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«Heredar en Paz»: la educación para prevenir conflictos

La licenciada Keila Díaz Morales nos cuenta cómo a través de la orientación se puede prevenir conflictos en asuntos relacionados con las sucesiones.

Por Valeria Alicea Guzmán

Uno de los principales propósitos de la licenciada Keila Díaz Morales es educar, prevenir conflictos y fungir como profesional del derecho. 

En casos relacionados con herencias y testamentos es común que surjan problemas entre las y los herederos o entre las partes. Para la abogada, los conflictos se reducirían si se educa a las personas. 

«Algo que es parte de mi vocación es el pensamiento de que si las personas supieran qué procede y qué no procede, cuáles derechos le asisten y cuáles no, qué derechos tiene la otra persona y qué derechos no tiene, una estaría más clara y tendría menos problemas», compartió. 

Cuando su abuela paterna le pidió que reuniera a sus hijas para dialogar sobre qué procedía y qué no procedía con relación a la herencia, Díaz Morales descubrió que el poder de la educación es maravilloso.

«Mi práctica favorita es celebrar una orientación familiar en conjunto, cuando las normas éticas así lo permiten, en la cual doy la clase de Derecho en arroz y gandules, antes de que la persona testadora otorgue su testamento. Esto provee la oportunidad de aclarar las dudas que alguna persona pueda tener y que toda la familia escuche. Se crea un puente saludable de comunicación», comentó.

Otro factor que Díaz Morales señaló como indispensable es la simplificación del lenguaje y, de vez en cuando, «quitarse el sombrero de abogada».  

«Hay esta noción de que les abogades tenemos que hablar de una forma tan rebuscada que se pierde el propósito. De nada sirve que tú sepas la norma si la otra parte no te entiende, si el representante legal de la otra parte no te entiende, si no puedes comunicar efectivamente tu mensaje», manifestó. 

De igual forma, la exjueza indicó que otro de los problemas que enfrentan las personas tiene que ver con los tabúes. 

«Primero, no queremos hablar de la muerte, queremos evadir esa realidad de que todos nos vamos a morir algún día. Segundo, el tema de lo material. Tenemos esta noción de que las sucesiones son para las familias millonarias cuando no. Sucesiones es para todo tipo de caudal incluyendo el más humilde», aseguró.  

La forma en que se hereda es como un reflejo de las relaciones con la familia y cualquier relación interpersonal. «Muchas veces los conflictos de ‘yo quiero eso, o me toca a mí pero no te toca a tí’ tienen más que ver con una herida emocional que quizás no se ha atendido», sostuvo.  

Cumplir con el deber de educar

Ante esta realidad, la licenciada decidió escribir un  libro dirigido a que toda persona pueda autoeducarse sobre las normas básicas de sucesiones, sin tener que convertirse en profesional del derecho. 

El proyecto no se limita al texto, sino que incluye página web, blog, podcast, canal de YouTube, presencia en Instagram, Facebook y LinkedIN. Además, incorpora el servicio de notaría, orientación familiar y  conferencias a grupos y comunidades. 

«EL libro ya es una realidad: se titula Heredar en Paz y espero tenerlo listo en algunas semanas», resaltó.

Tras crear esta iniciativa, la notaria confesó que no todas las personas han simpatizado con el proyecto.

«He recibido comentarios de que, al compartir tanto contenido por las redes, estoy regalando las consultas que otres colegas cobran. A eso respondo dos cosas: que el Canon 3 del Código de Ética Profesional nos impone el deber de educar a la comunidad, [y] que la profesión legal debe ser más abierta en cuanto a qué contenido puede regalar en cumplimiento con este deber ético, sin menoscabar la capacidad de generar ingresos por aquellas otras áreas que objetivamente ameritan nuestra intervención», explicó. 

Asimismo, aclaró que el contenido que comparte no sustituye una consulta legal porque cada situación tiene peculiaridades que debe analizar. Sin embargo, resaltó que educar sobre este tema aporta a la concienciación sobre la importancia de la planificación sucesoria. 

«Si pudiéramos abrir nuestra mente a hacer un servicio más holístico pues eso aportaría a la meta de que las personas puedan heredar en paz y que se reduzca la posibilidad de conflicto», puntualizó. 

 A continuación, algunos algunos consejos de la licenciada Díaz Morales para las y los profesionales del derecho que practiquen el derecho de sucesiones.

  1. Conforme a nuestro deber de competencia, lo primero es intervenir en estos asuntos si y solo si hemos hecho la asignación de poner nuestros conocimientos al día en cuanto a los cambios introducidos por el nuevo Código Civil de 2020, de ser aplicables. No recomiendo ir averiguando sobre la marcha porque son muchísimos cambios para internalizar. Además, debemos saber qué lagunas hay sobre cuáles temas para poder indicar a nuestres clientes cuándo un asunto puede ser objeto de litigio e interpretación. Son bastantes. 
  2. Tener claro en  calidad de qué estamos interviniendo: abogades de una parte, abogades de toda la familia o notaries, para saber las normas éticas que debemos cumplir y cuál puede ser la extensión de nuestra intervención. 
  3. Además de las normas éticas, identifiquemos cuáles valores rigen nuestro desempeño para determinar qué casos aceptar y cuáles no. Por ejemplo, yo tengo bien claro que si la intención de un cliente es ocultar bienes para privar a otra persona del Derecho que le corresponde, como por ejemplo a un medio hermano que esa persona no quiere que reciba su legítima, no voy a coger el caso. 
  4. Entender que, más que una controversia de Derecho, estas situaciones tratan sobre la relación que tienen las personas consigo mismas, con sus familiares y con lo material, entre otras visiones más profundas sobre la vida y la muerte.
  5. Manejar el asunto con empatía, compasión y sensibilidad. Aprender cómo reaccionar ante el duelo. 
  6. Concienciar a nuestres clientes sobre esto y sugerir ayuda profesional cuando aparente ser necesario.