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«Un proceso de redescubrir la Constitución”

El profesor Jorge Farinacci conversó sobre su nuevo libro.

Por Daniel Rivera Vargas

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, uno de los documentos de más peso en la realidad legal puertorriqueña, ha sido descrita de muchas formas, entre las más elocuentes, como «de factura más ancha y de avanzada».

Pero, más allá de lo que juristas o detractores piensan del contenido del texto vigente desde 1952, un nuevo libro busca arrojar luz a uno de sus aspectos más importantes: el significado y la trascendencia del medio centenar de derechos que contempla, y que podrían ser muchos más.

El profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico, Jorge Farinacci Fernós, es el autor del recién estrenado libro La Carta de derechos.

Durante la obra, se propuso analizar cada derecho que emana de la Constitución sin usar jurisprudencia, sino basado en el propio texto y en los debates de la Asamblea Constituyente, lo que diferencia otros libros sobre la Constitución de Puerto Rico.

«En Puerto Rico, todos los libros que existen en derecho constitucional, de derechos individuales, son un 99% jurisprudencia, qué ha dicho el Tribunal Supremo, y por tanto el análisis es completamente doctrinal y yo entendía que hay un hueco evidente, que ningún país debería tener del texto constitucional propiamente», explicó.

Al ser un análisis constitucional a base de los debates de la Asamblea Constituyente, ese encuentro de mentes puertorriqueñas que diseñó el texto a mediados del siglo pasado, lo que el profesor buscaba era entender las motivaciones que llevaron a la redacción de cada derecho, a qué realidad responden, qué buscaban corregir y tratar de comprender lo que realmente implican esos apartados constitucionales.

«¿Qué significaban esas palabras al momento de ser adoptadas? ¿Para atender qué exactamente? ¿Qué dice la Constitución? ¿Si es un derecho renunciable? ¿Si solo se puede reclamar contra el Estado, contra una persona privada? ¿Si es un estándar que es flexible? ¿Si se trata de un derecho que te permite impedir que actúes? Todo ese tipo de análisis derecho por derecho que no se había hecho», explicó.

«La Constitución tiene un sinnúmero de herramientas que están ahí y no se usan», dijo. «Si está en la Constitución, es para que se ponga en vigor, no para que esté cogiendo polvo».

El libro, presentado el pasado 25 de agosto en una actividad en la Interamericana, se compone de 53 capítulos.

Al menos 51 capítulos se dedican a cada uno de los 51 derechos que están recogidos en la Constitución de 1952, ya sea en el artículo II de la propia Carta de Derechos, como en otros artículos del texto constitucional como el artículo VI, dijo el profesor.

Para preparar el libro, el profesor usó la mecánica que ya había delineado en un libro previo «Hermenéutica Puertorriqueña», pero también contó con la pandemia del COVID-19, que porque al estar «encerrado en un apartamento sin balcón», se pudo enfocar en el proyecto de «La Carta de Derechos».

En ese periodo, pudo profundizar en esos debates de la constituyente, algo que es muy beneficioso para Puerto Rico y para conocer la intención de los autores de ese texto.

«Es un texto muy bien pensado, muy elaborado, con un historial muy detallado, muy profundo… Es una carta que curiosamente, trágicamente, los derechos que deberían ser los más utilizados no se usan» indicó.

Como ejemplo, usó la sección 1, y la cláusula de la dignidad. «Suena aspiracional, pero en los debates de la Constitución te dejan clarísimo que es piedra angular, el derecho más importante, y que ese derecho forma todos los demás derechos, que debemos interpretarlos cónsonos con el valor de la dignidad», señaló.

Asimismo, la sección 15, que prohíbe el empleo de menores en el trabajo, y ver cómo se entrelaza con la sección 5, que dispone la instrucción pública obligatoria de los menores.

«Ese fue parte de un producto constitucional de trasladar los niños de las fábricas y el trabajo en los campos a las escuelas», sostuvo.

A nivel laboral, ambiental y más

En temas obreros, también está la sección 16 y ver cómo el debate de la constituyente surge una definición de lo que quiere decir salario mínimo razonable: «que todo el mundo pueda darle a su familia una vida digna».

Igualmente, de la Constitución surge que uno de los derechos más debatidos eran los derechos a huelga y a la paga extra por tiempo adicional en el trabajo, algo que hoy día, según el profesor, no se atiende adecuadamente.

Otra área que resaltó el profesor son las cláusulas ambientales, que fueron pensadas para ser operativas, y no meramente aspiracionales.

«Esa cláusula incluso se aprobó en contra del liderato del Partido Popular», dijo el profesor, en alusión al dominio de la colectividad para esa época.

Igualmente, fue interesante examinar esa cláusula 4, donde surge el tema de la libertad de prensa, de consciencia, de asociación, de expresión, indicó.

Otro análisis interesante fue la sección 19, que dice que la enumeración de derechos debe interpretarse ampliamente, expansivamente, pero «dice mucho más que eso, dice que la lista de derechos enumerados es el principio de la lista. Claramente, dice que hay otros derechos no enumerados pero, sin embargo, en setenta y pico de años de la Constitución, el Tribunal Supremo no ha añadido ni uno».

«Tenemos 51 derechos escritos, pero podemos tener 100 más, esa es la cláusula 19», comentó.

El fruto de este proceso de análisis y de la redacción ha sido de mucha satisfacción para este profesor de derecho constitucional, por permitirle una mirada ausente a la ley máxima del gobierno de Puerto Rico, según relató. «Ha sido un proceso de redescubrir la Constitución», dijo.

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