Estados pueden forzar a tiendas por Internet a recolectar impuesto por ventas

El Tribunal Supremo de Estados Unidos emitió una decisión en el caso South Dakota v. Wayfair Inc., en la que se determina que los estados tienen la facultad de forzar a establecimientos que generan ventas por Internet y que no tienen presencia física en el territorio, a cobrar el impuesto de ventas estatal.

La decisión deja sin efecto dos decisiones anteriores, Quill Corp. v. North Dakota, 504 US 298 y National Bellas Hess, Inc. v. Department of Revenue of III, 386 US 753, bajo las cuales se impedía que los estados pudiesen exigir a compañías sin presencia física en su territorio el cobrar el impuesto de ventas de esos estados.

Según los hechos del caso, la legislatura de Dakota del Sur creó una ley bajo la cual le podría exigir a los comercios extranjeros cobrar y remitir el impuesto a las ventas “como si el vendedor tuviese presencia física en el Estado”. La ley sólo aplicaría a comercios que ingresaran al Estado más de $100,000 en bienes o servicios o participaran en 200 o más transacciones por separado para la entrega de bienes o servicios para el Estado. Los comercios argumentaban que no se les podía requerir tal cosa.

Dakota del Sur presentó una demanda en un tribunal estatal, solicitando que se emitiera una sentencia declaratoria, aclarando que las disposiciones de la ley eran válidas y que aplicaban a los demandados. También solicitaron un interdicto para requerirle a los demandados que se registraran y obtuvieran las licencias necesarias para cobrar y remitir el impuesto de ventas. En ese entonces, el tribunal inferior falló a favor de las compañías, bajo el estado de derecho existente a base de los casos Quill y National Bellas Hess.

El Tribunal Supremo determinó que las reglas establecidas en estos casos, se basan en una interpretación errada de la Cláusula de Comercio y del Debido Proceso de Ley. Así las cosas, interpretó que específicamente en Quill, el propio Tribunal Supremo creó una distorsión, que provocó que se generara judicialmente un refugio tributario para las empresas que limitan su presencia física en un Estado, pero venden sus bienes y servicios a los consumidores del estado.

“La regla también incentiva que las empresas limiten su presencia física en múltiples estados, afectando el desarrollo que podría ser eficiente o deseable”, se señaló en la decisión.

De igual forma, en la decisión se expone que en el momento en que se decidieron los casos originales, no se tuvieron presentes las realidades del mercado interestatal. En ese entonces (1992) solamente un 2% de estadounidenses tenía acceso a Internet. Hoy día, se calcula que un 89% de estadounidenses tienen acceso a Internet.

En 1992, las ventas por correo en Estados Unidos totalizaron los $180 billones. El pasado año las ventas por Internet solamente se estimaron en los $453.5 billones.

 

 

 

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