Supremo: Se puede interrumpir término prescriptivo de hipoteca extrarregistralmente y a través de enmienda a demanda

Supremo: Se puede interrumpir término prescriptivo de hipoteca extrarregistralmente y a través de enmienda a demanda

Descarga el documento: Distribuidores Unidos de Gas de Puerto Rico Inc. v. Sucesión de Carlos Manuel Declet Meléndez y otros

I. Síntesis circunstancial
Distribuidores Unidos de Gas de Puerto Rico, Inc. presentó una demanda en cobro de dinero contra los esposos Declet Jiménez para reclamar la suma adeudada, asegurada con tres pagarés con garantía hipotecaria, por concepto de venta de gas fluido.

La demanda fue presentada dentro del término prescriptivo de 20 años para ejercer la acción relacionada a los pagarés hipotecarios vencederos a la presentación. Luego, los esposos Declet Jiménez solicitaron la cancelación de las hipotecas que aseguraban los pagarés que suscribieron para garantizar su deuda con Distribuidores. Posteriormente y, ya vencido el plazo de 20 años, Distribuidores enmendó su demanda para incluir la causa de acción de ejecución de hipoteca y solicitó la correspondiente anotación preventiva de demanda en el Registro.

La Registradora tenía entonces ante su consideración: (1) una solicitud de cancelación de hipotecas y (2) una anotación preventiva de demanda. La Registradora calificó los asientos según el orden de presentación. Por tanto, canceló la hipoteca que aseguraba uno de los pagarés. Esta acción fue confirmada por el Tribunal de Primera Instancia y revocada por el Tribunal de Apelaciones.

II. Controversia
Las controversias del presente caso son las siguientes: (1) El término prescriptivo para ejercer la acción hipotecaria, en lo concerniente a los pagarés hipotecarios vencederos a la presentación, ¿es susceptible de ser interrumpido extrarregistralmente?; (2) Las formas de interrupción que emanan del artículo 1873 de nuestro Código Civil, ¿deben constar en el Registro de la Propiedad para que surta efecto la paralización?, y (3) ¿Cuál es el efecto de una demanda enmendada sobre el plazo prescriptivo de la acción hipotecaria?

III. Opinión
El Hon. Luis Estrella Martínez emitió la opinión del Tribunal. Una mayoría del Tribunal Supremo determinó que en el presente caso le asistía la razón a Distribuidores, ya que nuestro estado de derecho reconoce la posibilidad de que el término prescriptivo para ejercer la acción hipotecaria respecto a los pagarés hipotecarios vencederos a la presentación, se interrumpa sin que tenga que existir constancia en el Registro de la Propiedad que evidencie la interrupción.

Por otro lado, el Supremo validó que una enmienda a una demanda en cobro de dinero para incluir una acción de ejecución de hipoteca, habiendo trascurrido los 20 años de prescripción hipotecaria luego de la presentación de la demanda original, tenía el efecto de hacer oportuna la acción de ejecución de hipoteca porque una enmienda a la demanda tiene el efecto de retrotraer la fecha de la enmienda a la fecha presentación de la demanda original.

Por último, el Supremo explicó que el caso Distribuidores Gas PR v. Registradora, 188 DPR 351 (2013) no constituye impedimento colateral por sentencia en el presente caso porque, en aquel entonces, no se dilucidó el efecto de la presentación de la demanda enmendada sobre el plazo prescriptivo de la acción hipotecaria, ya que no es materia de revisión en un recurso gubernativo. Por consiguiente, el Tribunal Supremo adujo que el hecho esencial en dicho caso es distinto al pleito de epígrafe.

IV. Expresión de conformidad
El Hon. Ángel Colón Pérez hace constar las siguientes expresiones:

“El Juez Asociado señor Colón Pérez está conforme con lo resuelto por una mayoría de este Tribunal, por entender que, en estricto derecho, el resultado al que se llega en el presente caso es correcto: el término prescriptivo para ejercer la acción hipotecaria –en lo concerniente a los pagarés hipotecarios vencederos a la presentación– es susceptible de ser interrumpido extrarregistralmente. Ahora bien, la interrupción oportuna de los términos prescriptivos en el caso ante nos surge como consecuencia de una enmienda a la demanda (para añadir la causa de acción de ejecución de hipoteca) solicitada alrededor de año y medio después de presentada la demanda original (en la que solo se ejerció acción de cobro de dinero), lo que permitió que las enmiendas realizadas a la demanda se retrotrajeran a la fecha de presentación de esta última. En vista de lo anterior, es menester señalar que lo aquí resuelto no provee un subterfugio a las partes en un pleito para obviar los diversos términos prescriptivos dispuestos en las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico mediante el uso indiscriminado de las Reglas 13.1 y 13.3 de Procedimiento Civil. Máxime, cuando se pudiese entender que las partes que radican la demanda en cobro de dinero –al momento de presentar la misma– conocían o debieron haber conocido del derecho accesorio de hipoteca que garantizaba la obligación. Debemos tener presente que los hechos de este caso, sobre los cuales el Tribunal emite la presente Opinión, son unos muy particulares (pues, de ordinario, en este tipo de caso las partes presentan en conjunto la acción en cobro de dinero con la acción de ejecución de hipoteca), y matizados por un trámite procesal muy complejo que requirió, entre otras cosas, que este Tribunal interviniera en etapas tempranas del proceso, mientras a la par se dilucidaban en el Tribunal de Primera Instancia otros procedimientos relacionados a la causa de epígrafe. Véase: Distribuidores de Gas Puerto Rico v. Registradora, 188 D.P.R. 351 (2013)”.

