Convictos por homicidio negligente bajo el Código Penal de 2012 no pueden disfrutar de sentencia suspendida

Descarga el documento: El Pueblo v. Plaza Plaza

I. Hechos
El 11 de diciembre de 2013, el Ministerio Público presentó una acusación contra el Sr. David Plaza Plaza por el delito de homicidio negligente, en su modalidad de ocasionar una muerte al conducir un vehículo de motor con claro menosprecio de la seguridad de los demás. (Artículo 96 del Código Penal de 2012). El 14 de septiembre de 2015, un jurado lo halló culpable y fue sentenciado a una pena de ocho años de reclusión. Sin embargo, el Tribunal de Primera Instancia suspendió los efectos de la pena de reclusión y ordenó que esta se extinguiere bajo el privilegio de libertad a prueba. Inconforme el Ministerio Público, presentó una solicitud de corrección de sentencia al amparo de la Regla 185 de las de Procedimiento Criminal. Alegó que la Ley de Sentencia Suspendida excluye del beneficio de libertad a prueba a los convictos de homicidio negligente. En cambio, el Sr. David Plaza Plaza planteó que lo que excluye el Artículo 2 de la Ley de Sentencia Suspendida es el homicidio negligente con clasificación de delito grave de tercer grado. Sostuvo que al eliminarse el sistema de grados en el 2012, ese delito homicidio negligente de tercer grado dejó de existir. Por lo tanto, si se excluyera el homicidio negligente del Artículo 96 del beneficio de libertad a prueba, se estaría aplicando una ley penal por analogía, en violación al principio de legalidad.

El Tribunal de Primera Instancia denegó la solicitud de corrección de sentencia. Inconforme, el Estado presentó un recurso de certiorari ante el Tribunal de Apelaciones. En una decisión dividida, el Tribunal de Apelaciones confirmó el dictamen recurrido. Señaló que acoger la postura del Estado violaría el principio de legalidad, pues constituiría una interpretación analógica impermisible excluir de los beneficios de la Ley de Sentencia Suspendida a un delito semejante pero no establecido en la ley. Inconforme nuevamente, el Estadoacudió al Tribunal Supremo de Puerto Rico.

II. Controversia
La controversia del presente caso es la siguiente: Al eliminarse la clasificación de grados en el Código Penal de 2012, ¿se afectó la disposición de la Ley de Sentencia Suspendida y Libertad a Prueba que excluye al delito de homicidio negligente del beneficio de sentencia suspendida?

III. Opinión del Tribunal
La Juez Presidente, la Hon. Maite Oronoz Rodríguez, emitió la opinión del Tribunal. Reiteró que en Pueblo v. Bonilla Vázquez, 148 DPR 486 (1999), se resolvió que las garantías del principio de legalidad aplican si se pretende excluir del beneficio de sentencia suspendida delitos que no están contemplados en la ley. Destacó que tanto el Artículo 109 del Código Penal de 2004, como el Artículo 96 del Código Penal de 2012, tipifican como modalidad agravada de homicidio negligente ocasionar la muerte de una persona al conducir un vehículo de motor con claro menosprecio de la seguridad de los demás. Además, la clasificación es la misma: delito grave. Las únicas diferencias son que ya no se apellida tercer grado y la pena dispuesta. No obstante, la Ley de Sentencia Suspendida excluye de sus beneficios el delito de homicidio negligente con pena de tercer grado, pero la Asamblea Legislativa no ha atemperado la Ley de Sentencia Suspendida al Código Penal de 2012, el cual elimino el sistema de grados.

El Tribunal Supremo en el presente caso coligió que excluir de la Ley de Sentencia Suspendida el delito de homicidio negligente no constituye una violación al principio de legalidad, ya que se trata de la misma conducta prohibida: cometer un homicidio negligente al conducir un vehículo de motor con claro menosprecio de la seguridad de los demás. La Hon. Maite Oronoz Rodríguez expresó que aunque varias leyes penales especiales aún hacen referencia al sistema de grados de severidad, esto de por sí no puede convertir en inoperantes sus disposiciones. Adujo que, como en el presente caso, la conducta delictiva pertinente no ha variado de un Código Penal a otro, rechazó que la eliminación del sistema de grados por el Código Penal de 2012 implicó, por virtud del principio de legalidad, que el delito de homicidio negligente pudiera ser cumplido a través de Sentencia Suspendida.

Por otro lado, el Tribunal Supremo indicó que lo dispuesto por el Artículo 64 sobre libertad a prueba está desplazado por el Artículo 2 de la Ley de Sentencia Suspendida, que excluye al homicidio negligente concernido.

En conclusión, el Supremo coligió que la Ley de Sentencia Suspendida es una ley especial que excluye el delito de homicidio negligente clasificado como delito grave. Por consiguiente, el Tribunal de Apelaciones erró al aplicar la prohibición contra la analogía, pues no consideró que la conducta proscrita es exactamente la misma, de modo que no estamos ante un supuesto vedado por el principio de legalidad.

El Hon. Luis Estrella Martínez disintió sin opinión escrita.

por Joel Pizá Batiz

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