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Detallan errores comunes de redacción en la comunidad legal

La profesora López-Latorre ofreció algunas recomendaciones.

Por Perla del Mar Rodríguez Fernández

La profesora de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR), María del Mar López-Latorre, compartió con Microjuris algunos de los errores ortográficos más comunes entre la comunidad legal y ofreció algunas recomendaciones para atender este tipo de reto.

López-Latorre, quien es coordinadora académica del programa de maestría (LLM) y del programa de intercambio y grados conjuntos de la Escuela de Derecho de la UPR, señaló los siguientes seis errores comunes:

1. Coherencia en los pensamientos

López-Latorre explicó que ha leído escritos donde parece que hay «pensamientos sueltos», pero que no están unidos de forma coherente o clara para llevar un mensaje. Es decir, que el escrito carece de una estructura que permita comprender qué es lo que se trata de comunicar.

2. Acentuación

Para la docente, uno de los errores más comunes es que muchas personas omiten las tildes cuando escriben palabras mayúsculas. Es decir, que si escriben «COMUNICACIÓN», no colocan el acento en la «O» mayúscula.

En resumen, sí, las mayúsculas deben acentuarse.

3. Oraciones largas

La coordinadora académica del programa de maestría de la Escuela de Derecho de la UPR también sostuvo que, a veces, los profesionales del derecho escriben oraciones que parecen párrafos.

A veces, se puede pecar de escribir oraciones muy largas o que carecer de interrupciones adecuadas (comas). Este tipo de oraciones puede dificultar que quien le lea comprenda el escrito.

4. Falta de transiciones

La profesora explicó que el comienzo de un nuevo párrafo requiere transiciones. No podemos ir abruptamente de un pensamiento a otro. De acuerdo con la docente, la persona debe enlazar lo pasado con lo próximo.

«Entre la falta de coherencia, también hay falta de transiciones en los párrafos», explicó.

5. Reciclaje de escritos

A veces, los profesionales del derecho pueden ceder a la tentación de reciclar sus escritos. Es decir, que usen escritos viejos y los traspasen a otro documento con un simple «copy and paste».

Según conversamos con la profesora, el reto con esta acción es que se traspase sin hacer las debidas ediciones.

Incluso, otro riesgo podría ser incurrir en el autoplagio.

6. Plagio incidental

«No es que la gente quiera tomar ideas de otras personas y presentarlas como propias, es que no conocen mucho el uso de las comillas, las notas al calce, las citas en bloque para dar el crédito y la referencia a quien realmente pertenece la idea», explicó López-Latorre.

Un escrito jurídico tiene que estar sustentado adecuadamente y es preferible colocar una nota al calce en la mayoría de las oraciones, antes que hacer pasar las ideas de otras personas como propias.

«Tiene que incluir la referencia porque si alguien ve que no tiene una nota al calce, podría pensar que ese es un pensamiento del autor», puntualizó.

¿Cómo citar correctamente?

Desde que entramos a la escuela o facultad de derecho, nos enseñan a usar el Libro Azul o Blue Book , pero a veces puede ser denso, explicó López-Latorre. Por eso, destacó la profesora, las revistas jurídicas de Puerto Rico desarrollaron el Manual de Citación Uniforme.

El objetivo, según explicó López-Latorre, es que la persona que ya está desarrollando una investigación no tenga que hacer una subinvestigación para citar correctamente.

¿A qué se deben estos errores comunes?

Al preguntarle a la profesora a qué cree que se deben estos errores comunes en la redacción, la profesora respondió que —desde su análisis— es un problema de base tan profundo, que nos puede devolver a la escuela elemental.

«Si no tienes una buena base de redacción elemental, el problema se sigue arrastrando hasta niveles superiores como la escuela superior, el bachillerato o la escuela graduada», explicó la docente.

A veces, explicó López-Latorre, los docentes observan que su estudiante tiene un reto con la redacción, pero deciden enfocarse en enseñarle la materia sustantiva y no hacer un alto para atender la situación.

¿Qué debe hacer una persona con el reto?

Lo primero que debe hacer la persona que identifica que tiene un reto con la redacción es, según la profesora, tomar cursos de redacción y leer mucho-mucho.

«Cuando uno lee mucho y esas cosas están bien redactadas, tiendes a emular esa redacción», explicó.

La profesora también señaló que el estudiantado debe ser receptivo a la crítica de su docente. «A veces, el estudiante se siente ofendido [por la corrección], pero si estás en la escuela es porque quieres mejorar», comentó.

¿Qué pueden hacer las escuelas a través de sus currículos?

La coordinadora académica destacó la importancia de ofrecer cursos de redacción a lo largo del Juris Doctor y el LLM. También señaló que los docentes de los seminarios deben identificar a los estudiantes y referirlos a alguna persona en la revista jurídica para que le asista en el proceso.

¿Por qué la redacción es importante para la abogacía?

La profesora López-Latorre explicó que más de la mitad de la profesión legal trata de redactar, así que se debe hacer de la mejor manera. «La vida o la propiedad de una persona pueden depender de la buena ejecución de un abogado», señaló.

¿Todos los escritos requieren la misma formalidad?

«Hay clientes y hay clientes», respondió en lo inmediato la profesora. Al mismo tiempo, destacó que lo importante en la comunicación es quién será el receptor del mensaje. Todo dependerá de eso.