V. Expresión disidente
La Hon. Anabelle Rodríguez Rodríguez disintió de la opinión mayoritaria y emitió las siguientes expresiones:

“Con la opinión que precede, una mayoría de este Tribunal avala la utilización de un subterfugio procesal para evadir un término prescriptivo. Permitir que se presente una nueva causa de acción que ya está prescrita, como lo es la ejecución de hipoteca en este caso, mediante una enmienda a la causa de acción original de cobro de dinero, milita en contra de la extinción de las acciones por razón del transcurso del tiempo. Con este proceder, se le reconoce a una parte el ejercicio de un derecho patrimonial transcurrido el término prescrito para ello. Valerse de un mecanismo procesal para eludir el cumplimiento con un término prescriptivo propicia, no sólo la inseguridad jurídica, sino además, el menoscabo de una figura como la prescripción que, en nuestro ordenamiento, es de naturaleza sustantiva. Véase Fraguada Bonilla v. Hosp. Aux. Mutuo, 186 D.P.R. 365, 373 (2012); S.L.G. Serrano-Báez v. Foot Locker, 182 D.P.R. 824 (2011); COSSEC et al. v. González López et al., 179 D.P.R. 793, 805 (2010); Santos de García v. Banco Popular, 172 D.P.R. 759, 766 (2007). Mediante la Opinión que suscribe una mayoría de este Tribunal, se le atribuye eficacia jurídica a un acto realizado a destiempo. Con ello, se desvirtúa el propósito de la prescripción y se admite el uso de un artificio legal para su interrupción. Por entender que una causa de acción de cobro de dinero es fundamentalmente distinta a una causa de acción de ejecución de hipoteca, me resulta imposible concebir que el ejercicio de la última se retrotraiga al momento del ejercicio de la primera. Cabe recordar que una peculiaridad del derecho real de hipoteca es que se trata de un derecho accesorio a uno personal. Precisamente por ello, el incumplimiento con el derecho personal está irremediablemente atado el ejercicio de la acción real de ejecución de hipoteca. Véase José Puig Brutau, Caducidad, prescripción extintiva y usucapión 133 (3ra ed. 1996). No hay razón alguna por la cual la parte demandante no haya podido incoar su causa de acción de ejecución de hipoteca oportunamente; esto es, al momento de presentar su reclamación de cobro de dinero por el derecho de crédito que la propia hipoteca garantizaba. Ratificar esa falta de diligencia permitiéndole ejercer tardíamente un derecho real prescrito constituye un desacierto que me resulta imposible sancionar”.

VI. Abogados de las partes
Abogado de la parte peticionaria: Lcdo. Manuel Fernández Mejías
Abogado de la parte recurrida: Lcdo. José R. Gómez Alegría

VII. Suplemento fáctico
Los esposos Carlos M. Declet Meléndez y Gloria Jiménez Vega (en adelante “los esposos Declet Jiménez”) aseguraron una deuda de $130,000 que tenían con Distribuidores Unidos de Gas de Puerto Rico, Inc. (en adelante “Distribuidores”) por concepto de compra de gas fluido. El 20 de abril de 1990, los esposos Declet Jiménez suscribieron tres pagarés hipotecarios vencederos a la presentación. En específico, el pagaré Núm. 1 fue otorgado por la cantidad de $50,000; el pagaré Núm. 2 por $30,000, y el pagaré Núm. 3 por $50,000. Cada uno de estos pagarés hipotecarios se aseguró con hipotecas voluntarias constituidas sobre diversas propiedades de las cuales el referido matrimonio figuraba como titular registral.

No obstante, el 22 de mayo de 1990, la hipoteca que garantiza el Pagaré Núm. 2 y el Pagaré Núm. 3 se inscribió en el Registro de la Propiedad (en adelante “Registro”). En cambio, la hipoteca que garantizó el Pagaré Núm. 1 fue inscrita el 7 de mayo de 1992.

Posteriormente, los referidos pagarés hipotecarios se extraviaron por lo que Distribuidores presentó tres demandas de sustitución de pagarés ante el Tribunal de Primera Instancia. Habiéndose sustituido el pagaré Núm. 1 y 2 y, en espera de adjudicación del caso de sustitución del Pagaré Núm. 3, el 19 de junio de 2009 Distribuidores presentó una demanda en cobro de dinero contra los esposos Declet Jiménez. Distribuidores solicitó el pago de $148,809.45 por concepto de venta de gas fluido, más intereses, costas y honorarios de abogado.

