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La salud menstrual como un derecho en Puerto Rico

Para analizar el tema, Microjuris entrevistó al licenciado sindical Arturo Ríos Escribano y a la abogada laboral Rosa Seguí Cordero, quienes abogaron por la necesidad de unir esfuerzos para legislar una licencia menstrual para las empleadas del país.

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Mientras países como España impulsaron una ley para tener tres días de licencia durante el período menstrual, así como la eliminación de impuestos a los productos de higiene femenina, Puerto Rico todavía está lejos de concretarse la concesión de este tipo de protección legal.

España aprobó la semana pasada un proyecto de ley que amplía el derecho al aborto para las adolescentes y podría convertirse, a su vez, en el primer país de Europa en darle a las obreras una licencia menstrual con paga.

La medida para otorgar una licencia menstrual ha sido adoptada y convertida en ley en países como Japón, Corea del Sur, Indonesia y Argentina

Fue para el 2017 cuando por primera vez surgió un debate sobre este tema en la Comisión de Salud de la Cámara de Representantes.  Su presidente para aquel entonces, Juan Oscar Morales se manifestó públicamente a favor de recibir legislación sobre la creación de una licencia menstrual. Sin embargo, el tema quedó, desde entonces, desatendido. 

Actualmente, a principios de este año, se presentó legislación para crear la “Ley para garantizar el acceso a productos de Higiene Menstrual”, para garantizar que las personas menstruantes tengan acceso gratuito a artículos para la higiene menstrual en las escuelas públicas, universidades y agencias gubernamentales.

De igual forma, se presentó legislación para eximir los productos ginecológicos, de higiene menstrual y de extracción y/o preservación de leche materna, del pago del Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU).

Proponen eximir de IVU los productos de higiene menstrual y de extracción de leche materna

Para analizar el tema, Microjuris entrevistó al abogado laboral Arturo Ríos Escribano, quien abogó por la necesidad de unir esfuerzos para legislar una licencia menstrual para las empleadas del país. A su vez, hablamos con la abogada laboral Rosa Seguí Cordero.

“La licencia menstrual en Puerto Rico no existe. Se ha implementado de manera general, o a través del gobierno, como una legislación en distintos países de Asia. En Europa se ha traído a la discusión en distintas empresas privadas. Cada una de esas licencias, en la medida en que han sido implementadas, tienen una propia definición. Pero, a grandes rasgos, es una licencia que se le otorga a mujeres, que tienen padecimientos o dolores, así como condiciones a raíz de la menstruación, que les impide llevar a cabo sus labores de manera regular”, comenzó explicando el abogado.

“Es algo que debe pasar en Puerto Rico. La discusión no debe centrarse en, debe ocurrir o no, sino en que debe ocurrir, y cómo ocurriría. A nivel legislativo no se ha presentado ninguna medida, ni por petición ni como parte de una de las delegaciones en la Rama Legislativa. Sin embargo, es necesario que se haga e indispensable que ocurra en la medida en que es algo que existe. Son unos padecimientos y dolencias reales que ponen a las mujeres que lo padecen en una posición de desventaja con sus pares”, indicó el licenciado.

Lamentó, además, que exista tanto desconocimiento sobre el tema en la isla.

La excandidata al Distrito senatorial de San Juan, Guaynabo y Aguas Buenas por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Seguí Cordero, tuvo en su agenda legislativa durante las elecciones pasadas establecer una licencia por menstruación a las mujeres.

“Es muy importante escuchar a los grupos de personas que se pueden ver afectadas para conocer más cómo se puede implementar, y no siempre abarcamos todo con estas propuestas. He continuado abordando el tema, y lo que comenzó como una licencia menstrual, va desarrollándose a lo que son los derechos menstruales. Esto me permitió conocer otras cosas que deberían ser discutidas y atendidas”, argumentó la licenciada durante entrevista con Microjuris.

Para la abogada, la diferencia entre una licencia menstrual y Ley de Vacaciones y Licencia por Enfermedad de Puerto Rico es que la segunda se “creó tomando el marco de las necesidades de los hombres”.

El tema, a su vez, según la licenciada, debe extenderse a los entornos educativos para permitirle a las estudiantes menstruantes ausentarse, si así lo requieren. Recalcó, al mismo tiempo, que actualmente está marginada la conversación sobre la menstruación en las escuelas.

“Lo que tenemos que comenzar a educar y a crear conciencia es que esto es proceso natural, e inevitable. No se puede detener ni evitar, y lo más complicado es que es distinto en cada persona. Así que, además de tener esa licencia por situación que se pueden exacerbar con la menstruación, para mí es importante que, distinto a otros países, no se requiera ese certificado médico. Esto no debería ser exclusivo para personas que tienen dolor”, añadió.

Seguí Cordero subrayó que la licencia menstrual debe cubrir todas las razones y escenarios posibles porque el sector laboral no se ajusta a las necesidades básicas de las mujeres.   

“Las mujeres hemos tenido que ir abriendo camino y exigiendo, participación laboral, y cuando nos adentramos al mundo laboral, no teníamos ningún derecho. Así que comenzamos a solicitar y a luchar, pero nos enfrentamos a mucha resistencia y machismo. La licencia de menstruación tiene que ser extendida a las escuelas. Muchas niñas son víctimas de discriminación y afecta su desempeño debido a su condición biológica”, expresó.

Según lo explica la revista clínica Medline Plus, muchísimas mujeres alrededor del mundo tienen ciclos menstruales muy dolorosos, también conocidos como dismenorrea.

“Este síndrome causa muchos síntomas diferentes, incluyendo aumento de peso, hinchazón, irritabilidad y fatiga. El síndrome a menudo comienza una o dos semanas antes del comienzo de su período”, explica en su portal.

Los dolores también podrían ser causados por una enfermedad conocida como endometriosis, es una condición común en la cual tejido de origen endometrial crece donde no debe.

Esta enfermedad afecta a unas 50,000 puertorriqueñas, según la Fundación Puertorriqueña de Pacientes con Endometriosis. La endometriosis no tiene cura, pero existen alternativas para el manejo de los síntomas y disminuir el dolor.

 

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