Justicia presenta estudio sobre las características de agresores sexuales convictos en Puerto Rico

La Secretaria de Justicia, Wanda Vázquez Garced, anunció la presentación de la campaña de publicidad “Ponle fin a la agresión sexual”, basada en los resultados del estudio “Características psicosociales de una muestra de confinados(as) puertorriqueños(as) sentenciados(as) por delitos sexuales”, que fue realizado por profesores de la Universidad de Carlos Albizu, subvencionado por fondos federales provistos por la Ley de Registro y Notificación de Delincuentes Sexuales (SORNA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

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El propósito de la investigación es conocer las características personales, familiares, interpersonales, psicológicas, historial de vida, salud, hábitos, crianza y el patrón delictivo de las personas confinadas por ofensas sexuales con el fin de orientar a la ciudadanía.

Los doctores José Rodríguez Quiñones y José R. Rodríguez Gómez entrevistaron a 317 confinados y tres confinadas que habían sido sentenciados por cometer delitos que guardan relación con delitos sexuales. Con esta muestra, se impactó el 77% de la población de 416 confinados que están presos al momento por cometer delitos relacionados a ofensas sexuales.

“Es la primera vez que en Puerto Rico se hace este tipo de estudio con convictos en la Isla. Si bien reafirma que, como dicen estudios de otros países, que no hay un perfil específico, sí nos ofrece características y guías sobre aspectos a los que debemos de estar alertas a la hora de poder identificar a un agresor sexual. Esperamos que estos primeros pasos para resaltar las características del agresor sexual de alguna manera nos ayude al Departamento de Justicia y a todas las agencias concernientes a desarrollar programas para beneficio de las víctimas y de alguna forma ayudar a rehabilitar al agresor sexual”, expresó Vázquez Garced.

El estudio, que fue presentado por Vázquez Garced durante la Clausura del Mes del Trabajador Social, refleja entre los hallazgos más relevantes que la mayoría de los ofensores sexuales entrevistados tienen entre 19 y 48 años y el 99.1% son hombres.

El 29% de los confinados entrevistados fueron reincidentes, y el 47% repitió más de un grado escolar. El 40% presentó problemas de conducta, 26% fue expulsado de la escuela en algún momento, 38% fue suspendido en algún momento y el 67% abandonó la escuela entre el séptimo y el undécimo grado. Mas el 65% de los reclusos obtuvieron el grado de escuela superior o estudios postsecundarios.

El 80% aceptó que cometió el delito de agresión sexual, mientras el resto estuvo renuente a aceptar dicha convicción. El 73% destacó que su víctima fueron féminas, mientras que ocho% dijo que abusó de varones. 72% reportó que tenía una relación familiar, de conocidos o novios con las personas perjudicadas, y solamente 17% no tenía ninguna relación con la víctima.

Se destaca que el 33% de los confinados entrevistados recibieron un diagnóstico de salud mental. En algunos se observa un patrón de trastornos mentales desde la niñez que incrementó en la adolescencia y se recrudeció en la adultez. Se refleja que no recibieron la debida atención médica y psicológica.

Más de la mitad, un 51% de los ofensores sexuales entrevistados, no tuvo a su padre presente en el proceso de crianza, y 26% no tuvo a su madre presente. Esto por varias razones, como divorcios, abandono, separación y adicción a drogas. De hecho, el 67% describió tener una niñez entre buena y excelente. Solamente 9% la describió como “mala” y 29% indicó que presenció actos de violencia de género en su hogar. 26% dijo que fue objeto de maltrato físico durante su niñez, 22% dijo que sufrió maltrato emocional por parte de sus cuidadores, 15% dijo que fue expuesto a negligencia, y 4% dijo que fueron abusados sexualmente por sus cuidadores primarios cuando eran menor de edad. Un 0.3% indicó que fue expuesto a explotación sexual.

Un 74% reportó que antes de ser juzgados, usaba sustancias controladas legales e ilegales. El 61% dijo ingerir alcohol, 48% fumaba cigarrillos, 42% consumía marihuana, 26% usaba cocaína, 11% heroína, 10% crack, 18% medicamentos como sedantes y ansiolíticos, y 9% utilizaba medicamentos no recetados. No obstante, se observa que, al momento de cometer los actos de abuso sexual, el 58.4% de los confinados dijo que no estaba bajo la influencia de sustancias.

“Ojalá no tengamos ni un caso. Pero tenemos un estudio que nos ayuda para tratar de cambiar patrones, de cambiar conductas y estar alertas. Esto nos ayuda a reiterar nuestro compromiso con las víctimas y a poner nuestro granito de arena para que se convierta en herramienta de prevención”, agregó la Secretaria de Justicia.

La campaña aparecerá en medios digitales durante el mes de noviembre.

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