El 4 de agosto de 2010, los herederos de los esposos Declet Jiménez suscribieron una instancia ante notario, mediante la cual solicitaron al Registro la cancelación de la hipoteca que asegura el Pagaré Núm. 3. Amparados en los Arts. 145 y 180 de la Ley Hipotecaria y del Registro de la Propiedad y en la jurisprudencia aplicable, plantearon que la hipoteca estaba prescrita ya que habían transcurrido 20 años desde su constitución. El 3 de diciembre de 2010, Distribuidores enmendó la demanda de cobro de dinero para acumular la causa de acción de ejecución –por la vía ordinaria– de las tres hipotecas otorgadas e incluyó como codemandados a San Juan Gas Company Inc. y a los miembros de la sucesión de los esposos Declet Jiménez (en adelante “ la Sucesión”). El 1 de febrero de 2011, Distribuidores presentó una solicitud de anotación preventiva de demanda ante el Registro.

Por consiguiente, al enfrentarse la Registradora de la Propiedad con la instancia de cancelación de hipoteca y la anotación preventiva de demanda, procedió con la calificación de los asientos, según el orden en que se presentaron en el Registro y extendió una nota de cancelación de hipoteca por razón de prescripción, toda vez que habían transcurrido 20 años desde que fue constituida y en los libros del Registro no constaba la interrupción de dicho término. En consecuencia, denegó la inscripción de la anotación preventiva de demanda, al exponer que ésta no procedía debido a que la hipoteca a la cual hacía referencia había prescrito, conforme a los asientos registrales.

Inconforme, Distribuidores presentó un recurso gubernativo. Arguyó que la interposición de la demanda en el 2009, y el efecto retroactivo de la demanda enmendada presentada en el 2010, interrumpió el plazo prescriptivo que dispone la ley para la acción hipotecaria. El Tribunal Supremo confirmó la cancelación de dicha hipoteca en el caso Distribuidores Gas PR v. Registradora, 188 DPR 351 (2013). En dicho caso, el Tribunal Supremo determinó que la hipoteca estaba prescrita por haber transcurrido 20 años y el Supremo rechazó el argumento de que la Registradora tenía el deber de tomar constancia de los procesos judiciales extrarregistrales.

No obstante, los procedimientos presentados por Distribuidores ante el Tribunal de Primera Instancia continuaron. El 23 de junio de 2011, la Sucesión presentó su contestación a la demanda enmendada y planteó varias defensas afirmativas entre las que se destacan las siguientes: (1) prescripción tanto de la acción de cobro de dinero como de la acción hipotecaria, y (2) la no procedencia de la ejecución de las hipotecas, toda vez que había transcurrido el plazo prescriptivo para ejercer la acción hipotecaria y éste no había sido interrumpido ante el Registro. Por esta razón, argumentó que tanto la hipoteca que garantizaba el Pagaré Núm. 2 como la que aseguraba el Pagaré Núm. 3 fueron correctamente canceladas.

El 11 de junio de 2012, Distribuidores presentó una solicitud de sentencia sumaria. Indicó que los peticionarios le adeudaban la suma vencida, líquida y exigible de $130,000, más los correspondientes intereses. Además, alegó que la cancelación de las hipotecas que aseguran el Pagaré Núm. 2 y el Pagaré Núm. 3 se debió a las actuaciones indebidas de los peticionarios, ya que éstos solicitaron su cancelación a pesar de que se había interrumpido de forma extrarregistral el plazo prescriptivo de la acción hipotecaria.

El Tribunal de Primera Instancia emitió una sentencia sumaria parcial y determinó que Distribuidores paralizó adecuadamente el plazo prescriptivo para ejercer su acción de cobro de dinero relacionada a la deuda que aseguran los pagarés hipotecarios.

En cuanto a la acción hipotecaria, y luego de varios incidentes procesales el 26 de diciembre de 2013, el Tribunal de Primera Instancia emitió una sentencia por medio de la cual desestimó la totalidad de las causas de acción de Distribuidores, incluido el pleito de sustitución del Pagaré Núm. 3. En esencia, razonó que las reclamaciones de Distribuidores estaban estrechamente vinculadas con la determinación de este Tribunal en Distribuidores Gas PR v. Registradora, 188 DPR 351 (2013), la cual tuvo el efecto de constituir un impedimento colateral por sentencia.

Inconforme, Distribuidores acudió al Tribunal de Apelaciones. El Tribunal de Apelaciones revocó al foro primario exponiendo que la acción hipotecaria también quedó interrumpida por motivo del efecto retroactivo de la demanda enmendada, por lo que el derecho de hipoteca continuaba vigente. En consecuencia, el Tribunal de Apelaciones ordenó al Registro levantar el asiento de cancelación de hipoteca y, por consiguiente, reinstalar la hipoteca que asegura el Pagaré Núm. 3. A su vez, le ordenó hacer constar, mediante el asiento correspondiente, la anotación preventiva de demanda presentada por Distribuidores.

Inconformes, los peticionarios acudieron al Tribunal Supremo de Puerto Rico.

por Joel Pizá Batiz

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