Libertad a los cautivos

por la Lcda. Shakira Santiago Rodríguez
Presidenta Comisión Especial sobre los Derechos de los Animales-CAAPR

Los defensores de bienestar animal, fundamentados en el derecho inherente a la vida y libertad que le asiste a todo animal no humano, tenemos como norte que sus intereses se antepongan ante cualquier beneficio económico alcanzado por medio de su explotación. Según Steven Wise, abogado, autor y fundador de Non-Human Rights Project, un defensor de los derechos de los animales no humanos debe proceder un paso a la vez en este ámbito ya que los progresos sociales podrían verse impedidos por obstáculos físicos, económicos, políticos, religiosos, legales, históricos y psicológicos.

Los zoológicos, cautiverio para animales creados por el humano para que este último contemple al primero en un ambiente artificial, han cambiado sustancialmente en los pasados años y muchos cuestionan su existencia. Mientras que Argentina y Costa Rica cerraron sus zoológicos y, Chile, Córdoba y varios estados de los Estados Unidos cuestionan su permanencia, en Puerto Rico se exige la reapertura del zoológico de Mayagüez. Fundamentan su solicitud en principios presuntamente pedagógicos, turísticos y de conservación.

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Nótese que en el 2014, Eric Jensen, un sociólogo en la Universidad de Warwick, publicó un estudio en Conservation Biology el que determinó que el 59% de 3,000 niños entre las edades de 7 y 15 años que visitaron un zoológico no impactó positivamente el aspecto de la conservación de la especie. De hecho, algunos de los niños que participaron en el referido estudio demostraron que no obtuvieron nuevos conocimientos sobre los animales o del ambiente. El número aumentó al 66% en aquellos casos en que la visita al zoológico fue realizada sin guía. De modo que, enseñarles a los niños que mantener a un animal en cautiverio es normal constituye un acto egoísta e irresponsable. Si realmente educan sobre lo que constituye un zoológico, es decir, secuestrar a un animal; romper lazos de familia; obligarlos a vivir en un ambiente artificial; someterlos a maltrato y soledad; huérfanos de atención médico-veterinaria e ignorar sus sentimientos, tienen entonces la obligación moral de informar a los niños responsablemente.

Por su parte, en el 2015 Tim Zimmerman destacó en su artículo publicado en la revista Outside que la Asociación de Zoológicos y Acuarios, entidad acreditadora de los zoológicos y acuarios, informó que, de todos los animales de los 228 zoológicos acreditados, solo se trabaja con 30 especies para su recuperación, y, de estos, muchos no podrán integrarse a la vida silvestre. Cabe destacar que, para la fecha de publicación del presente escrito, el zoológico de Mayagüez no posee la acreditación de la referida asociación.

En relación al supuesto aspecto turístico, aquellos que exigen la reapertura del zoológico de Mayagüez han fallado en proveer datos que sustenten su posición. Pese a lo anterior, el 9 de enero de 2019, la revista New York Times publicó un artículo titulado Why Puerto Rico is No. 1 on Our Places to go List el cual detalla actividades a realizar y lugares a visitar en Puerto Rico. Resulta importante destacar que, del referido artículo, el zoológico de Mayagüez no figura como una razón para visitar a Puerto Rico.

La doctora Joyce Poole, quien posee un doctorado en comportamiento de elefante de la Universidad de Cambridge y por los pasados 40 años ha estudiado su comportamiento y comunicación, dispuso en una declaración jurada unida a un recurso de habeas corpus que el NHRP presentó a favor de la elefanta Happy que, mantener a un elefante cautivo impide que este emplee un comportamiento normal y, como consecuencia, desarrolla artritis, aburrimiento, depresión, agresividad (con ellos mismos y otros animales), entre otros padecimientos. Nótese que Mundi y otros animales del zoológico de Mayagüez sufren de las referidas condiciones.

Lo cierto es que existen muchas alternativas para aprender sobre estas hermosas creaturas sin tener que capturarlas y mantenerlas en cautiverio por el resto de su vida. Estos tiempos nos invitan a auscultar alternativas compasivas, inspiradoras y educativas; como por ejemplo un zoológico virtual. Piénselo: el lugar donde más cómodo nos sentimos es en nuestro hogar con nuestra familia. Lo mismo ocurre con los animales. Un zoológico virtual no es solo más humanitario, sino la única forma en que realmente llegaremos a educarnos y a comprender a los animales en su hogar con su familia.

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