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8 consejos que te ayudarán mientras te preparas para la reválida general

La licenciada Claudia Delbrey Ortiz conversó con Microjuris sobre los factores que le beneficiaron en el proceso de estudio.

Por Valeria Alicea Guzmán

Si estás en proceso de preparación para la reválida general, es indispensable encontrar el balance saludable para no estresarse demasiado ni sobrecargarse.

“La reválida no es una prueba de inteligencia ni de cuán buen abogado uno es. Realmente es una prueba que tiene que ver mucho con las emociones, tiene que ver mucho con la disciplina que una tenga para estudiar y, sobre todo, conocerse bien”, expresó la licenciada Claudia Delbrey Ortiz, quien labora en el bufete Marini Pietrantoni Muñiz LLC.

Delbrey Ortiz, quien tomó la reválida en 2017, resaltó que durante el proceso de estudio es importante identificar un núcleo o grupo de apoyo.

“Cuando uno se siente ansioso, es importante saber que otras personas se han sentido igual. Es importante tenerlo en mente porque a veces una se siente sola. […] De las cosas que más me ayudó en el proceso de preparación para el examen fue el mantenerme en comunicación con otros estudiantes que estaban en el mismo proceso”, añadió.

Sin embargo, la abogada destacó que se deben identificar las personas que sí fungen como apoyo y no como estresores.

A continuación, otros consejos que, según Delbrey Rodríguez, te ayudarán en el proceso de preparación para la reválida general.

1. Conócete bien y determina tus necesidades

Cada persona es distinta y le funcionan métodos distintos. Debes determinar cuánto tiempo tienes para dedicarle a tu preparación y cómo vas a utilizarlo.

En caso de que necesites más práctica en algún tema o no tomaste alguna de las materias de reválida durante tu Juris Doctor, debes sacar tiempo para hacer un repaso sustantivo de las mismas.

2. Identifica si te resulta conveniente tomar un repaso

Para algunas personas, puede ser provechoso tomar un repaso de reválida. Sin embargo, intenta repasar exhaustivamente aquellos elementos que realmente lo requieran, y dedica el mayor tiempo posible a memorizar.

Es importante que busques los repasos o «mamotretos» que mejor se ajusten a tus necesidades. Algunos explican más, pero son más largos. Otros explican menos, pero son más resumidos.

3. Haz un itinerario

Asignar fechas a cada materia ayuda a evitar la procrastinación. También te permitirá administrar mejor el tiempo que le vas a dedicar a cada materia.

Debes exigirte seguirlo lo más estrictamente posible, pero también ser flexible para modificarlo si así lo requieres. Algunas materias quizás te tomen más o menos tiempo de lo que pensabas.

4. Utiliza un solo material

No intentes estudiar de varias fuentes distintas, ya que puedes perder mucho tiempo. Confía en el material que escogiste y concéntrate en leerlo varias veces para memorizarlo. La clave es la repetición. Es más fácil memorizar al leer el mismo material más de una vez que leyendo la misma información escrita de formas distintas.

Planifica darle varias rondas al mismo material. Puedes consultar las fuentes primarias como Reglas y Código Civil para aclarar algunas dudas. Recuerda que debes limitarlo a lo estrictamente necesario, especialmente luego de la primera ronda.

5. Organiza las materias estratégicamente

Agrupa las materias que se relacionen. Por ejemplo, Constitucional y Administrativo; Obligaciones y Derechos Reales; Familia y Sucesiones; Penal Sustantivo y Procesal Penal. Además, puedes agrupar todas las materias procesales como Evidencia, Procedimiento Penal y Procedimiento Civil.

Determina por cuáles materias comenzar. Puedes comenzar por las más difíciles para aliviar la ansiedad. También puedes iniciar por las más fáciles para no frustrarse desde el principio. Tú decides qué te funciona mejor.

6. Practica preguntas de reválida.

No necesariamente debe ser todos los días, pero puedes separar una o dos horas para leer una o dos preguntas de reválidas anteriores. No intentes contestar la pregunta en un papel como si estuvieras en la reválida. Concéntrate en entender el formato y lo que buscan los correctores. El día de la reválida recuerda que tu objetivo es acumular puntos. Escribe todas las «frases sacramentales» que te parezcan pertinentes.

Esto no debes hacerlo hasta que ya hayas completado al menos tu primera ronda de lectura de cada materia. De otro modo, podrían frustrarte y abrumarte.

7. Despeja la mente

Debes reconocer las actividades que te ayudan a despejar la mente y cuáles te pueden distraer. Establece un tiempo y control con las actividades. Lo más importante es buscar una actividad que te haga sentir bien, pero que no te distraiga demasiado.

8. Procura por tu salud mental

La salud emocional es clave en el proceso de estudio para la reválida. Todos necesitamos mantener nuestras emociones balanceadas. Es importante buscar ayuda psicológica o psiquiátrica si es necesario.