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Crece el rechazo a paquete de medidas que restringirían el aborto en Puerto Rico

Organizaciones expertas en servicios de salud reproductiva aseguraron que los proyectos legislativos afectarían derechos constitucionales a la intimidad y privacidad de las mujeres y personas gestantes.

Desde finales de agosto, la Cámara de Representa atiende una serie de vistas públicas con el propósito de evaluar múltiples proyectos relacionados con los derechos reproductivos de las mujeres y de las personas gestantes.

Ayer, precisamente, fue el turno de las organizaciones de base comunitaria Taller Salud y Proyecto Matria, y la Asociación Puertorriqueña Pro Bienestar de las Familias (Profamilias). Estas organizaciones fueron citadas por la Comisión de lo Jurídico, en donde se atiende el tema desde el jueves, 25 de agosto.

Las tres entidades se opusieron al Proyecto del Senado 693 y a los Proyectos de la Cámara 1084, 715 y 1410. Por otra parte, avalaron la aprobación del Proyecto de la Cámara 1403, de la autoría de Mariana Nogales Molinelli, José Bernardo Márquez Reyes y Denis Márquez Lebrón.

La directora ejecutiva del Proyecto Matria, Amarilis Pagán Jiménez, señaló que los proyectos que rechazan “responden a los intereses de un sector conservador que insiste en mantener control sobre los cuerpos y vidas de las mujeres”.

Destacó que el Proyecto de la Cámara 715, que busca establecer que constituirá asesinato en primer grado, aquel que se cometa contra una mujer embarazada y cobre la vida del feto, “se aprovecha del impacto emocional causado en el país con la muerte de Keishla Marlen Rodríguez Ortiz para proponer dar al no nacido carácter de persona”.

Pagán Jiménez rechazó en su alocución el Proyecto de la Cámara 1410, propuesto por los representantes Luis Raúl Torres Cruz y Rafael Hernández Montañez, que busca celebrar un referéndum especial con el fin de saber si el electorado elegible desea reconocer el derecho a la vida del concebido.

La directora ejecutiva de Matria indicó que una de las razones por la cual apoya el Proyecto de la Cámara 1403, es “porque es un proyecto que defiende la vida”.

“La medida reconoce que “el tomar decisiones sobre su cuerpo es parte fundamental de la autonomía, dignidad y del ejercicio de la intimidad de una persona”, señaló Pagán Jiménez.

Por su parte, la asesora de abogacía y acceso al aborto de Profamilia, Frances Collazo Cáceres, aportó que el Proyecto de la Cámara 1403 “tiene como propósito de codificar el estado de Derecho actual con respecto al servicio de salud de aborto en Puerto Rico y es cónsono con el precedente de nuestra jurisdicción hacia la garantía de acceso a la salud reproductiva de las mujeres y personas embarazadas”.

Collazo Cáceres enumeró en su ponencia cuatro razones de importancia para aprobar el Proyecto de la Cámara 1403: “frenar el acecho y persecución política que recientemente ha aumentado contra los profesionales de la medicina; limita la inflamación de la crisis falsa con el aborto que se lleva creando entre las sillas legislativas, lideradas por partidos políticos de minoría sectaria fundamentalista; el ahorro de fondos públicos es necesario y urgente; y coloca un límite a la intervención del gobierno en las decisiones pesonalísimas propias del derecho a la intimidad de las mujeres y su relación médico-paciente”.

Al mismo tiempo, la directora ejecutiva de Taller Salud, Tania Rosario, se unió al apoyo de las demás organizaciones sobre el Proyecto de la Cámara 1403, que busca establecer la Ley para la Protección de los Derechos Reproductivos de las Mujeres y de las Personas Gestantes.

En la vista pública participaron los representantes populares Estrella Martínez Soto y Lydia Méndez Silva; la representante del Movimiento Victoria Ciudadana, Mariana Nogales Molinelli; el representante del Partido Independentista Puertorriqueño, Denis Márquez Lebrón; y la representante del Proyecto Dignidad, Lisie Burgos M.

Recientemente, el secretario del Departamento de Justicia, Domingo Emanuelli Hernández, rechazó de igual forma las cinco medidas al considerarlas que atentan al derecho de la intimidad de las mujeres a decidir sobre su salud reproductiva.