerciendo como Comandante de Brigada del Centro Médico de Walter Reed (WTB) en Washington DC.

“Mis labores como Jefe de Estado Mayor por dos años serán significativas para mi desempeño como Superintendente de la Policia de Puerto Rico ya que no será la primera vez que tendré que enfrentar retos presupuestarios, de recursos humanos, contratos y transparencia en los servicios”, dijo la Superintendente.

A su regreso a la Isla fue designada como asistente especial del Superintendente de la Policía en aquel momento, James Tuller Cintrón, dirigiendo el Grupo de Iniciativas Estratégicas. Después de cuatro meses, fue nombrada como la Rectora de la Academia de la Policía de Puerto Rico, donde colaboró directamente con la elaboración y culminación de los planes de acción para el cumplimiento del Acuerdo para la Reforma Sostenible de la Policía de Puerto Rico

Hernández Fraley aseguró que cultivará un ambiente de confianza y diálogo en la Agencia y con el Pueblo, mejorará la calidad de vida de los policías en los cuarteles, atenderá de manera rápida a los retirados y sus familiares y dará prioridad a aquellos con enfermedades y necesidades económicas.

“Me comprometo a mantener esta oficina con respeto, honor y dignidad, y espero lo mismo de todos bajo mi cargo”, concluyó.

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