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¿Qué es un contrato leonino?

La licenciada compartió algunos aspectos que puedes considerar para evitar involucrarte en un contrato abusivo. 

Por Valeria Alicea Guzmán 

Antes de explicar lo que significa un contrato leonino, es importante que conozcas qué es un contrato. 

La licenciada Claudia Delbrey Ortiz explicó que un contrato es un acuerdo entre dos o más partes. “Es como un intercambio y las partes establecen las condiciones del intercambio. Puede ser de dinero, de servicio, de bienes muebles e inmuebles, etcétera”, indicó la abogada del bufete Marini Pietrantoni Muñiz LLC

Según la Delbrey Ortiz, para que se perfeccione un contrato debe haber tres elementos indispensables: 

  • Consentimiento: Es el consentimiento de cada una de las partes a las condiciones que pactan.
  • Objeto: Es la cosa, que puede ser física o abstracta como servicios o bienes.  
  • Causa: Es el fin del contrato o  el propósito del contrato. 

«Este acuerdo entre las partes está basado en un concepto que se llama la autonomía de la voluntad. También se le llama la libertad de contratación. […] Las partes pueden constatar sobre lo que quieran y pueden establecer todas las condiciones que crean convenientes, pero la salvedad que establece el código civil es que no pueden ser contrarias a la ley, la moral o al orden público». 

Ahora bien, ¿sabes lo que es un contrato leonino?

Delbrey Ortiz informó que un contrato leonino es un contrato que impone unas cláusulas o condiciones que son sumamente detrimentales y sumamente beneficiosas, de forma desproporcionada, para otra de las partes.

«La base de un contrato leonino o abusivo es que hay una gran desproporción entre las obligaciones y las prestaciones entre una parte y otra», aseguró.

¿Por qué se le llama contrato «leonino»?

Este término surge de la fábula de Esopo, donde un león pacta con otros tres animales para cazar un ciervo. «Luego de cazarlo, el león lo divide en cuatro partes y dice que la primera es para él por ser león, la segunda también por ser el más fuerte, la tercera también porque trabajó más que todos y si alguien le disputa la cuarta tendrá que enfrentarse a él», detalló la licenciada.  

Para Delbrey Ortiz, la moraleja de la fábula es que debes tener cautela con las personas a las que te asocias con quienes estableces pactos. «Especialmente hay que tener cuidado cuando haces acuerdos o tratos con personas más poderosas que tú. Una persona poderosa aprovecha todas las ventajas que le benefician ante la otra parte a la hora de hacer un contrato».

Remedios judiciales

La desproporcionalidad entre las obligaciones y las prestaciones surge de la desigualdad entre las partes que contratan. En un sistema capitalista, según Delbrey Ortiz, se ve reflejado en casi todos los servicios y es bien difícil evitar este tipo de relaciones. 

«Uno no le llama contrato leonino a todo, pero la realidad es que las condiciones y la relación que puede resultar en este tipo de contrato las tenemos todo el tiempo y estamos expuestas a ellas todo el tiempo. Como norma general, las compañías que proveen los servicios que utilizamos todos los días como el celular, el internet, los carros, hipotecas estamos en una relación desigual porque siempre vamos a estar frente a una compañía grande, frente a un banco. Siempre va a ser una corporación. como norma general, que va a tener una ventaja sobre nosotros”, sostuvo. 

La licenciada destacó que el Código Civil de 2020 incorporó en su Art. 1258 la figura de la lesión por ventaja patrimonial desproporcionada. «Este artículo permite que un tribunal pueda anular o revisar un contrato oneroso cuando una de las partes obtiene injustificadamente una ventaja patrimonial desproporcionada, aprovechándose de la necesidad, inexperiencia, condición cultural, dependencia económica o avanzada edad de la otra».

Una de las formas en que más se manifiesta la desproporcionalidad es a través de los llamados contratos de adhesión, donde una de las partes establece todas las condiciones y la otra solo puede aceptarlas o no. 

«En este tipo de contrato no se puede negociar cada cláusula y no se pueden modificar porque ya una de las partes preestableció ese contrato. No solo el poder que tiene una parte sobre otra es lo que produce un contrato leonino. Además de que una parte tiene poder sobre la otra, la relación que se está dando está imponiendo todas las condiciones”, compartió. 

Tras reconocer la importancia de regular este tipo de contrato, Delbrey Ortiz mencionó que el Artículo 1249 del nuevo Código Civil regula y provee para la anulación de cláusulas abusivas como: 

  • las que no se redactan de manera clara, completa y fácilmente legible, en español o inglés
  • las que autorizan a la parte que las redactó a modificar unilateralmente los elementos del contrato
  • las que excluyen o limitan la responsabilidad de la parte que las redactó
  • entre otras

«Aunque el artículo reconoce al menos siete instancias en las cuales las cláusulas de un contrato de adhesión pueden considerarse abusivas, en realidad no es una lista exhaustiva. Sin embargo, el texto del artículo no indica que sean exclusivamente sino ‘especialmente anulables’. A juzgar por este lenguaje me parece que la lista que ofrece el Artículo 1249 no es taxativa, sino más bien una guía para la evaluación judicial de los contratos de adhesión», dijo.

¿Cómo puedes evitar involucrarte en un contrato leonino?

Aunque existen remedios judiciales, la abogada resaltó que es importante reconocer que no todas las personas tienen acceso a representación legal o desean llevar la situación a los tribunales. Por esta razón, compartió algunos los aspectos que puedes considerar para evitar involucrarte en un contrato abusivo. 

  • Distinguir el tipo de contrato

Pregúntate: ¿Qué tipo de contrato es? ¿Es un contrato donde yo puedo negociar? ¿Solo tengo la opción de aceptar o rechazar?

Si es un contrato donde se pueden negociar los términos y condiciones, o si se trata de un contrato de adhesión donde las condiciones están preestablecidas por una parte y la otra sólo tiene la opción de aceptarlas o no suscribir el contrato.

  • Asegurarte de que la redacción sea clara

Si algo no entiendes, tienes que verlo con sospecha. No te deben obligar a nada que realmente no entiendas porque puede tener consecuencias en el futuro. 

Ojo. Asegúrate que todas las garantías y promesas hechas por la otra parte consten claramente por escrito.

  • Mirar con sospecha las cláusulas que limiten tus derechos

Hay cláusulas que limitan o eliminan la responsabilidad de la otra parte. Es importante que preguntes y entiendas la razón de esas cláusulas. También son cláusulas que determinen el foro en el que puedes reclamar por  incumplimiento o alguna disputa relacionada con el contrato. 

Existen otras cláusulas que te obligan a renunciar defensas o que limitan o eximen de la aplicación de algún tipo de legislación o regulación. 

  • Evaluar la proporcionalidad entre los beneficios y obligaciones de cada parte

En el caso de los contratos de adhesión, el hecho de que no puedas negociar las cláusulas particulares del contrato no impide que puedas utilizar estos criterios para evitar sujetarte a una relación contractual injusta y onerosa. Aunque la mayoría de los servicios que se consumen están sujetos a este tipo de contratación, puedes evaluar las condiciones que ofrece cada proveedor y optar por aquél que más te favorezca.