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COLUMNA – Modelo de compromiso inquebrantable con la enseñanza

Su legado perdurará como una fuente de inspiración para las futuras generaciones de juristas y su nombre será recordado con admiración y respeto.
Resumen de puntos principales
  • Reconocida como institución académica; profesora exigente cuyas clases en Obligaciones son fundamentales para la formación jurídica.
  • Excelencia profesional: jurista, contadora pública autorizada y notaria; destacada en academias nacionales e internacionales.
  • Docencia rigurosa en Teoría General de las Obligaciones y Contratos; materia esencial y base para múltiples disciplinas jurídicas.
  • Mentora dedicada, solidaria y generosa; colaboró con Centros Sister Isolina Ferré y formó a generaciones de juristas.
  • Jubilación merecida; su legado perdurará como fuente de inspiración y modelo a emular en la comunidad jurídica.

Las columnas deben enviarse a mad@corp.microjuris.com y deben ser de 600-800 palabras. 

Por María Teresa Alicea Pierantoni, Catedrática Asociada de la Escuela de Derecho PUCPR

Cuando inicié mis estudios en la Escuela de Derecho de la PUCPR, como todo y toda estudiante de nuevo ingreso, quería conocer qué profesor o profesora impartía las clases de las diferentes materias.

Así, como es usual entre los y las estudiantes, comencé a indagar sobre la Facultad. Una mañana en una clase de Derechos Reales, el profesor que impartía la cátedra, nos habló de la profesora Olga Soler Bonnin.

No recuerdo exactamente sus palabras, lo que sí recuerdo es que entendí que la profesora Olga Soler Bonnin era una institución. Todavía no la había conocido personalmente ni la había visto. Poco después, en la misma clase de Derechos Reales, avisté por el cristal de la puerta a una señora alta, rubia, ojos azules, sobria e imponente, hasta intimidante.

Se trataba de la profesora Olga Soler Bonnin. Los compañeros y compañeras de la Escuela y de la Clase me decían que Soler era muy exigente, que su clase era difícil, pero, si la pasaba, pasaba la reválida. No se diga más, eso era lo que yo quería…..

En el primer semestre del segundo año del juris doctor, llegó el momento de tomar la primera de dos clases que tomaría con ella.

La materia, Teoría de General de las Obligaciones. En esta clase comencé a conocer a la profesora Soler, una estudiosa del Derecho, puntual en su clase en la que por las siguientes dos horas nos habría de introducir a las llamadas Obligaciones. Descubrí que esa clase era el cuco de los estudiantes, pero también espina dorsal del Derecho.

En ella conocí a Puig Brutau, Castán, Manresa, Vélez Torres y Vázquez Bote, entre otros tantos. Leí decenas y decenas de casos que, luego releería en otras materias porque, como dije, las Obligaciones son la espina dorsal del Derecho. Aprendí cuáles son las fuentes de las obligaciones, en qué consisten las obligaciones, sobre las obligaciones condicionales, el cumplimiento de las obligaciones, incumplimiento y extinción de las obligaciones.

En el segundo semestre del segundo año volví a tomar clases con la profesora Soler Bonnin; Teoría General del Contrato y Contratos en Especie. Pero, ya conocía a la Profesora, su excelencia, compromiso, integridad. Sus capacidades intelectuales eran asombrosas. Aprendí que las cualidades de la Profesora no se limitaban a sus capacidades como estudiosa del Derecho, jurista, contador público autorizado, excelente abogada notario-la mejor en Puerto Rico-, jurista numeraria de la Academia Puertorriqueña de Jurisprudencia y Legislación, jurista invitada de la Academia Iusprivativista Internacional en Pavía, Italia, etc.

También es un excelente ser humano, solidaria, generosa, empática, íntegra y sensible. De esto pueden dar fe en los Centros Sister Isolina Ferré, con quienes colaboró incondicionalmente por mucho tiempo.

Tuve el privilegio y honor de ser su asistente de cátedra y colaborarle como estudiante investigando para los trabajos de la Comisión Conjunta Permanente para la Revisión del Código Civil entre los años 1998 al 2000, en la que ella tenía a su cargo revisar la normativa contractual en el Código. Esta colaboración me permitió conocerla más allá del salón de clases.

Tengo el privilegio de decir que la profesora Olga Soler Bonnin se convirtió en mi mentora, maestra y profesora. Como dijo la profesora Liana Fiol Mata en su de reconocimiento mensaje el pasado 14 de junio, un profesor no necesariamente es maestro y mentor. Soler fue las tres. Para mí, siempre será Profesora, Maestra y Mentora.

Hoy, que tengo el privilegio de impartir las clases que ella me enseñó, ella representa fuente de inspiración y faro de sabiduría, referente y modelo a emular. Hoy, al acogerse a un merecido retiro, es momento de rendir homenaje a su trayectoria excepcional y agradecerle por su inmenso compromiso y sacrificio en beneficio de estudiantes, la Academia y la comunidad jurídica de Puerto Rico.

Su legado perdurará como una fuente de inspiración para las futuras generaciones de juristas y su nombre será recordado con admiración y respeto. Le deseamos una jubilación plena y satisfactoria, llena de momentos de alegría y realización personal. Que este nuevo capítulo de su vida esté repleto de felicidad y descanso bien merecido.

Las columnas deben enviarse a mad@corp.microjuris.com y deben ser de 600-800 palabras.