Ketanji Brown Jackson, la primera jueza afroamericana del Tribunal Supremo de Estados Unidos, fue investida este pasado viernes, durante una ceremonia a la cual acudió el presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
Kamala D. Harris, vicepresidenta de los Estados Unidos, también acudió a la ceremonia.
Brown Jackson es la jueza asociada número 104 del Supremo federal, la primera con experiencia laboral como defensora pública y la primera mujer negra en la historia en ocupar un cargo en ese alto foro.
«Tiene una mente legal brillante, está extraordinariamente cualificada y está haciendo historia hoy», señaló el presidente estadounidense Biden.
La jueza tiene 51 años y está casada con el doctor Patrick Jackson, quien es cirujano. La jueza y su esposo tienen dos hijas.
Actualmente, es miembro del Comité del Departamento de Defensa, así como de la Junta de Supervisores de la Universidad de Harvard y del Consejo del Instituto Americano de Derecho Internacional. También, es miembro de la junta de Georgetown Day School y de la Comisión de Becarios del Tribunal Supremo.
«Su histórica nominación es un importante paso adelante para hacer que el Tribunal Supremo se parezca más a la nación en su conjunto», apuntó el Comité Judicial del Senado cuando la letrada fue nominada.


