Auguran triunfo para Trump en segundo intento de residenciamiento

Por Daniel Rivera Vargas

Donald Trump enfrenta desde esta semana su segundo juicio político, convirtiéndose en el primer expresidente de Estados Unidos en enfrentar este tipo de procesamiento luego de abandonar la Casa Blanca, y llega a este escenario sin precedentes con argumentos muy débiles, pero muy probablemente —y por razones estrictamente partidistas— saldrá airoso, según explicó a Microjuris.com el profesor de derecho de la Universidad George Mason, Ilya Somin.

Enfrentando el cargo de incitar insurrección durante el asalto al Capitolio federal del pasado 6 de junio, el juicio contra Trump se celebra en el Senado de Estados Unidos, en un proceso conforme a varios lineamientos constitucionales federales: presidido por el juez presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, con miembros de la Cámara de Representantes en un rol de cuasi fiscales y con los 100 integrantes del Senado como jurado.

El debate inicial

El argumento para comenzar el proceso fue constitucional: si el Senado tenía jurisdicción para guiar un juicio político contra el expresidente Trump.

Con una votación 56 a 44 —incluyendo seis votos republicanos—, el Senado resolvió que sí tenían jurisdicción y permitió que continuara la etapa del residenciamiento.

Para Somin, no hay duda de que el expresidente debe ser objeto de un juicio político.

“Sí, es constitucional. No solo eso, sino que merece ser convicto y no debe volver a un cargo público”, puntualizó el profesor que, además, aparecía entre los profesores que citó el Senado para validar la continuación del proceso.

Entre las posibles repercusiones del residenciamiento a un exfuncionario como Trump está que el exmandatario no pueda volver a ocupar un cargo público.

Las defensas iniciales de Trump

La defensa del exmandatario alega en gran medida que:

  1. las expresiones de Trump estaban protegidas por la libertad de expresión bajo la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos
  2. no procede el juicio político por ser un exfuncionario y un ciudadano privado

Somin señaló que la defensa de Trump ha planteado otros argumentos, pero son aún más débiles, como que se le está acusando por un cargo diseñado solo para él o que no fue debidamente procesado en la Cámara.

Respuesta de Somin a la defensa #1 

Somin puntualizó que las funcionarias y los funcionarios del gobierno pueden ser residenciados y destituidos por un discurso que no sea delictivo.

El profesor Somin explicó que la Primera Enmienda protege a los ciudadanos privados contra sanciones penales y civiles por una amplia gama de discursos. Pero no protege a los funcionarios del gobierno contra el residenciamiento y la destitución.

Respuesta de Somin a la defensa #2

Para el también autor de numerosos artículos de revistas jurídicas y de libros como Democracia e Ignorancia Política: Por qué gobiernos pequeños son más inteligentes, hay varios precedentes que sostienen que un exfuncionario federal puede ser residenciado aún luego de no ocupar el cargo.

Por ejemplo, en 1876, el secretario de guerra del presidente Ulises Grant, William Belknap, fue residenciado luego de que presentó su renuncia.

Antes de eso, William Blount en 1798 fue objeto de un juicio político a pesar que ya había sido expulsado del senado.

Los residenciamientos han sido objeto de diversos litigios, como el caso Nixon v. US. No el presidente Richard Nixon, sino un juez federal de nombre Walter Nixon, que intentó sin suerte evitar el enjuiciamiento político, comentó el profesor.

Profesor entiende que igual saldrá airoso

“Creo que ambos argumentos son bastante débiles, pero también [entiendo que] sería declarado no culpable por dos razones: primero porque necesitas dos terceras partes del Senado para condenarlo (requisito constitucional) y segundo porque esto no es solo un juicio, es un proceso político, y muchos republicanos entiende que si votan en contra de Trump, muchos electores republicanos les votarán en contra”, dijo Somin.

División en el Senado

Actualmente, el Senado está dividido por la mitad.

Hay 50 votos republicanos y 50 dominados por el partido demócrata. Se necesitaría que 17 republicanos que votaran en contra de Trump.

En el primer residenciamieto contra Trump, por el escándalo político de Ucrania, solamente Mitt Romney le votó en contra, dijo Somin, aunque anticipa que en esta ocasión entre 5 a 6 republicanos adicionales se le unirían, pero aún así no son suficientes para llegar a los 67 votos necesarios para declarar culpable a Trump en este juicio político

¿Cuánto durará el proceso?

Somin dijo que se espera que el juicio político dure una semana y es incierto cuánto afecte el legado histórico de Trump.

¿Cuál será el efecto?

El profesor sostuvo que, en este caso, lo importante es el precedente para que no se repita lo que intentó Trump: tratar de aferrarse al poder después de perder una elección, al punto de incitar el ataque al Congreso.

“Ustedes en Puerto Rico pudieron remover a un gobernador y eso sentó un precedente para futuros gobernadores. Nosotros en Estados Unidos [vimos] abusos presidenciales, desde antes de Donald Trump, aunque no a su nivel, pero debemos sentar un precedente para que otros presidentes no hagan eso. Debe pagar el mayor precio posible”, dijo Somin.

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