NOTICIAS

Confirmación de nombramientos requerirá desprendimiento y diálogo

Microjuris conversó con el profesor Kenneth McClintock y el abogado Luis Herrero para conocer sus impresiones sobre los nombramientos que están o que pueden llegar ante la consideración del Senado de Puerto Rico.

Nota de la editora: ¿quieres estar al día con lo que sucede en la legislatura? Te invitamos a registrarte en nuestro boletín.

Por Perla del Mar Rodríguez Fernández

A una semana de comenzar la sesión ordinaria, Microjuris conversó con el profesor Kenneth McClintock y el abogado Luis Herrero para conocer sus impresiones sobre cómo se deben manejar los nombramientos que están o que pueden llegar ante la consideración del Senado de Puerto Rico, en medio de un cuatrienio donde no hay una mayoría partidista abrumadora.

El factor clave que ambos destacaron fue el diálogo.

McClintock, por su parte, afirmó que no debe ser una cuestión difícil para el Partido Nuevo Progresista (PNP) y el Partido Popular Democrático (PPD) sentarse a dialogar sobre asuntos fuera de lo ideológico, pues afirmó que unidos cuentan con una mayoría legislativa aplastante.

«Si ellos se ponen de acuerdo en cualquier issue, no deben tener mayor dificultad en aprobarlo», planteó el también expresidente del Senado y exsecretario del Departamento de Estado. Cuando le preguntamos a McClintock cómo creía que se debían atender designaciones como la dirección de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM), respondió que en ese caso, su consejo sería que el gobernador Pedro Pierluisi Urrutia y el presidente del Senado, José Luis Dalmau Santiago, busquen consenso en torno a una candidata para que se pueda atender la designación sin contratiempos.

Por otra parte, el también profesor de Ciencias Sociales en la Universidad Interamericana de Puerto Rico (UIPR), el nombramiento de Anaïs Rodríguez Vega como secretaria del Departamento de Recursos Naturales y el de Agustín Montañez Allman como procurador del veterano no deberán encontrar mayores contratiempos en el Senado.

Al preguntarle si observa el desarrollo de bloques o alianzas que rebasen las líneas partidistas, respondió que podría ver ese fenómeno más desarrollado en la Cámara de Representantes. Por ejemplo, señaló que los representantes novoprogresistas Joel Franqui Atiles y José «Che» Pérez Cordero se han caracterizado por su afinidad con temas ambientales y han logrado adelantar proyectos junto a representantes de otras delegaciones partidistas.

El exsenador también aseguró que se puede buscar consenso en posibles enmiendas constitucionales como la creación de una vicegobernación, pero no en la propuesta de una segunda vuelta electoral para buscar que la gobernación cuente con más del 50% del apoyo del electorado.

«Los dos partidos mayoritarios pueden atraer más votos en el futuro si aprovechan la posición privilegiada que le dieron los electores en estas elecciones para trabajar en consenso. En estos últimos años, deben adoptar una postura filosófica consensuada, que debieron adoptar desde el día uno», puntualizó.

Urgen desprendimiento

El analista político Herrero puntualizó que es necesario que se de un proceso de desprendimiento entre la Legislatura y La Fortaleza. El analista también destacó la importancia de la comunicación efectiva y constante entre la Legislatura y La Fortaleza, pero alertó que según se vaya acercando el 2024, más tensa podrá verse esa comunicación.

«Hace falta madurez y desprendimiento de ambas partes», comentó el abogado y anfitrión del podcast Puestos Pal Problema o PPP.

A palabras del abogado, algunos sectores políticos actúan como si hubiesen ganado con más de la mitad del apoyo electoral.

El también socio de 303 Digital sostuvo que parece que existe algún tipo de acuerdo entre el Senado de Puerto Rico y La Fortaleza sobre los nombramientos judiciales y de fiscales. Sin embargo, más allá de este tipo de nombramientos, augura que muchos nombramientos —como la procuraduría de las mujeres y la contraloría— no se atenderán este cuatrienio.

Sobre la posibilidad de que se formen bloques o alianzas que rebasen las líneas partidistas para adelantar propuestas legislativas, Herrero sostuvo que lo más natural es que se formen. A la vez, señaló que no observa un trabajo claro en esa dirección y que las alianzas que se están dando son caso a caso o proyecto a proyecto.

Para el analista, no hay bloques tan marcados como los que se están dando en Estados Unidos, donde existe el bloque progresista (más alineado al partido demócrata), el bloque por la libertad (más alineado al partido republicano) y el bloque bipartita (donde convergen demócratas y republicanos).

En cuanto a los nombramientos pendientes, Herrero coincidió con McClintock en la gran probabilidad de confirmación que cobija a la abogada Rodríguez Vega como secretaria del Departamento de Recursos Naturales.

Respecto a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres, Herrero respondió que si presidiera el Senado de Puerto Rico, optaría por seguir al pie de la letra el proceso que propone la ley para la designación de una procuradora. El abogado se refiere a que el artículo 4 de la Ley de la Oficina de la Procuradora de las Mujeres establece que la gobernadora o el gobernador de Puerto Rico, sin menoscabo de sus prerrogativas constitucionales, podrá solicitar y recibir recomendaciones del sector gubernamental y de los grupos identificados con los derechos de las mujeres y la equidad por género, provenientes del sector no gubernamental sobre las posibles candidatas para ocupar el cargo.

El texto de la ley exige que la procuradora sea una mujer de reconocida capacidad profesional e independencia de criterio, que se haya distinguido por su compromiso en la defensa de los derechos de las mujeres, en la lucha por la eliminación de todas las manifestaciones de opresión, marginación y discrimen, por su respeto a las diferencias y que esté dispuesta a hacer un análisis continuo de la situación de las mujeres desde una perspectiva de género.

La procuradora será nombrada por un término de 10 años hasta que su sucesora sea nombrada y tome posesión del cargo. La remuneración del cargo de la procuradora la fijará la gobernadora o el gobernador, y nunca será menor al de una jueza del Tribunal de Apelaciones.

El artículo 4 también dispone que la Oficina de la Procuradora de las Mujeres es una entidad jurídica independiente y separada de cualquier otra agencia o entidad pública.