“No me des el pescado, enséñame a pescar”: El camino de la Brigada PDT y el Centro de Monitoreo de Legislación y Cabildeo Ciudadano

A las ocho de la noche, en pleno mes de junio, la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico recibe un nutrido grupo de estudiantes en su anfiteatro IV. La clase, “Derecho y movimientos sociales” es parte de la oferta veraniega en créditos conducentes a los requeridos en Teoría del Derecho. La profesora, Lcda. Myrta Morales Cruz llega en punto y se comienza el intercambio que define estructuras, formas y contornos de las luchas sociales, movimientos y causas. Se articula otra visión del quehacer legal. Con toda intención se deconstruyen discursos tradicionales del Derecho, para dibujar los posibles contornos del abogado que se relaciona de forma horizontal con la comunidad y comparte sus metas, por cuanto es facilitador en el diseño social de esa comunidad. Este abordaje presenta al abogado de hombro a hombro con comunidades organizadas, y no pretende que se elabore un discurso de dirigismo vertical, pues el abogado de causas y movimientos sociales, respeta y entiende que la comunidad guarda en su adentro la semilla emancipadora en su organización y ganas de diseñar sus entornos según sus necesidades.

En esa visión, el abogado más que oficio, tiene un nombre, y más que clientes, estrecha lazos comunitarios, y se convierte en comunidad. Ante toda esa discusión, se presentan los ejemplos concretos en una praxis que estructura un camino a seguir desde la academia a la comunidad.

Es así como llegamos al junte de la Brigada PDT, y el Centro de Monitoreo de Legislación y Cabildeo Ciudadano, adscrito a la Clínica de Asistencia Legal: Educación y Participación Ciudadana de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana. Como proyecto clínico de la Facultad, profesores, estudiantes y miembros de las comunidades emprenden un proceso educativo práctico, un intercambio rico en principios sociales, y creativo en el diseño comunitario que responde a la necesidad, según sea su composición y realidad vivencial. En este extremo, el abogado aporta herramientas que acerquen a la comunidad organizada a los epicentros de poder, con el fin de que la comunidad también se convierta en un sujeto político, y que encuentre una voz que influya en la política pública que los afecta de muchas formas. Es pues, como la Clínica emplea la herramienta del cabildeo, acercando esa posibilidad a estas comunidades, y facilitando la comprensión de los procesos legislativos, ejecutivos y judiciales.

Microjuris.com, con el fin de visibilizar la faena clínica a estos fines, documentó de manera breve la integración antes descrita. Aprovechando un día soleado, llegamos al Barrio Puerta de Tierra un lunes a las 10:00 a.m. y allí fuimos testigos de cómo se entremezcla el quehacer legal con los intereses de la comunidad. A través de nuestro lente, verán como se le da vida a una organización y el compromiso de estudiantes y profesores se concretiza en la confianza depositada en estos. Es así como presentamos el Centro de Monitoreo de Legislación y Cabildeo Ciudadano.

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