Halla parcialidad el Tribunal Supremo en controversia adjudicada por juez de instancia

Halla parcialidad el Tribunal Supremo en controversia adjudicada por juez de instanciaPartes: Lizbeth M. Dávila Nieves, Peticionaria v. Luis Orlando Meléndez Marín, Recurrido

Una de las normas más conocidas en nuestro ordenamiento jurídico es que los tribunales apelativos no intervendremos con la apreciación de la prueba, la adjudicación de credibilidad y las determinaciones de hechos que realizan los tribunales de instancia, a menos que se demuestre que el juzgador actuó movido por pasión, prejuicio o parcialidad o que incurrió en error manifiesto. Sin embargo, nuestra jurisprudencia, aunque menciona estos conceptos continuamente, se ha centrado en precisar las características del error manifiesto. Hoy tenemos ocasión de examinar la conducta y expresiones de un juez de instancia, en el contexto de una causa de acción en daños por alegados actos de violencia doméstica, para determinar si, en efecto, evidencian pasión, prejuicio o parcialidad, dándole contenido de una vez a estos conceptos.

[R]esolvemos que, en este caso, el juez de instancia incurrió en pasión, prejuicio y parcialidad al adjudicar la controversia entre la señora Dávila Nieves y el señor Meléndez Marín. Las visiones personales del juez sobre la violencia doméstica, en particular sobre la conducta de las víctimas en esas circunstancias, le impidieron actuar de manera imparcial y desempeñar su función judicial adecuadamente. Por lo tanto, su apreciación de la prueba y sus determinaciones de hechos no son confiables. Como consecuencia, los tribunales apelativos quedamos imposibilitados de revisar adecuadamente la controversia jurídica presentada.

Ahora bien, el hecho de que un juez de instancia haya incurrido en pasión, prejuicio o parcialidad no conlleva, necesariamente, que la parte afectada deba prevalecer en su causa de acción. A fin de cuentas, un juez puede estar parcializado contra una parte que puede no tener razón. No sabemos si las alegaciones de la señora Dávila Nieves son ciertas. Lo que sabemos es que, en este caso, no podemos descansar en la adjudicación hecha por el tribunal de instancia. Por ello, corresponde devolver el caso a dicho foro para que las partes tengan su día en corte ante otro juez, uno imparcial y libre de toda pasión y prejuicio. Una vez ocurra eso y se emita el dictamen correspondiente, las partes determinarán si deben recurrir y los tribunales apelativos estaremos en posición de ejercer nuestra función revisora.

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