Abogada pagará multa de $10,000 tras mentirle al tribunal y ser descubierta a través de Instagram

Una abogada de Nueva Jersey deberá pagar una multa de $10,000 dólares por mentirle al tribunal ante el cual litigaba un caso laboral.

La abogada Lina Franco, fungía como abogada en un caso de violación a las leyes laborales de salarios, que se pretendía certificar como demanda de clase. Sin embargo, esta no entregó a tiempo una certificación condicional de clase, que debía entregar por orden del tribunal el 23 de noviembre de 2016.

Dos semanas después de perder la fecha de entrega, Franco presentó una moción ante el tribunal, en el que se excusó diciendo que había tenido que viajar a Ciudad de México para atender una inesperada situación familiar. Sin embargo, la excusa no era real, según informaron los abogados de la parte demandada. Estos contrataron un investigador privado, quien descubrió que Franco había publicado fotos en su red social Instagram durante la misma fecha en que estaba atendiendo la situación de emergencia.

Al solicitar la extensión, Franco escribió en la moción que “se vio obligada a abandonar el país debido a una emergencia familiar en la Ciudad de México”. Incluso proporcionó un itinerario que muestra que había volado de Nueva York a México el 21 de noviembre y regresó el 8 de diciembre.

Sin embargo, los abogados de la parte demandada se mostraron escépticos y recurrieron a las redes sociales, donde descubrieron que ella no estaba en la Ciudad de México durante el período de tiempo en cuestión.

Los abogados encontraron un enlace a la página de Instagram de Franco desde su página web de negocios y vieron en sus mensajes que estaba en Nueva York cenando con sus amigos durante el día de Acción de Gracias, varios días después de que supuestamente voló a México. El 1 de diciembre, mientras todavía estaba en medio de su “emergencia”, publicó una foto de un evento en el Museo de Arte Moderno en Manhattan. Luego, según la evidencia presentada, se dirigió a Florida, donde publicó una foto junto a una piscina, el 3 de diciembre, cinco días antes de su supuesto regreso de la ciudad de México. Junto a la foto, Franco escribió: “No es un mal lugar para trabajar. Nada mal #Miami”.

El 12 y 13 de diciembre de 2016, el abogado de la parte demandada se opuso a la presentación tardía de la moción presentada por los demandantes. El abogado señaló numerosas incongruencias en la supuesta razón de Franco para la presentación tardía. Específicamente, el detective privado declaró que la cuenta pública de Instagram de Franco reveló que esta no estaba en la Ciudad de México cuando la moción debía presentarse el 23 de noviembre de 2016. Según este, la abogada de los demandantes estaba en la ciudad de Nueva York y luego en Miami, Florida, durante todo el tiempo que afirmó estar en la Ciudad de México “atendiendo una emergencia familiar”, indica la resolución y orden emitida.

En una declaración adjunta, la demandada adjuntó capturas de pantalla de las fotos de Instagram como prueba de lo alegado, lo que confirmó muchas de las afirmaciones del detective.

En respuesta a las alegaciones de la parte demandada, Franco admitió que no había sido honesta y que en realidad, había ido a Ciudad de México más temprano durante el mes de noviembre. Asimismo aceptó que había ido a Nueva York y a Florida como medida para recuperarse de la distracción emocional que sentía por la emergencia.

El Tribunal determinó que Franco había actuado de mala fe y decidió no penalizar a su compañero abogado. Los abogados de la demandada solicitaron más de $44,000 en multas por el comportamiento de Franco. Sin embargo, el Tribunal solo ordenó el pago de $10,000 dólares.

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