El dedo del demandante vale menos de $75k y no los $300K que reclama; Tribunal de Distrito desestimó demanda

Descarga el documento: Tamayo et al v. Southwest Airlines Co. et al

Al determinar que no hay suficiente evidencia de su faz para conceder más de $75,000.00 al demandante, el Tribunal federal para el Distrito de Puerto Rico desestimó la demanda. Para casos de daños, como el que presentó el demandante, el Tribunal federal puede asumir jurisdicción cuando hay completa diversidad de ciudadanía entre las partes (generalmente cuando son de distintos estados o territorios de los Estados Unidos), pero con la condición de que la cuantía reclamada razonablemente exceda la suma de $75,000.00.

El Sr. J. Lincoln Tamayo sufrió un accidente en el aeropuerto Luis Muñoz Marín en Carolina cuando fue a sentarse en la silla de ruedas mientras se disponía a salir del área de seguridad. A sentarse, la silla se cerró bajo su peso y le cortó un pedazo de su dedo meñique.

El Sr. Tamayo demandó junto a su esposa a Southwest Airlines por la suma de $300,000.00 por daños físicos del Sr. Tamayo, y por los daños emocionales de ambos.

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Luego de la etapa del descubrimiento de prueba del caso, Southwest presentó una moción de desestimación alegando que el Tribunal federal carecía de jurisdicción porque la cuantía reclamada por los demandantes no debía razonablemente exceder los $75,000.00 que exige la regla jurisdiccional.

A pesar de que el demandante ripostó con una serie de casos federales donde el demandante recibió una compensación en exceso de $75,000.00, el Tribunal desestimó la demanda, porque en este caso simplemente los daños no le parecieron sustanciales.

Según la prueba evaluada, como atención medica en el Aeropuerto, un paramédico limpió el dedo del Sr. Tamayo y le puso una curita. El Sr. Tamayo decidió recibir atención médica en Tampa, su destino, por lo que le dieron una Tylenol y abordó el avión. En Tampa, cuando recibió atención médica, indicó que su nivel de dolor era cero y no quiso medicamentos para el dolor. El Sr. Tamayo visitó posteriormente un cirujano ortopeda en cinco ocasiones.

Según la prueba presentada, el dedo y la uña del meñique del Sr. Tamayo crecieron ya, pero no tiene huella digital. Según el Sr. Tamayo a veces no tiene la sensación completa en el dedo y en ocasiones experimenta dolor. En cuanto a sus alegados daños emocionales, el récord esta huérfano de como el accidente afectó la vida del demandante, e incluso sugiere que cuando visitaba al médico expresaba sentirse bien y sin quejas.

En cuanto a los daños emocionales alegados por la Sra. Tamayo, el Tribunal consideró que esta no estuvo presente al momento del accidente, ni el Sr. Tamayo estuvo al borde de la muerte para justificar la cuantía que reclama por esos daños.

por el Lcdo. Cristian González

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