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El Senado de Puerto Rico aprobó el Proyecto del Senado 683, que busca reconocer la profesión del Trabajo Social como un servicio esencial en situaciones de emergencia.
La medida, presentada por la senadora Elizabeth Rosa Vélez, tuvo solo tres votos en contra y ahora pasa a consideración de la Cámara de Representantes.
El proyecto propone que por virtud de ley se reconozca profesión del trabajador social que labore en agencias públicas o en el sector privado, como uno esencial en la preparación, respuesta y recuperación de emergencias socioambientales, tales como de salud pública en epidemias o pandemias, o en fenómenos naturales u otras emergencias que requieran trabajar con seres humanos afectados.
Curso de interés – Responsabilidad profesional en tiempos de emergencia
Dispone la medida que, en caso de una emergencia a nivel estatal, sus servicios sean incluidos en la creación de protocolos de emergencia y reportes estadísticos, y que se les provean los materiales y equipo necesarios para su protección y para su desempeño profesional.
La propuesta legislativa contempla, además, su participación en incentivos económicos que se otorguen durante una emergencia, y se les concede un crédito contributivo sobre ingresos de 10%, a ser reclamado durante el año contributivo en que ocurrió la emergencia estatal.
Según la exposición de motivos, Puerto Rico cuenta con más de 7,000 profesionales licenciados y colegiados en trabajo social que laboran tanto en la esfera pública como en el sector privado.
Los trabajadores sociales, explica el proyecto, no han cesado funciones durante las catástrofes naturales recientes como lo fueron los huracanes Irma y María, los terremotos de la zona sur de la isla y la pandemia por el COVID-19.
La medida particulariza los datos de un estudio realizado por el Colegio de Profesionales del Trabajo Social que indicó que el 74% de las personas profesionales de trabajo social continuaron ofreciendo servicios durante la pandemia, pero solo el 53% reportó recibir los materiales y equipos suficientes para proteger su salud.
El proyecto apunta a que el estudio demostró que la profesión del trabajo social ha sido invisibilidad, por lo que estas personas profesionales no cuentan con las garantías, protecciones, incentivos y cuidados que necesitan profesionales de emergencia.

