Decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico

Tribunal Supremo suprime evidencia obtenida de un arresto ilegal

Tribunal Supremo suprime evidencia obtenida de un arresto ilegalPartes: El Pueblo de Puerto Rico, Recurrido v. Christian Nieves Vives, Peticionario

Hoy tenemos la oportunidad de examinar nuestra normativa sobre la admisibilidad en evidencia de confesiones realizadas durante un procedimiento criminal.  Mediante el presente caso, analizamos por primera vez y adoptamos los factores establecidos por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Brown v. Illinois. En esencia, debemos resolver si una confesión, realizada luego de las advertencias  legales y de haberse cumplido con la protección constitucional a la no autoincriminación, es inadmisible en evidencia por ser producto de un arresto ilegal.

El Tribunal Supremo federal estableció una distinción entre el derecho a la no autoincriminación cobijado por la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos y la Cuarta Enmienda que excluye la admisibilidad de prueba obtenida ilegalmente. Determinó que el hecho de que las declaraciones incriminatorias fueran admisibles bajo la Quinta Enmienda no las hace admisibles bajo la Cuarta Enmienda, ya que la regla de exclusión bajo la Cuarta Enmienda sirve a intereses y políticas públicas distintas a las que se protegen bajo la Quinta Enmienda. Por último, el tribunal resolvió que la controversia sobre la voluntariedad de la confesión debía ser evaluada caso a caso dependiendo de los hechos particulares. A estos efectos se considerará: (1) si se hicieron las advertencias legales, (2) el tiempo transcurrido entre el arresto ilegal y la confesión, (3) las causas interventoras y, (4) el propósito y flagrancia de la conducta ilegal de los funcionarios del Estado.

En vista de todo lo anterior, resolvemos que el arresto realizado al peticionario Nieves Vives fue ilegal.  Además, adoptamos los factores establecidos en Brown v. Illinois, para determinar la admisibilidad de una confesión realizada luego de un arresto ilegal y determinamos que la confesión realizada por el peticionario es inadmisible en evidencia.

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