Demanda de clase imputa publicidad engañosa a fabricantes de sodas

Dos demandas de clase por fraude al consumidor fueron presentadas en contra de las compañías Coca-Cola Co., Pepsi Cola y Dr Pepper Snapple Group Inc., alegando que las compañías han engañado a sus consumidores de forma deliberada sobre los supuestos beneficios de sus bebidas dietéticas.

Según los documentos, a pesar de que las compañías mercadean estas bebidas con el supuesto de que estas no contienen calorías, y que por ende podrán ser útiles para la pérdida o manejo de peso, estas contienen un endulzador artificial llamado aspartame, que puede provocar el aumento de peso.

“La evidencia científica demuestra que el aspartame interfiere con la habilidad del cuerpo para metabolizar propiamente las calorías, provocando aumento de peso e incrementando el riesgo de enfermedades metabólicas, diabetes o enfermedades cardiovasculares”, indican ambas demandas.

Las demandas alegan violaciones a las leyes de Nueva York que prohíben los anuncios engañosos y prácticas comerciales engañosas, así como la tergiversación negligente e intencional y el incumplimiento de la garantía expresa e implícita.

Aunque ambas demandas fueron presentadas en el mismo estado, los demandantes no son los mismos. Evan Geffner e Ivan Babsin son los demandantes contra Coca-Cola. Elizabeth Manuel y Vivien Grossman presentaron la demanda en contra de Pepsi y Yasmin Exchevarria y Joette Phoenix demandaron a Dr. Pepper. Cada una de las demandas indica que los demandantes han batallado con la obesidad por muchos años. Señalan además que han comprado las sodas dietéticas por el mercadeo de las compañías sobre las mismas, creyendo que estas contribuirían al manejo saludable de su peso.

Las demandas citan una docena de estudios y artículos que sustentan las alegaciones hechas, incluido un estudio publicado en agosto por la investigadora de la Universidad de Yale, Dana Small. El estudio muestra que las bebidas bajas en calorías que tienen un sabor dulce, debido a un edulcorante artificial, realmente interfieren con el metabolismo del cuerpo.

“En resumen, las calorías consumidas cuando una persona bebe una Coca-Cola de dieta mientras come, no se metabolizan de manera eficiente en el momento de la ingestión y, por lo tanto, pueden procesarse más tarde o almacenarse, lo que puede provocar aumento de peso e interfiere aún más con el metabolismo”, lee la demanda.

El litigio contra Pepsi se diferencia de los demás, en que la Diet Pepsi se endulza con aspartame y potasio-acefulsame y sucralosa. Los querellantes buscan que la demanda se certifique como un pleito de clase, siendo la clase propuesta aquellos que consumieron las bebidas producidas por los demandados en o después del 16 de octubre de 2011. Estos solicitan compensación por daños y que el tribunal prevenga que las compañías mercadeen sus bebidas como “dietéticas” mientras están sean endulzadas con un endulzante artificial no nutritivo. Además buscan que se ordene a las compañías llevar a cabo una campaña correctiva sobre dicho asunto.

Los demandantes en los casos están representados por Derek T. Smith y Abraham Z. Melamed de Derek Smith Law Group PLLC, Jack Fitzgerald, Trevor M. Flynn y Melanie Persinger de The Law Office de Jack Fitzgerald PC, y Andrew Sacks y John Weston de Sacks Weston Diamond LLC.

Los casos son Excevarria et al. v. Dr Pepper Snapple Group Inc. y col., número de caso 1: 17-cv-07957, Geffner et al. v. The Coca-Cola Co., número de caso 17-cv-07952, y Manuel et al. v. Pepsi-Cola Co., número de caso 17-cv-07955, en el Tribunal de Distrito de los EE. UU. para el Distrito Sur de Nueva York.

Fuente: WTNH

 

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