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Propuestas del nuevo Código Civil: un atisbo a los cambios propuestos en más detalle

Propuestas del nuevo Código Civil: un atisbo a los cambios propuestos en más detalleEl Título Preliminar, que propone este proyecto, mantiene sustancialmente los principios generales sobre la eficacia de la ley y su aplicación. Reubica las llamadas normas de conflicto de leyes establecidas en los Artículos 9, 10 y 11 aún vigentes, que son objeto del Libro Séptimo. Con una propuesta de coherencia, sus preceptos rigen no sólo el ordenamiento jurídico privado sino que es de aplicación a todas las materias del Derecho.

Por otro lado, este Código regularía la normativa sobre la persona, los bienes y los hechos y actos jurídicos de igual manera. Además incluye normas generales para todo el Derecho civil, que aplican a cada institución y figura e intenta suplir todo vacío y laguna del cuerpo normativo. De manera novel, se propone un principio de igual protección de las leyes cónsono al siglo XXI. Para ese propósito se establecen las clasificaciones sospechosas estatuidas en la reciente Constitución de Sudáfrica, que cabe destacar que la misma reconoce en su preámbulo la diversidad, justicia social y los que en un pasado han sufrido la mácula de la injusticia. En ese mismo espíritu lo aquí propuesto entiende meritorio reconocer el principio de interseccionalidad, que es la posibilidad de que un mismo individuo pertenezca a una multiplicidad de categorías a la misma vez.

Otro cambio en la política pública es la preferencia por los métodos conciliatorios de solución de conflictos para resolver disputas familiares. La Exposición de Motivos en este particular fundamenta que la Oficina de Administración de los Tribunales ha establecido que el 30% de los casos que integran el calendario judicial son controversias vinculadas al derecho de familia. Estas controversias presentan el agravante de que, por su naturaleza, la resolución del caso no culmina el pleito de manera definitiva. Por esta razón, debemos crear métodos alternos al proceso adversativo para atender los procesos intrafamiliares, particularmente cuando la mayoría de estos pleitos se tratan de asuntos de gran sensibilidad cuyo resultado afectará la vida emocional y afectiva de las partes. Incluso, en ese mismo ánimo, esta propuesta establece una preferencia por procesos conciliatorios ante una solicitud de divorcio contencioso, con el fin de promover un ambiente armonioso que asegure el respeto entre las partes. Esta idea se hace contando con que la Rama Judicial cuenta con la estructura administrativa necesaria para cumplir con esta reformulación de política pública.

Otro de los cambios interesantes aquí propuesto es el parentesco por procreación asistida. Este nuevo Código crea la relación de parentesco por consanguineidad entre el hijo nacido por cualquier método de procreación asistida y las personas que consienten para aparecer ante la ley como los progenitores del nacido. Esto es cónsono la jurisprudencia federal, donde la autonomía reproductiva ha sido reconocida como un derecho fundamental, lo que ha facilitado la aceptación e implantación de nuevas alternativas no tradicionales.

Por otra parte, puntualizamos que otras áreas que este proyecto propone intentan cambiar, es el procedimiento para determinar los apellidos de un menor, mediante una reformulación fundamentada en la equidad de género. Se reformula la política pública sobre la inmutabilidad del régimen económico, extensivo a las capitulaciones matrimoniales, condicionado a que la misma se perfeccione mediante escritura pública. Se atempera el Código Civil a la determinación del Tribunal Supremo de los Estados Unidos sobre el matrimonio igualitario, Obergefell v. Hodges, 135 S. Ct. 2584 (2015). Se intenta reconocer las uniones de hecho como una modalidad afectiva protegida por el Estado, amparado a la idea de que el silencio del Código Civil vigente en cuanto a la relación consensual ha llevado al Tribunal Supremo a desarrollar alguna doctrina para regular la convivencia, de la cual es necesario afinar, según se establece o se propone aquí. Aunque si deciden casarse, es preciso que sepan que este Código reconoce a los notarios la facultad de celebrar matrimonios.

De igual manera, esta propuesta entiende prudente las causales de divorcio culposo. De esta manera bastará que ambos cónyuges alcancen un acuerdo voluntario e informado para terminar el vínculo o que uno solo consigne individualmente una ruptura irreparable de los nexos de convivencia matrimonial.

En otro polémico tema, se establece una causa de acción para recobrar los daños experimentados por un hijo cuando sus progenitores se niegan a reconocerlo de manera oportuna y voluntaria. Esto a su vez intenta dar parámetros claros al actual artículo 1810-A, y su interpretación en Martínez v. McDougal, 133 DPR 228 (1993), donde se niega la causa de acción de una mujer de 36 años, ya que el Tribunal entiende que es incierto si hay probabilidad de reconciliación entre estos.

Otro tema que ha causado en un pasado mucho debate, se aborda en esta propuesta y se reduce mayoría de edad a los dieciocho (18) años. Sin embargo, se establece un lenguaje para extender la asistencia paternal sobre la manutención del menor que carece de medios propios para su subsistencia. Se mantiene lo establecido en Key Nieves v. Oyola Nieves, 116 DPR 261 (1985). En este sentido, los alimentos deberán ser proporcionales a los recursos del alimentante y las necesidades del beneficiario, teniendo prioridad los hijos menores de edad y que cursen estudios primarios o de bachillerato. Además, el hijo que solicite alimentos para estudios posgraduados deberá demostrar afirmativamente que es acreedor de tal asistencia económica, a base de los siguientes criterios: 1) la actitud (demostrada por los esfuerzos realizados); 2) la aptitud (manifestada para los estudios que desea proseguir a base de los resultados académicos obtenidos); y 3) la razonabilidad del objetivo deseado. Únicamente luego de que todos estos criterios hayan sido probados es que el tribunal podrá fijar aquella suma de dinero que por concepto de alimentos entienda procedente y razonable y, si necesario, obligarle a cumplir. Esta disposición se encuentra respaldada por la reformulación propuesta a la autoridad parental, la cual dispone que los hijos podrán permanecer bajo la autoridad parental hasta que puedan valerse por sí, siempre que sus necesidades así lo justifiquen.

Cabe destacar que el Código Civil es extenso y complejo. Esta reseña, al igual que las demás que el lector tendrá disponible por este medio, sólo recogerá ciertos apuntes de interés. Para los detalles en sí, acceda al enlace y descargue el P. del S. 1710.

por Daniel Beltrán Torres

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