Cómo tener una buena relación con tu abogado

La abogacía no es una profesión fácil o sencilla. Para la mayoría de las personas existe la noción de que los abogados son personas que cobran demasiado dinero para el poco trabajo que hacen. Definitivamente se equivocan.

La abogacía es sobre todo una profesión de alto estrés, pues los abogados tienen que lidiar con fechas de término, estudio constante, presión de los tribunales y el estrés de los clientes. Si un caso en sí mismo es difícil para el cliente, la responsabilidad de la resolución de los problemas de múltiples personas, es una carga mayor aún.

Por lo anterior, la mayoría de los abogados no tienen espacio para un cliente excesivamente grosero o difícil, o un cliente con expectativas poco realistas. Este tipo de comportamiento causa al abogado un estrés innecesario y crea un entorno tóxico para trabajar. Es normal en la naturaleza humana que una persona funcione mejor y se comunique de manera más efectiva en un entorno positivo, en lugar de uno negativo. Esto no es un hecho revelador, pero definitivamente, un abogado entregará mejores resultados si tiene una relación adecuada y positiva con su clientes.

A continuación algunos consejos para los clientes sobre cómo cultivar una buena relación con sus abogados:

  1. Sea educado: Sea cortés con su abogado. Interactúe con la misma cortesía que le gustaría que las personas le traten en su trabajo.
  2. Mantenga expectativas realistas: No espere que su abogado se comunique con usted todos los días, tampoco espere cartas diarias. Un buen abogado entiende la importancia de producir trabajo de calidad y no necesariamente de cantidad o trabajo acelerado. No se le puede poner un tiempo específico al trabajo de calidad.
  3. Demuéstrele a su abogado que usted respeta su tiempo y su agenda: No solicite reuniones constantes con sus abogados o los llame sin cesar. Cuando haya novedades, su abogado lo llamará. Si usted desea conocer sobre su caso, sea prudente con la frecuencia en que se comunica. Póngase en los zapatos de su abogado y reconozca que este también tiene familia y una vida personal que atender, y que a menudo incluso se ve trastocada por la necesidad de prepararse arduamente para sus casos.
  4. No le pida descuentos o rebaja a sus abogados: Los abogados han invertido mucho dinero y tiempo en sus estudios para poder ejercer esa profesión. Muchos de nosotros vamos al trabajo todos los días para ofrecer servicios a los demás, deseamos recibir la remuneración adecuada, acorde al trabajo que hacemos y el tiempo que consumimos. También queremos disfrutar del fruto de nuestro trabajo y que ello nos permita tener calidad de vida.
  5. Comunicación: Dele tiempo a su abogado para que se comunique con usted. Debido a lo exigente que es el trabajo del abogado, probablemente está ocupado atendiendo un asunto importante. El suyo también lo es, y en el momento indicado, su abogado se acercará a usted.
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