¿Las escuelas de Derecho deberían preguntar a sus estudiantes cómo pagarán sus gastos durante estudios?

El fundador del blog Student Debt Diaries, Jordan Rothman, escribió una columna en la que denunció que las escuelas de Derecho tienen gran parte de la culpa en cuanto a las exorbitantes deudas de préstamos estudiantiles que enfrentan muchos de los estudiantes graduados.

Según Rothman, las escuelas de Derecho a menudo inflan las estadísticas de empleo, vendiéndole a los aspirantes a practicar la abogacía la posibilidad de altos sueldos, junto a otras tácticas, teniendo una visión de los estudiantes como objetos para su beneficio, sin tomar en cuenta las altas sumas de dinero que estos luego no van a poder pagar.

La premisa de que las escuelas deben preocuparse por las cantidades de dinero que sus estudiantes asumirán como préstamo surge de la experiencia que tuviera Rothman, cuando fue entrevistado por un oficial de admisiones de Washington and Lee University School que le preguntó una serie de preguntas sobre cómo iba a costear sus estudios en Derecho.

“Esto me tomó por sorpresa, ya que pensé que sólo mi expediente académico y personal sería relevante para ser aceptado en la escuela de Derecho. Sin embargo, quedó claro para mí que el oficial de admisiones me hacía estas preguntas para mi propio beneficio, para que yo pudiera poder pensar realmente en el costo y el proceso de financiar mi educación legal. Le dije al oficial de admisiones que planificaba financiar la deuda de mi educación en la escuela de Derecho, pero que tenía muy poca deuda con la universidad y posiblemente participaría en ROTC para cubrir mis gastos. Esta explicación pareció satisfacer al oficial de admisiones, y finalmente me admitieron en W & L Law, aunque me transferí a Georgetown Law al año siguiente. Formularme estas preguntas me hizo pensar en los costos educativos de una manera en la que nunca antes había pensado”, explica Rothman en su escrito.

Según el columnista, otras escuelas deberían seguir este ejemplo y preocuparse más sobre cómo los estudiantes prospecto financiarían su educación legal. Ello, pues muy pocos estudiantes prospecto piensan de antemano en cómo costearán sus gastos de matrícula: llenan y entregan los formularios de ayuda económica, no ven el dinero -sólo números en un papel- y es hasta luego que entienden el grave impacto que el préstamo tendrá en sus vidas.

“Creo que todos los funcionarios de admisiones de las escuelas de Derecho deberían solicitar más información sobre las deudas estudiantiles en las entrevistas a futuros estudiantes. Y tal vez se debería aclarar, en las solicitudes de admisión de las escuelas, sobre las cargas y las consecuencias de los préstamos estudiantiles. Muchos estudiantes universitarios probablemente no tengan a nadie que pueda orientarles sobre los préstamos estudiantiles, o guiarlos a través de un proceso de reflexión sobre las consecuencias de la financiación de una deuda de educación legal. Esto es especialmente cierto para las personas que son universitarios de primera generación, ya que es aún menos probable que tengan a alguien que pueda ayudarlos a pensar sobre lo que significa financiar un título de abogado”.

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