NOTICIAS U.S. Court of Appeals 1st Circuit

Desestiman demanda de hombre que alega quedó cuadripléjico tras comer camarones contaminados

También se descartó negligencia por parte del restaurante por “fallar en limpiar apropiadamente los camarones antes de servirlo”

Por Daniel Rivera Vargas

Un hombre que alega que quedó cuadripléjico luego de comer unos camarones presentó una demanda en el Tribunal de Estados Unidos en el distrito de Puerto Rico, pero el pleito fue desestimado por el juez de distrito y la sentencia fue confirmada por el Tribunal de Apelaciones para el Primer Circuito, en Boston.

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“Está claro que González-Cabán y su familia (los demandantes) sufrieron una terrible tragedia. Sin embargo, estamos limitados en nuestro fallo al récord de la moción para la sentencia sumaria y a la ley. Sobre esa base, debemos concluir que el tribunal de distrito decidió correctamente la sentencia sumaria a favor de los demandados”, reza la conclusión de la opinión de Boston, escrita por el juez Kermit V. Lipez.

En este caso, Luis González Cabán alegó que el 19 de febrero de 2005 se comió unos camarones en un restaurante en Barranquitas, y que de inmediato se sintió mal. Aunque fue guiando hasta su casa, poco después quedó inconsciente y fue llevado en ambulancia a un hospital y terminó cuadripléjico, con síntomas consistentes con PSP, una condición que pueden sufrir los humanos al consumir comida contaminada con saxitoxin, una sustancia que se puede encontrar en ciertos crustáceos y que”representan un riesgo a la salud de los humanos”, según la opinión de Boston.

González Cabán y su familia demandaron a distribuidores de los camarones, al restaurante, y a diversas aseguradoras. Como parte del caso, las partes trazaron el origen de los camarones envenenados como que provenían de India, comprados por la empresa Calcutta Seafoods, luego recibidos por la corporación Sterling Seafood, de Newark, y finalmente JR Seafood le compra 816 cajas, de las cuales 150 fueron vendidas a Packers Provisions of Puerto Rico, que a su vez se los vendió ea GB Trading, y de ahí, en diciembre de 2004, le vendieron una caja al restaurante donde dos meses después comió el demandante.

La alegación es que González se enfermó por la negligencia de los demandados por no identificar el origen de la comida, inspeccionarla o limpiarla adecuadamente. Inicialmente, se incluyó una reclamación de responsabilidad absoluta (strict liability), pero tras pedir una opinión mediante certificación del Tribunal Supremo de Puerto Rico, la misma fue descartada porque se interpretó que la comida contaminada no activa este tipo de causa de acción.

El juez de distrito, y recientemente ascendido al apelativo Gustavo A. Gelpí, desestimó la demanda y Boston lo confirmó, aunque por razones diferentes. Mientras el juez puertorriqueño encontró que deficiencias en la prueba médica de que el PSP se debió a camarones contaminados, el panel apelativo entendió que no se probó conexión entre la lesión del demandante y algún acto u omisión de los distribuidores de comida o al restaurante.

“Las partes pasan gran parte de su exposición informativa discutiendo si distribuidores y revendedores de alimentos distintos a los del país inicial (India) tienen el deber de investigar las prácticas de seguridad de la cosechadora (de camarones). Sin embargo, incluso suponiendo que tal obligación se aplique a distribuidores de alimentos o restaurantes que están separados de la cosechadora por varios eslabones de la cadena de distribución, González Cabán no ha logrado establecer el nexo causal necesario entre cualquier incumplimiento de ese deber y su lesión”, de acuerdo a Boston.

También se descartó negligencia por parte del restaurante por “fallar en limpiar apropiadamente los camarones antes de servirlo” y alega Boston que los demandantes “parecen aceptar en su exposición inicial que la ‘saxitoxina no puede eliminarse’ por limpiar el camarón.