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Guía para manejar tus finanzas mientras eres estudiante de derecho

Por Valeria Alicea Guzmán 

Para la contable Miliana Marrero Zayas, los retos más abrumadores a los que se enfrentan los y las estudiantes al ingresar a la escuela de derecho están relacionados con el manejo de las finanzas.

«Tener un diálogo sobre dinero, aunque continúe siendo un tema incómodo de conversación, es imprescindible. Muchos evitamos hablar sobre el mismo porque lo consideramos complicado o tedioso, pero es una realidad que mientras más clara tengamos nuestra situación económica más consciente somos de nuestras decisiones presentes y futuras», expresó Marrero Zayas, quien completó su Juris Doctor en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico (UPR).

Marrero Zayas indicó que, antes de solicitar ingreso a una escuela de derecho, hay detalles relacionados con la salud financiera que se deben atender y manejar con prioridad.

«Cuando hablamos de salud financiera nos referimos al estatus de bienestar y estabilidad económica que se alcanza cuando logramos tener la capacidad de manejar nuestros ingresos y gastos, mantener ahorros, controlar nuestro nivel de endeudamiento y entre otras cosas, afrontar situaciones imprevistas de forma tal que no se vean afectados nuestros planes», aclaró.

Retos económicos

Con relación a los retos económicos que enfrenta un o una estudiante de derecho, la contable resaltó los siguientes:

  • Disminución de ingresosEn algunos casos, trabajar y estudiar derecho a la vez puede resultar agotador. Por tanto, estudiantes recurren a reducir horas de trabajo. Otros deciden renunciar para dedicarse al estudio a tiempo completo y hay situaciones en que inesperadamente se experimentan despidos. Estas circunstancias pueden resultar en una disminución de ingresos.
  • Aumento en costos de matrícula y cuotas universitarias.
  • Aumento en costo de vida.
  • Controlar los niveles de endeudamiento: Recuerda ser doblemente cuidadoso con el uso de tarjetas de crédito y préstamos estudiantiles.
  • Pérdida de oportunidades de empleo por priorizar los estudios.
  • Asumir nuevas responsabilidades económicas tras matrimonios, divorcios, embarazos, nacimiento de hijas o hijos, enfermedades, entre otras.
  • Cambios en los medios de enseñanza: Por ejemplo: educación en línea (compra de equipo, aumento en servicios de internet y otros servicios).

Marrero Zayas sostuvo que, en caso de disminución de ingresos, debes procurar identificar fuentes alternas que te ayuden a aliviar la carga financiera.  Por ejemplo: becas institucionales, becas privadas, estudio y trabajo en la misma universidad, ser asistente de cátedra, utilizar los beneficios disponibles en caso de veteranos, aplicable a hijos, hijas y cónyuges, y los conocidos préstamos estudiantiles federales y privados.

Otra estrategia es reducir gastos innecesarios para balancear el presupuesto, añadió.

 ¿Cómo identifico si tengo una buena salud financiera?

Según Marrero Zayas, algunos aspectos que pueden guiarte la hora de reconocer si gozas de una buena salud financiera son:

  • Conocer tus números: Esto significa conocer el detalle de todo lo que entra y sale del bolsillo. De esa manera te aseguras de que no se gasta más de lo que se gana.
  • Revisar el informe de crédito por lo menos una vez al año: Revisar este documento puede levantar alertas sobre tu capacidad para pagar a tiempo compromisos adquiridos. También puedes detectar si existen cuentas registradas a tu nombre que no reconoces como propias y que podrían ser un signo de robo de identidad. Se debe procurar manejar un historial crediticio saludable.
  • Revisar el cumplimiento con los debidos impuestos gubernamentales (si aplica): Las deudas con el gobierno conllevan penalidades y multas que pueden ser evitadas con buena planificación.
  • Poseer una cuenta de ahorro para emergencias: Sin importar que vayas acumulando $20 mensuales, lo importante es crear un hábito y crear consciencia sobre la necesidad de prever situaciones inesperadas.

OJO: Las tarjetas de crédito no deben considerarse dinero disponible para emergencias.   

  • Poseer pólizas de seguro necesarias. Por ejemplo, la necesidad de contar con un plan médico es fundamental para evitar imprevistos, y para algunas universidades es un requisito. Debes procurar evitar gastos inesperados por falta de seguros.

