Justicia federal anuncia que reabrirá investigación sobre muerte de joven negro hace 63 años

El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la pasada semana que reabrirá la investigación del asesinato de Emmet Till, un niño afroamericano de 14 años cuya muerte en 1955 catapultó el movimiento de derechos civiles a favor de los negros en Estados Unidos.

El Departamento de Justicia indicó -en un informe entregado al Congreso durante el pasado mes de marzo- que la reapertura obedecía al hallazgo de nueva información sobre el caso. El caso es de gran interés público, ya que el asesinato del joven se categorizó como un crimen de odio racial.

Por más de seis décadas, la muerte de Emmett ha sido símbolo del racismo rampante en el sur de Estados Unidos. Fue en 1955, durante una visita a su familia, que Emmett visitó una tienda propiedad de Roy y Carolyn Bryant para comprar dulces junto a sus primos. Poco después de esta visita, el joven fue secuestrado a punto de pistola en casa de sus tíos por Roy Bryant y su medio hermano, mientras la familia dormía. El cadáver de Emmett fue encontrado tres días después en un río, completamente mutilado y con un tiro en la cabeza. Luego se supo que Carolyn Bryant había manifestado que este la había insultado, que había tocado su mano y que le había silbado. La versión fue cambiando a través de los años.

Tanto Roy Bryant como su medio hermano J.W. Milam fueron acusados del asesinato del joven, pero fueron absueltos por un jurado compuesto por personas de tez blanca. Cuatro meses después de su absolución, estos confesaron el crimen a un medio noticioso.

El caso no solo causó gran revuelo por los hechos si no porque la madre de Emmett Till, Mamie Till, permitió que reporteros tomaran fotografías del cuerpo mutilado del joven. Asimismo, también solicitó que el funeral se celebrara con el ataúd abierto, con el propósito de que el mundo fuera testigo de las atrocidades del racismo en Estados Unidos.

El anuncio de la apertura del caso coincide además con la publicación de una nota en Vanity Fair, en la que se indica que Carolyn Bryant se retracta de esa versión de los hechos. De hecho, según el historiador Timothy B. Tyson, esta le indicó que “nada que ese niño hubiese hecho, justifica lo que le sucedió”. Según publicó el New York Times, Tyson contactó a la mujer en 2008, quien le expresó que luego del asesinato del niño, la familia de su esposo la escondió y trasladó a múltiples lugares para impedir que esta hablara con la policía sobre el caso. También indicó que las circunstancias bajo las cuales esta testificó sobre su encuentro con Emmett fueron bajo la amenaza de su esposo, quien abusaba de ella físicamente.

Joyce Chiles, ex fiscal de Mississippi, dijo que la retractación de la mujer debería haber provocado una nueva investigación por parte de las autoridades federales, aunque esta entiende que en la década de 1950 no habría cambiado el resultado legal dado el racismo de esa época.

Según el gobierno federal, desde 2006, el Departamento de Justicia ha logrado cinco enjuiciamientos exitosos de delitos raciales, incluido el de Edgar Ray Killen, quien estuvo involucrado en el asesinato de tres trabajadores de derechos civiles en Mississippi. El último enjuiciamiento exitoso ocurrió en 2010, cuando un ex policía estatal de Alabama fue declarado culpable por homicidio involuntario por el asesinato de Jimmie Lee Jackson, un activista negro de Alabama.

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