Consejos para el nuevo litigante: Cómo prepararte para tu primera vista ante el Tribunal

Para muchos abogados, su primera aparición ante un tribunal genera terror, nauseas, mucho nerviosismo y sobre preparación.

Algunos abogados han hecho su práctica, en la que han presenciado vistas o han acompañado a socios litigando, pero nada se compara con esa primera vez en que debes presentarte ante un juez y hablar por tu cuenta. El miedo a no saber qué decir, olvidar las formalidades o cometer algún error puede paralizarte.

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Veamos algunas destrezas básicas y consejos para que te prepares para esa primera experiencia:

Primero, averigua qué estará pasando en la vista. Usualmente la primera vista a la que comparecerás no será un juicio. De todas formas, tu inclinación será la de sobre prepararte. Querrás leerlo todo 16 veces para asegurarte de que no se cometan errores tontos. Eso está perfectamente bien, siempre que tengas tiempo para hacerlo.

Sin embargo, si tienes que tomar una decisión, esto es en lo que me concentraría:

  • ¿Quién es tu cliente y qué partes son (el demandante, el demandado, etc.)?
  • ¿Cuáles son los elementos básicos de la controversia? ¿Qué quieren cada uno de los protagonistas y por qué?
  • ¿Para qué estás ahí en esa vista en particular? ¿Estás pidiendo algo, aceptando algo, oponiéndote a algo, y qué es?
  • ¿De dónde viene el poder del tribunal para hacer lo que quieres?
  • ¿Por qué el tribunal debe hacer lo que quieres?

Luego, prepara tus documentos. Esto va a variar enormemente.

A veces no tendrás que preparar ningún documento en absoluto, ya sea porque ya se hizo por ti o simplemente no es necesario.

No obstante, si es preciso aclarar el récord, es buena idea de que tengas el expediente completo a la mano. Asimismo, es probable que necesitas preparar tus notas, de manera que no olvides nada que sea importante informar.

Si sientes muchos nervios, quizás es buena idea visitar la sala del tribunal en la que se verá tu caso, para que presencies la dinámica del juez de dicha sala. Cada juez lleva su sala de manera particular. Mientras que algunos jueces son pacientes con la impuntualidad, otros no lo son. Mientras que otros prefieren hablar con los abogados cerca del estrado, otros prefieren que los abogados se queden en el podio.

De igual forma, puedes preguntarle a algún colega abogado que haya visto el tipo de vista a la que asistirás que te deje saber cuál es la dinámica particular de ese tipo de caso.

Prepara lo que dirás: Todo lo que tengas que decir (aparte de las preguntas que hay que abordar) partirá de lo que has escrito anteriormente. Recuerda que lo que vas a decir no es necesariamente una repetición de las mociones que has escrito. Por tanto, si tienes que argumentar alguna moción, recuerda que deberás proveer un resumen de la misma, que se circunscriba a la controversia y al derecho que entiendes aplicable.

Por otro lado, tienes razón en sentir nervios. Cuando te arrojan al entorno extraño de una sala de tribunal, no puedes asumir que será tan fácil decir las cosas de forma tan simple como pensabas (al menos, no cuando no lo has hecho antes).

Algo que también puede ayudarte es hacer un bosquejo. A estas alturas, ya deberías conocer bien el caso de tu cliente, el material y los principios legales. No es necesario que escribas todo palabra por palabra. Sin embargo, lo que necesitas es algo a lo que puedas referirte para que no pierdas puntos importantes. Olvida memorizarte las citas de los casos.

Y llegó el día… Antes de la vista, debes:

Comer. No vayas a la vista con el estómago vacío.

  • Prepara lo que necesites. Podrían ser los códigos o legislación que discutirás, el expediente del caso y cualquier otro material útil.
  • Lleva una copia más de cada documento que crees que necesitarás
  • Llega 15 minutos antes. Siéntate en la sala del tribunal si puedes, y acostúmbrate a quién está allí y qué está pasando.
  • Cuando llegue el momento, asegúrate de poner en orden tus documentos, las cosas donde puedas encontrarlas, copias para el tribunal y la otra parte, según sea necesario y tus notas al frente, en el podio.
  • Tómate tu tiempo cuando hables. Si el juez no está escuchando, prepárate para hacer una breve pausa hasta que él o ella te mire.
  • Si el tribunal te hace una pregunta, escúchala y piensa antes de responder.
  • Habla con tus notas. No te ofendas por las interrupciones. Escucha lo que se te indica, y reacciona apropiadamente.
  • Luego de tu vista, evalúa qué hiciste bien o mal. Piensa además en qué puedes mejorar. Pero siempre de forma considerada contigo. Nada nunca es fácil la primera vez.

 

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