Préstamos estudiantiles

Muchos estudiantes se ven obligados a solicitar prestamos para poder costear sus estudios universitarios. Si este es tu caso, es importante que hagas un análisis sobre cuánto solicitar y basar la cantidad en lo que realmente necesitas.

“La realidad es que cuando somos estudiantes muchos solicitamos préstamos estudiantiles de forma automática, haciéndonos de la vista larga sobre la realidad de que NO ES DINERO GRATIS, y en algún momento debemos pagar. Ahora bien, de tenerlos debemos estar atentos a oportunidades de planes de repago, moratorias y posibles condonaciones (en el caso de préstamos federales)”, compartió Marrero Zayas.  

Herramientas para manejar tus finanzas

La exalumna de la Escuela de Derecho de la UPR destacó que un buen manejo de las finanzas conlleva disciplina y consistencia. Con la ayuda de la tecnología, puedes lograr organizarte sin tener que incurrir en gastos. ¿Qué necesitas?

  • Lápiz y papel: Sencillo, al estilo del padre de Marrero Zayas que, aunque utiliza otras herramientas, esta es su preferida. El no ser experto en tecnología no impide que tengas un registro de tus ingresos y gastos.
  • Sistema de sobres: Método simple de reservar el dinero en efectivo que se necesita para pagar los compromisos mensuales. Con el sistema de sobres se dividen los ingresos en categorías de gastos: pago de utilidades, hogar, alimentos, gasolina, entretenimiento, entre otros. De esa forma, el dinero que está disponible en los sobres es lo permitido para gastar
  • Excel: Es una de las herramientas preferidas de Marrero Zayas porque le permite crear su propio estilo de plantilla de control mensual y realizar cualquier tipo de análisis. La mayoría de los bancos tienen disponible los archivos mensuales en Excel y se pueden acceder desde su página web.
  • Apps y programas especializados: Existen aplicaciones para el celular o computadora, con y sin costo, en dónde mantienes el registro de tus ingresos y gastos. Cada día estas herramientas son más sencillas y la mayoría permite que enlaces tus cuentas de banco para visualizar la información en tiempo real.

«Mi favorita es la versión gratuita de Everydollar by Ramsey Solutions. Se trata de una app en donde mensualmente trabajas un presupuesto que se consume en su totalidad, su enfoque es la asignación de todo el ingreso mensual en las categorías que decidas. En mi caso, trabajo como prioridad las categorías básicas de gastos y asigno el restante al pago de tarjetas de crédito, préstamo estudiantil y ahorros», resaltó.

  • Apoyo profesional: Es una herramienta que no falla y que te puede servir para realizar el análisis inicial o el seguimiento a un plan establecido. También, las escuelas de derecho cuentan con personal capacitado para ayudarte en estos temas y realizan seminarios de apoyo durante el año. ¡Participa!
  • Apoyo familiar: Para muchos, lograr un buen manejo de las finanzas requiere de apoyo de las personas más cercanas. Aunque advierte que, en ocasiones resulta complicado hacerles entender que estudiar derecho no solo consume tiempo y esfuerzo mental, sino también recursos económicos. Para las y los estudiantes, especialmente los que tienen dependientes, muchas veces resulta necesario recortar gastos que impactan el estilo de vida familiar. Lo importante es que todas y todos tengan presente que no son cambios permanentes y que el esfuerzo y el apoyo será recompensado.

Establece un plan financiero

Sin duda, crear un plan financiero es la tarea más importante que se debes realizar.

«Se debe crear el hábito de conocer nuestros números, ser realistas en cuanto a los recursos financieros que tenemos disponibles mensualmente y los gastos fijos y variables en los que se incurre. El objetivo de tener un plan financiero es permitir que la concentración total esté sobre los estudios y evitemos el estrés de tomar decisiones financieras continuamente», manifestó Marrero Zayas.

Además, recomendó, como parte del plan financiero, que se mantenga un presupuesto mensual y que una vez al mes se repasen todos los componentes como ingresos, gastos, ahorros, inversiones, deudas, entre otros.

«Realizar este esfuerzo será clave para tomar decisiones informadas y prever situaciones que puedan causar ansiedad», afirmó.