Ateos reclaman igual trato que organizaciones religiosas

Prayer Station

Foto: ACLU

En un esfuerzo por proteger los derechos de la Primera Enmienda con respecto a las distintas creencias religiosas o filosóficas cada quién, un grupo de residentes de Warren, Michigan y las organizaciones Estadounidenses Unidos por la Separación de Iglesia y Estado, Fundación Libertad de la Religión y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) han presentado una demanda federal en contra el estado.

La demanda en cuestión versa sobre la prohibición que realizara el gobierno de Warren a una cabina con mensajes alusivos al ateísmo en el atrio de la alcaldía, donde la ciudad ha permitido una estación de oración (Prayer Station).

El atrio ha sido preparado por los oficiales de la ciudad como un espacio público que puede ser reservado por una amplia variedad de organizaciones cívicas y los residentes de Warren. No obstante, el alcalde de Warren no ha permitido que los ateos usen el espacio para instalar una cabina de estación de la razón (Reason Station), porque esa creencia “no es una religión”.

Desde el 2009, la ciudad ha permitido que grupos religiosos locales conduzcan una estación de oración en donde se distribuyen panfletos religiosos a quienes se acercan a la misma. La denuncia que se presentó no busca que se remueva la estación de oración sino que se trate a creyentes y no creyentes de la misma manera.

“Una vez que el gobierno abre el espacio público para su uso por parte de grupos privados, no puede escoger y elegir quién puede utilizar el espacio basado en el contenido de su mensaje o si los funcionarios públicos están de acuerdo con ese mensaje”, dijo Dan Korobkin, subdirector legal de ACLU en Michigan.

“Por ejemplo, los funcionarios de Warren no estarían autorizados a conceder el acceso a los activistas que apoyen al alcalde y de rechazar las solicitudes de activistas que critican al alcalde. De la misma lógica se extiende a este asunto: la ciudad no puede permitir el discurso de apoyo de la religión y rechazar el discurso de apoyo del ateísmo “.

La demanda fue presentada en nombre de Douglas Marshall, un residente de Warren cuya solicitud para instalar una “estación de la razón” (Reason Station) fue rechazada por la ciudad. Marshall desea establecer una estación que es similar en tamaño, estructura y función de la estación de la oración —una mesa plegable y sillas con la literatura en exhibición y disponibles para el público— a excepción de que su estación ofrecerá información y oportunidades para la discusión de un perspectiva no religiosa.

“La ciudad tiene la obligación de servir a todos los miembros de la comunidad por igual, independientemente de su fe o de su falta de fe”, dijo Alex J. Luchenitser, director legal asociado de Estadounidenses Unidos por la Separación de Iglesia y Estado. “Nuestras leyes dejan claro que el gobierno no puede adoptar un reglamento que favorece a un grupo sobre otro”.

En abril de 2014, Marshall presentó una solicitud a las autoridades municipales para reservar espacio en el atrio de dos días a la semana. Según la demanda presentada en el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Este de Michigan, Marshall y otros voluntarios que operan la estación de la razón ofrecerían tener discusiones filosóficas con los transeúntes que se muestren interesados en un sistema de creencia secular. La solicitud fue denegada.

 

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