La Ley 246 de 2014 estableció que instigar al suicidio — a propósito — es un delito.
«Toda persona que a propósito ayude o incite a otra persona a cometer o iniciar la ejecución de un suicidio, será sancionada con pena de reclusión por un término fijo de ocho (8) años», lee la ley firmada por el gobernador Alejandro García Padilla el 26 de diciembre de 2014.
Inicialmente, el delito no incluía el «propósito».
Sin embargo, la ley de 2014 añadió «a propósito» previo a «ayude».
Nota: Esta ley no ha sido revisada por el Tribunal Supremo de Puerto Rico.

