Poner en pausa su carrera para estudiar Derecho

Es típico ver que muchas personas que estudian Derecho hayan puesto en pausa sus carreras para dedicarse a sus estudios. La eventualidad de una deuda alta de préstamo y las probabilidades de poder culminar la carrera exitosamente son aspectos que generan mucho temor en personas que ya tienen una estabilidad particular en su profesión.

Una estudiante de la Universidad Central de Carolina del Norte, LaKeshia Banks, escribió una columna en la que narra su experiencia al dejar su carrera como trabajadora social en un hospital para estudiar Derecho.

“Estaba tomando una de las decisiones más importantes de mi vida. Iba a dejar de trabajar a tiempo completo, renunciar a la vida que conocía y embarcarme en un viaje que todos pensaban que era terrible. La decisión de ir a la escuela de leyes puede ser una de las decisiones más aterradoras que tomarás, especialmente cuando significa dejar la familiaridad de una carrera que conoces y saltar a lo desconocido. Alguien me dijo que ‘lo hiciera con miedo’. Usa ese miedo para empujarte a través del proceso, el viaje y cosechar la recompensa del otro lado”, anotó Banks en su escrito.

Con esa idea como pie forzado, esta elaboró las siguientes recomendaciones:

  1. Encuentre el por qué: Es importante establecer el fundamento de su decisión. ¿Por qué ha decidido estudiar Derecho? ¿Es un sueño que ha tenido desde la infancia o es un deseo de sus padres? Cualquiera que sea la razón, identifíquela al inicio del proceso. Escríbala, memorízela, dela a conocer a sus amigos y familia. En los momentos más difíciles de la carrera, tener eso en mente le ayudará a continuar.
  2. Evalúe sus finanzas: Una de las mayores preocupaciones con la decisión de estudiar Derecho es la falta de ingresos a tiempo completo y el no tener el mismo estilo de vida que tenía. Cuando decida ir a la escuela de Derecho, haga un inventario serio de su situación financiera. Encuentre formas de reducir sus costos, ya sea dejar de comer fuera de casa, vender cosas que no necesite, o mudarse a un lugar con un alquiler menos oneroso… estos son ajustes que debe hacer. Ponga en orden sus asuntos financieros de manera que no tenga que preocuparse sobre cómo va a vivir mientras lea sus casos.
  3. Proyecte sus sueños: Piense y ponga por escrito los logros que desea obtener al final del primer año. Así sea ser parte de la revista jurídica, ser la nota más alta de su clase, ser parte de un club o hacer trabajo voluntario, haga un plan y sígalo al pie de la letra. Haga el mismo ejercicio cada año.
  4. Trate la escuela de Derecho como un trabajo a tiempo completo: Recuerdo haber comenzado la escuela de Derecho sin conocer a ningún abogado y leer a través del Internet lo bueno, lo malo y lo feo. Una cosa que leí y que implementé desde el primer día fue tratar la escuela de leyes como un trabajo. Asegúrese de llegar a la escuela a la misma hora todos los días. Mientras esté allí, invierta su tiempo por completo a sus clases, utilice cada momento sabiamente, entre clases, haga resúmenes, lea, revise y consulte con sus profesores.
  5. Encuentre su grupo: Pudo haber entrado a la escuela solo, pero para tener éxito necesita un buen grupo de gente a su alrededor. Según la autora, conocer a su grupo de estudio, quienes luego se convirtieron en su grupo de amigos más cercanos, fue la mejor parte de la escuela de Derecho: “Desde las sesiones de estudio, hasta la discusión de ideas, tener apoyo a través de los momentos malos y buenos… Su grupo estará con usted en una de las etapas más difíciles, entenderán el proceso y le ayudarán cuando no esté bien”.
  6. No se compare con los demás: Nada deprime más, estresa más o le puede tener tan ansioso como compararse con los demás. Concéntrese en usted mismo, su progreso, su crecimiento. No se preocupe por lo que otros están haciendo, quién obtuvo la calificación o quién recibió la oferta.
  7. Celebre sus éxitos: Así sea que contestó una pregunta bien en clase, que sacó buena puntuación en un quiz o que logró obtener un internado, celébrelo. Aprenda a disfrutar cada momento y a disfrutar los triunfos, sin importar cuán pequeños son.
  8. Disfrute el proceso: La escuela de Derecho es retante, estresante y puede ser uno de los momentos más difíciles de su vida. Le obligará a reevaluar lo que creía saber y quién creía que era. También puede tener sus momentos agradables. No se sienta culpable por llegar a casa y ver ese episodio de su serie favorita de Netflix, disfrutar ese momento feliz o almorzar al mediodía con tus amigos como descanso. Tome el tiempo para procesar la escuela de Derecho y todo lo que aprenderá en ella.

Fuente: Lawyers Mutual NC

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