Contaminación lumínica en Puerto Rico

“Desde principios del pasado siglo, la iluminación ha estado perjudicando nuestros cielos. El resplandor de la luz artificial, ocasionado por el uso inadecuado de lámparas o luminarias, envía luz de forma directa e indirecta hacia el cielo, lo que se conoce como contaminación lumínica. Esta contaminación sucede cuando se ve un resplandor de luz en el cielo producido por el reflejo de la luz artificial en los gases y las partículas muy livianas que quedan suspendidas en el aire. Ese mismo resplandor hace menos obscura la noche, y entonces “desaparece”, progresivamente, la luz de las estrellas en nuestro firmamento. Decimos que “desaparecen”, porque no podemos percibir las estrellas con luz más débil”.

– Exposición de motivos, Ley del Programa para el Control y la Prevención de la Contaminación Lumínica

Contaminación lumínica en Puerto RicoLa contaminación lumínica es un problema mayúsculo en Puerto Rico. La gravedad del problema ha llegado a niveles alarmantes, cuando se ha comprobado que la luz que emana la isla, es más intensa que la que emana el continente de Australia y de la luz artificial nocturna emitida en la Isla es de tal magnitud que la misma se extiende grandes distancias fuera de la costa hacia el mar. De hecho, gráficas del Instituto Internacional de Dasonomía Tropical confirman como la contaminación lumínica ha aumentado alarmantemente en las pasadas dos décadas en Puerto Rico. Ello ha causado que nuestra isla sea un foco de contaminación lumínica. Precisamente del deseo de manejar dicha situación nace la Ley 218 del 9 de agosto de 2008, para proveer a la Junta de Calidad Ambiental las herramientas para eliminarla.

Pero, ¿qué es la contaminación lumínica?

La contaminación lumínica, por definición, es la iluminación producida por fuentes de luz artificial que afectan negativamente los cielos, el ambiente, los recursos naturales y la salud de los seres humanos. Una definición simple de este fenómeno es, toda aquella luz artificial que se escapa fuera del perímetro o zona que se pretende iluminar.

De interés: 

Las consecuencias de la contaminación lumínica son muchas. Si bien estéticamente se afecta la visibilidad de los hermosos cielos estrellados empañados por la iluminación, también sufre el bolsillo del consumidor de energía eléctrica. Ese exceso de luz proviene del exceso de consumo de las centrales proveedoras de energía, que a su vez queman más combustible. Así que aparte de sufrir un mayor gasto en el consumo, también se libera una excesiva emisión de gases contaminantes a la atmósfera, que a su vez provocan los gases de invernadero que aumentan la temperatura del planeta.

Por otra parte, este fenómeno también incide en la salud de los seres humanos, puesto que ese exceso de luz provoca fatiga visual, reduce la percepción visual y aumenta el riesgo de accidentes en la carretera. Por último, la contaminación lumínica tiene terribles efecto sobre la fauna, confundiendo los tiempos de migración de pájaros u otros periodos importantes de algunos animales. De esta forma afecta sus ciclos de vida y patrones de comportamiento. Algunas de las especies de fauna más afectadas son las aves, los insectos y las tortugas marinas, que se afectan por causa de la iluminación artificial en las costas que provoca que se orienten hacia tierra y no hacia el mar. Cuando esto sucede, las tortugas mueren por deshidratación o depredación.

Según el Departamento de Energía de Estados Unidos, Puerto Rico:

  • Es el país que más gasta energía eléctrica por kilómetro cuadrado en el mundo.
  • Es el tercer país que más gasta energía eléctrica por habitante (después de Estados Unidos y Singapur).
  • El gasto anual por energía eléctrica es más de $3,700 millones.

Según el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico:
Estudios científicos han establecido una correlación entre la luz artificial y la alteración en la producción nocturna de la melatonina; las variaciones anormales de esta hormona, pueden estar asociadas al desarrollo potencial de cáncer del seno y de próstata. La luz artificial nocturna también puede causar depresión, insomnio, ansiedad, problemas de la vista, desorientación y pérdida de visión. Todavía se desconoce la magnitud del impacto de la contaminación lumínica sobre la salud pública.

Sobre la ley

La Ley del Programa para el Control y la Prevención de la Contaminación Lumínica, o Ley 218 del 9 de agosto de 2008, se creó para dar génesis a ese programa dentro de la Junta de Calidad Ambiental.

“La evidencia nos demuestra que Puerto Rico es uno de los puntos más contaminados en la región caribeña. Incluso, la contaminación lumínica tiene efectos adversos en la Bahía Bioluminiscente Mosquito en Vieques y en la Bahía Bioluminiscente de La Parguera, provocando que se haya ido perdiendo la belleza de su efecto lumínico, por lo que generaciones presentes y futuras no pueden ni podrán disfrutarlo como en el pasado”, explica la ley.

El propósito de la ley es “prevenir y controlar la contaminación lumínica de los cielos nocturnos para el disfrute de todos los habitantes”. Para ello, se alerta el importante papel de la Junta de Calidad Ambiental, que sería responsable de tomar las medidas necesarias para erradicar el problema.

Dichos programas se nutrirían de las experiencias de éxito en otros países donde se aprobaron programas especiales de corrección de la iluminación.

“(Los programas) han resultado en ahorros significativos de energía eléctrica y en una disminución sustancial de la contaminación lumínica. Los programas han incluido aspectos, tales como: iluminación más eficiente a un menor costo, iluminación pareja, disminución en la “invasión de luz” provocada por sistemas de iluminación, mal diseñados y colocados, uso de lámparas fluorescentes compactas, uso de fuentes alternas de energía, reducción en el alumbrado de monumentos durante períodos nocturnos, eliminación de obstáculos como ramas o follaje, sustitución de pantallas o refractores inadecuados, reglamentación de aspectos de iluminación por autoridades gubernamentales, y campañas de educación para sectores profesionales relacionados, y para el público en general”.

La ley además brinda instrucciones a aquellas compañías de anuncio que posean “billboards” u otro tipo de artefactos para que se ajusten a lo establecido por la ley. También prohíbe el uso de cualquier tipo de diseño, material o método de instalación del sistema lumínico que no haya sido aprobado por Administración de Reglamentos y Permisos (ARPE). Además dispone que las fuentes de iluminación exterior de negocios deberán apagarse entre las once de la noche (11:00 p.m.) y el amanecer del próximo día, excepto:

  1. Los lugares destinados a uso comercial e industrial en lugares donde se presten servicios hasta pasadas las once de la noche (11:00 p.m.), pero sólo hasta la hora en que se continúe prestando servicios;
  2. Las áreas destinadas a seguridad de áreas de aceras, carreteras, áreas de almacenaje de equipo y estacionamiento; y
  3. Los lugares destinadoss para la recreación se estén utilizando hasta pasadas las once de la noche (11:00 p.m.), pero sólo hasta la hora en que termine la actividad recreativa

Consejos para contribuir a la eliminación del problema

  1. Utilice iluminación moderada que mejore la visibilidad en las carreteras y aceras sin sacrificar la esencia natural nocturna
  2. No ilumine arboles o fachadas de estrucutras desde abajo hacia arriba
  3. Utilice detectores de movimiento para la seguridad en el hogar
  4. Reemplace bombillas existentes por bombillas de mejor eficiencia energética
  5. Ilumine de forma tenue (si acaso) los lugares de anidaje de tortugas
  6. Exija cambios en la iluminación de su pueblo. Ello contribuye a ahorrar dinero al erario público
  7. Aprenda sobre la contaminación lumínica
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