Cómo convertirte en un excelente abogado

Jay Harrington, fundador de la compañía Harrington Communications y quien una vez fuera abogado de litigio comercial y quiebras, publicó una guía para aquellos abogados que se estrenan como asociados en bufetes legales.

Para hacer la lista, Harrington pensó en su primer año como asociado en el bufete Skadden, Arps, Slate, Meagher & Flom y lo que le hubiera gustado que le aconsejaran antes de comenzar.

Muchas de estas cosas, incluyó, no las enseñan en la universidad.

1. Estar ocupado no sustituye ser productivo: Las horas facturables son importantes pero los asociados más valorados son aquellos que no sólo facturan, sino que hacen el trabajo. Termina el trabajo.

2. Deja de dar excusas: Puede que ocasionalmente recibas una crítica injusta, o puede que no te lleves bien con algún socio, pero los bufetes son en general meritocracias. Debes responsabilizarte por tus deficiencias, fallos y decepciones. Aprende de ellas.

3. Trabaja en tus destrezas de escritura: Esto te servirá adonde quiera que tu carrera te lleve. Identifica a los escritores talentosos de tu bufete y emula su estilo de escritura.

4. Aprende a usar un calendario: Pronto estarás muy ocupado, más de lo que te imaginas, y no quieres perderte una reunión o no cumplir con una fecha límite.

5. No tienes idea de cuánto los socios valoran a los buenos asociados: Quizás no te quedará claro al principio pero lo comprenderás dentro de unos años.

6. No tienes idea de cuánto los socios detestan a los malos asociados: ¿En serio pensabas que un socio no va a notar trabajo mal hecho o una mala actitud?

7. Entiende el negocio y aprende de los clientes: Sólo porque estudiaste en Harvard, no quiere decir que eres más inteligente que tu cliente que fue a una universidad estatal. Después de todo, ¿quién fue el que desarrolló la compañía valorada en millones?

8. Nunca tendrás clientes sentado detrás de tu escritorio: Si piensas que el “networking” no es importante, estás equivocado. El hecho de que seas un asociado no quiere decir que generar clientes no es necesario o no es tu labor. Al final, te evaluarán al lado de un asociado que sí entienda que es necesario, y ¿a quién valorarán mas?

9. Ocho años pasan más rápido de lo que piensas: Estudia los atributos, destrezas y acercamientos de los asociados que son socios en tu bufete. Emúlalos.

10. Sé serio, pero no te tomes a ti mismo muy en serio: Estás en primer año. Tienes mucho que aprender.

11. Trata a tus colegas con respeto: Sé respetuoso y cortés con los paralegales, asistentes y otros empleados. Los necesitarás para que te ayuden en su momento.

12. Toma vacaciones: Disfruta de tu tiempo libre, recarga tus baterías, comparte con tu familia y amigos.

13. No tengas miedo de decir que no: Si estás muy ocupado para trabajar en ese nuevo asunto o trabajo no facturable, dilo. Las implicaciones de asumir algo que no puedes completar serán exponencialmente peores que cualquier impresión creada por decir que no. Esto presumiendo que estás demasiado ocupado realmente.

14. No te escondas del socio con mala fama: En los bufetes siempre hay un abogado con reputación de que es brutal con el trabajo. Hay una gran diferencia, como quiera, en tener alta expectativa y ser malcriado, condescendiente e injusto. Los abogados con grandes expectativas para los asociados son usualmente los mejores en la ejecución.

15. Sal de tu zona de confort: Los grandes bufetes tienen expertos en casi todas las áreas de práctica concebibles. Si eres un abogado de quiebras, siempre puedes llamar a un litigante para tomar esa deposición o preparar a ese testigo. Pero te convertirás en un abogado mucho mejor preparado si sales de tu zona de confort y aprendes a hacerlo tú mismo.

16. Prepara a tu familia y/o pareja. Practicar Derecho es exigente, estresante, a veces irrazonable y ocasionalmente injusto. Esto pondrá tensiones en tus relaciones personales. Prepárate para ello.

17. Mantente seguro de ti mismo. En algún momento fallarás: Un error tipográfico vergonzoso, una opinión mal interpretada, un correo electrónico errante. Puedes sentirte mal por ello, pero no pierdas la confianza en ti. Un abogado tímido, a la defensiva y que no le gusta su trabajo, no será muy bueno en él.

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