¿Cuáles son los derechos de los animales en el nuevo Código Civil?

El primer libro del nuevo Código Civil le otorga derechos a los animales domésticos y los domesticados. Entre los derechos que se adquieren -desde el artículo 232 hasta el 235- están los derechos de retención, custodia, y hasta las protecciones, cuidados y aportaciones económicas en caso de separación o divorcio de la familia.

En las Tablas de Procedencia disponibles en Microjuris.com encontrará que el derecho de los animales no procede del Código Civil de 1930.

La exposición de motivos señala que el “término incluye los animales de compañía, dotados de sensibilidad y que establecen lazos afectivos con las personas naturales”.

Los animales domésticos y domesticados quedan excluidos de la definición de bienes o cosas muebles. De este modo, se evita que puedan estar sujetos a embargo o apropiación por un tercero.

Lo primero que hace el código en el artículo 232 es definir lo que serán los animales domésticos y domesticados. “Los animales domésticos y domesticados son seres sensibles. Son animales domésticos, aquellos que han sido criados bajo la guarda de una persona, que conviven con ella y necesitan de esta para su subsistencia y no son animales silvestres”, señala el código.

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“Los animales domesticados son aquellos que han sido entrenados para modificar su comportamiento para que realicen funciones de vigilancia, protección, búsqueda y rescate de personas, terapia, asistencia, entrenamiento, y otras acciones análogas. Los animales domésticos y domesticados no son bienes o cosas, ni están sujetos a embargo. Los animales destinados a la industria, a actividades deportivas o de recreo están excluidos de esta categoría”, agrega la definición en el artículo 232.

Artículo 233

Deberes respecto a los animales domésticos y domesticados

Las personas tienen la obligación de tratar a los animales domésticos y domesticados conforme a su naturaleza. La guarda y las decisiones relacionadas se atenderá garantizando su bienestar y seguridad física.

Artículo 234

El animal doméstico y domesticado es susceptible de retención y custodia por quien lo encuentra, sujeto a las siguientes disposiciones:

  • la persona que retenga el animal está obligada a notificar al guardián o dueño de su hallazgo, si le conoce o le puede conocer
  • si no conoce la identidad del guardián o del dueño, deberá notificar su hallazgo a la policía o al centro que tiene como cometido la guarda de animales abandonados o extraviados
  • si el guardián o dueño no aparece en el término de un mes, la persona que halló el animal puede retenerlo como nuevo guardián o dueño
  • si aparece el guardián o dueño para recuperar el animal en el término dispuesto en este artículo, debe pagar por los gastos realizados en beneficio del animal

Artículo 235

Adjudicación judicial sobre deberes de protección y cuidados

En caso de separación o divorcio de la familia que comparte la guarda del animal, a falta de acuerdo entre las partes, corresponde al tribunal adjudicar el futuro del animal.

El tribunal deberá resolver el derecho de la persona a quien no se le otorgará la guarda, además de adjudicar cómo compartirá con el animal.

El tribunal establecerá la guarda del animal y los derechos a tenerlo en su compañía, teniendo en cuenta el mejor interés de los miembros de la familia y el bienestar y la seguridad del animal.

El tribunal puede imponer a cualquiera de las personas que comparten la guarda o compañía, si tienen medios económicos suficientes, una aportación económica para satisfacer las necesidades básicas del animal.

¿Buscas las Tablas de Procedencia de los artículos del nuevo Código Civil? Descárgalas aquí.

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