Tribunal Supremo federal dice sí al matrimonio LGBTT

“Es degradante impedir que parejas del mismo sexo formen parte de una institución central de la sociedad de la nación, porque ellos también pueden aspirar a los propósitos trascendentales del matrimonio. La limitación del matrimonio a parejas del sexo opuesto puede haber parecido justa y natural, pero su inconsistencia con el significado principal del derecho fundamental al matrimonio se hace ahora manifiesta” – Obergefell v. Hodges.

Tribunal Supremo federal dice sí a matrimonio LGBTTEl Tribunal Supremo de los Estados Unidos determinó en una votación 5-4 la legalización del matrimonio entre parejas del mismo sexo. De esta forma será inconstitucional que los estados prohíban el reconocimiento de este tipo de uniones o la consecución del matrimonio entre parejas del mismo sexo en sus territorios.

Descarga y lee la decisión: Obergefell v. Hodges, 576 U.S. ___ (2015) (*.PDF)

“Ellos solicitan igual dignidad ante los ojos de la ley. La Constitución les otorga ese derecho”, expone la histórica decisión escrita por el juez asociado Anthony Kennedy, a la que se unieron los jueces Stephen Breyer, Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ruth Bader Ginsburg.

El Supremo federal determinó que bajo la Decimocuarta Enmienda, los estados deben emitir licencias de matrimonio a parejas del mismo sexo y reconocer a las uniones de esta índole que se celebraron en estados donde ya es legal.

La opinión fundamenta la determinación final en “cuatro principios y tradiciones que demuestran que el matrimonio es un derecho fundamental bajo la Constitución, que aplica también al matrimonio entre personas del mismo sexo” así como con la protección que provee la Decimocuarta Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, que garantiza la igual protección de las leyes.

Los cuatro principios enumerados por el Tribunal son:

  1. El derecho personal que tienen los individuos a decidir si desean contraer matrimonio, que es inherente al concepto de autonomía individual.
  2. La vasta jurisprudencia del Supremo federal que expone que el derecho a casarse es fundamental porque respalda la unión de dos personas sobre cualquier otra, por la importancia misma del compromiso entre esos individuos.
  3. Para proteger el derecho a contraer matrimonio que a su vez salvaguarda a los niños y familias dándole significado a los derechos conexos de crianza, la procreación y la educación. “Sin ese reconocimiento, la estabilidad y la previsibilidad que el matrimonio ofrece, los niños sufren el estigma de saber que sus familias son menos, de alguna forma. Además, sufren el costo material significativo de ser criados por padres que no están casados, relegados a una vida familiar más difícil e incierta”, se explica en la opinión.
  4. Por último, los casos del Tribunal y las tradiciones de la nación dejan claro que el matrimonio es un pilar del orden de la nación. Los estados han contribuido al carácter fundamental del matrimonio al posicionarlo al centro de muchas facetas del orden social y legal. “No hay diferencia entre el matrimonio entre parejas del mismo sexo o el matrimonio entre parejas del sexo opuesto, al respecto de ese principio. A pesar de ello, a las parejas del mismo sexo le son negadas una constelación de beneficios que los estados han vinculado al matrimonio y que consignan una inestabilidad que muchas parejas del mismo sexo encuentran intolerable”, expone la decisión.

El portavoz del Comité Amplio para la Búsqueda de la Equidad, Gabriel E. Laborde, reaccionó ante la decisión explicando que “La decisión del Tribunal Supremo de hoy es un paso sustancial hacia la equidad. Hoy las comunidades LGBTT, sus familiares y aliados celebramos ese paso hacia una sociedad más igualitaria y justa, una sociedad donde las parejas del mismo sexo pueden públicamente expresar su amor sin ser discriminados por el estado”.

Mientras que Alejandro García Padilla, gobernador de Puerto Rico, emitió un comunicado en el que expresó que “la proclamación de este derecho es, además, un triunfo para la dignidad de todos los seres humanos, quienes, ante la ley, somos iguales. Reconocer y defender ese derecho del prójimo garantiza y fortalece a su vez la protección de nuestras propias libertades a la expresión, al culto y, sí, al amor”.

El Gobernador también firmó una orden ejecutiva para hacer efectiva de forma inmediata, con todas las consecuencias legales que pueda acarrear, la decisión del Tribunal. A su vez, indicó que ya solicitó al Secretario de Justicia que se evalúen cualesquiera otros cambios que por legislación se deban efectuar para adecuar el ordenamiento jurídico puertorriqueño a esta nueva realidad.

Por Zoán T. Dávila Roldán

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