Especies pueden categorizarse como protegidas a base del cambio climático, según Noveno Circuito

Especies pueden categorizarse como protegidas a base del cambio climático, según Noveno CircuitoUn tribunal del Noveno Circuito determinó que las autoridades federales pueden clasificar a una especie como protegida basado en modelos climáticos que muestren que en futuras décadas estas podrían perder su hábitat.

Descarga y lee la decisión: Alaska Oil and Gas Association v. U.S. Secretary of Commerce et. al., No. 14-35806

El caso surge a partir de que el estado de Alaska, compañías de aceite en ese estado y nativos de Alaska, retaran una decisión del gobierno federal que clasifica a una subespecie de las focas marinas bajo peligro y en necesidad de protección.

Los demandantes mantuvieron entre sus alegaciones que esta población se encontraba saludable y que los cambios climáticos son puramente especulativos. Un panel de tres jueces del Noveno Circuito de San Francisco no concurrió con dicha posición y decidió que el gobierno puede proteger a cualquier especie salvaje que pudiera ser afectada por cambios climáticos futuros.

La decisión fue unánime y en particular puntualizó que el Servicio Nacional de Pesca Marina (NMFS por sus siglas en inglés) decidió de forma razonable que la pérdida del hielo marino ártico sobre aguas pocos profundas puede de forma “casi certera” amenazar la supervivencia de estas especies de focas del Pacífico al final de este siglo.

“El NMFS no tiene que esperar hasta que el hábitat de una especie se destruya para determinar que la pérdida de su hábitat puede provocar su extinción”, señaló el Juez Richard A. Paez.

“Esta victoria legal tendrá grandes implicaciones para otras especies amenazadas por los cambios climáticos”, señaló Kristen Monsell, un abogado del Centro para la Diversidad Biológica.

El estado y la industria del petróleo y el gas se opusieron a la lista, ya que podría interferir con la excavación mar adentro. Ahora, antes de emitir un permiso para perforar, el gobierno federal tendría que determinar si la actividad afectaría a la foca barbuda, especie en particular cuya protección se persigue. Si es así, la exploración de la compañía podría estar restringida.

Un abogado del estado de Alaska dijo que el fallo se puede apelar.

Si esta opinión se sostiene, el NMFS podría categorizar una especie que está abundante y en buena salud basado en un cambio climático que tendrá un impacto real en 100 años y podría causar daño”, dijo Brad Meyen, asistente general para Alaska.

La subespecie de foca barbuda se congrega en el hielo sobre aguas poco profundas en donde se se reproducen y crían. Los témpanos de hielo permiten que las madres tengan recursos alimenticios disponibles y que las crías puedan nadar y cazar lejos de sus depredadores.

Los modelos climáticos del NMFS muestran que los témpanos de hielo desaparecerán durante el tiempo de reproducción y las focas madres tendrán que cuidar a sus crías en la costa donde son vulnerables a depredadores tales como los osos polares y las morsas.

 

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