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COLUMNA – Yamil Galib Frangie: una mirada a sus aportaciones al derecho puertorriqueño

El Lcdo. Donald R. Milán Guindín resalta el legado del abogado Yamil Galib Frangie.

Por Lcdo. Donald Milán Guindín

En los tiempos donde no existía el internet, Google, los teléfonos celulares o las redes sociales; desde la Ciudad de Las Lomas: San Germán, Yamil Galib Frangie logró tal prominencia como excelente abogado que personas de todo Puerto Rico y de los Estados Unidos lo contrataban.

Quienes lo conocieron afirman que era un hombre sencillo de apariencia, estudioso, muy inteligente y con una increíble disciplina de trabajo. Generalmente, atendía al público en su oficina los sábados y trabajaba hasta altas horas de la noche. Asimismo, atendía las consultas que otros compañeros abogados le hacían.

De una búsqueda en Microjuris podemos encontrar su nombre como abogado de récord en más de cincuenta casos en las decisiones del Tribunal Supremo de P.R. desde finales de la década del 40. Por un poco más de cuatro décadas Galib Frangie ejerció la abogacía atendiendo casos criminales y civiles. Entre sus casos más importantes están; Pueblo v. Luciano Arroyo, 83 DPR 573 (1961), Acosta Vargas v. Tió, 87 DPR 262 (1963), Pueblo v. Landmark, 100 DPR 73 (1971) y Pueblo v. Najul, 114 DPR 493 (1983). También, atendió casos que fueron resueltos por el primer y tercer circuito del Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos; Jusino v. Morales, 139 F.2d 946 (1st Cir. 1944) y American Home Assurance Co. v. Sunshine Supermarket, Inc., 753 F.2d 321 (3d Cir. 1985).

El abogado José Enrique Ayoroa Santaliz (quien fue amigo de Galib Frangie) en su libro Patriotas, contracanto al olvido expone sobre Galib Frangie; “[c]onocedor profundo de la ciencia del Derecho, contrainterrogador agudo, orador de ilimitados recursos e imaginación fecunda, artífice del lenguaje poético y del científico, maestro, en fin, de la literatura oral, en las que reagrupa, en las que reconstituye bríos, al calor de sus seres queridos, íntimos, para regresar a nuestros juzgados a mostrarnos -sobre todo a las generaciones que seguimos- su modo eficiente y estético de ejercer este oficio, que se ha convertido en escuela».

Pedro Malavet Vega (qepd) en su libro El abogado criminalista en Puerto Rico lo describe; “[u]no de los abogados más completos del país, tanto en formación jurídica, intelectual y excelente dominio del proceso, tanto civil como penal, y de la oratoria forense fue Yamil Galib Frangie”.

Algunos de sus clientes más notorios fueron Lydia Echevarría y Jorge Chaar Cacho. También, defendió a los soldados puertorriqueños enjuiciados en corte marcial en el caso de la “Colina Kelly” durante la Guerra de Corea. Imagine -amigo lector- la increíble capacidad de Galib Frangie de quien se dice que en solo días se aprendió el código militar para tal gesta.

Otro abogado recuerda haber escuchado una conferencia de Galib Frangie en la facultad de derecho. “Galib llegó sin nada en las manos, se dirigió a los estudiantes en el público y nos preguntó de que queríamos que nos hablara. Sin duda alguna, tenía la capacidad de hablar de cualquier materia”.

Como dato adicional, Galib Frangie participó del Segundo Congreso Pro-Independencia celebrado en 1944 y formó parte, junto a Gilberto Concepción de Gracia, de la delegación a Washington sobre las vistas del Proyecto Tydings en 1945.

La Delegación de Mayagüez del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico se honra en llevar el nombre de Galib Frangie. En ánimo de honrar y discutir las aportaciones de Galib Frangie al derecho puertorriqueño se estará celebrando una conferencia el 24 de agosto de 2022 en Mayagüez, el orador principal será el Lcdo. Harry Padilla Martínez.

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