Facebook defiende su capacidad de censura a un profesor por obra de arte erótica

Facebook defiende su capacidad de censura a un profesor por obra de arte eróticaUn caso que lleva más de dos años en litigio figuró este mes en los medios de comunicación franceses, pues cuestiona qué jurisdicción deben obedecer las páginas de Internet al redactar y hacer cumplir sus reglamentos.

La controversia particular de este caso es si Facebook puede negarle a un profesor de arte su derecho a publicar una famosa pintura francesa nudista— y cómo los usuarios de la redes sociales pueden hacer valer sus derechos en contra de compañías globales físicamente localizadas en otros países.

Según reseñó la revista Time, el profesor en cuestión publicó una foto de la famosa pintura del siglo XIX El origen del mundo (“L’Origine du monde”) de la autoría del pintor Gustave Courbet. La pintura, que muestra un acercamiento a los genitales de una mujer, se exhibe en el Museo de Orsay en París. Facebook desactivó la cuenta del profesor, por razón de haber violado la política de la compañía que prohíbe a los usuarios el publicar fotos de desnudos u otro material explícito. El profesor demandó la compañía por cerca de 22,300 dólares por daños, arguyendo que Facebook falló en distinguir el arte de la pornografía.

El abogado de la compañía multimillonaria argumentó en corte que el contrato de términos de servicio que los usuarios deben aceptar cuando abren sus cuentas, establece claramente que la jurisdicción de la compañía recae en California y que Francia no tiene ningún derecho a tomar determinaciones sobre sus decisiones de negocios. El tribunal francés rechazó el argumento de la compañía explicando que la regla es “abusiva” pues viola las leyes que protegen a los consumidores en Francia, imposibilitando que estos puedan demandar a la compañía. Facebook apeló la decisión.

Aunque el caso concierne solamente lo que respecta a lo ocurrido con el Facebook del profesor, esto puede tener un impacto sobre el modelo de negocios de estas compañías, que dependen en gran parte de su capacidad para ejercer control sobre los datos de los usuarios y su actividad en línea.

La discusión sobre este caso surge a la vez que gigantes de la tecnología de Estados Unidos libran largas batallas legales costosas con diferentes gobiernos en Europa. La lista de casos es larga, y cada vez mayor: en 2013 la Unión Europea impuso un “derecho al olvido”, ley que permite a los europeos exigir que Google y otros motores de búsqueda supriman información sobre sí mismos – una batalla contra la que Google libró una lucha feroz. El año pasado el gobierno francés obligó a Twitter eliminar los tuits antisemitas de los usuarios franceses, pues estos violaron las leyes anti odio de ese país.

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