¿De qué se trata la sesión conjunta del 6 de enero dentro del proceso de elegir al presidente de Estados Unidos?

Por Daniel Rivera Vargas

Las cámaras legislativas federales, por ley, deben reunirse el día 6 de enero después de una elección general para formalmente declarar al presidente electo de Estados Unidos, explicó la abogada Verónica Ferraiuoli, subdirectora de la oficina de la Comisionada Residente, Jenniffer González.

Aunque con algunas enmiendas, el proceso, que se vio interrumpido por disturbios en el Capitolio federal, emana del Artículo II Sección 1, y de la Enmienda 12va de la Constitución de Estados Unidos y está regulado por el Electoral Count Act of 1887, 3 U.S.C. §§3-21 desde hace más de un siglo, desde 1887, explicó la letrada.

Ferraiuoli detalló el proceso que comenzó el pasado 3 de noviembre, cuando la ciudadanía estadounidense acudió a las urnas. Ese día, en vez de votar directamente por el candidato presidencial de su preferencia, votaron por unos electores. Cada estado debe emitir una certificación que identifique a los electores ganadores por estado, quienes se reunieron el pasado 14 de diciembre para emitir sus votos a favor del candidato presidencial que representan.

Según continuó explicando la funcionaria, el primer día de la nueva sesión legislativa, el pasado 3 de enero, cada estado envió al Congreso dos cosas: la certificación de los electores elegidos por estado, y cómo votaron esos electores.

Entonces, el 6 de enero, según se dispone por ley, en una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos, se va estado por estado, abriendo los votos, certificando su validez, se cuentan y se anuncia el ganador.

Ferraiuoli explicó que el sistema permite que se levanten objeciones al proceso. Mediante el mecanismo de las objeciones, se le da una oportunidad a ese funcionario federal a cuestionar si el elector no es el correcto, o que el elector es el correcto, pero votó por el candidato equivocado. Para que una objeción pueda ser considerada, tiene que ser planteada concurrentemente por un senador y un representante del mismo estado.

Ante una objeción debidamente presentada, los cuerpos legislativos van a sus respectivas Cámaras para atender la objeción por separado y votar a favor o en contra de la misma. Para que una objeción prospere, debe recibir votos a favor en cada cuerpo legislativo. Los votos del estado objetado no se cuentan a favor del eventual presidente.

Ferraiuoli aclaró que, en este caso, es improbable que prosperen las posibles objeciones que se presenten. “Ahora mismo sabemos que la mayoría de las objeciones no van a prosperar porque hay una mayoría demócrata en la cámara. Lo que estamos viendo es básicamente un proceso simbólico”, sostuvo.

Al cierre de esta nota, la Sesión se aprestaba a continuar luego del receso decretado tras las protestas que irrumpieron en el Capitolio.

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