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Las leyes de cabotaje y la industria naviera en Puerto Rico

El economista Eduardo Pagán, vicepresidente y gerente general de Puerto Rico y el Caribe de Sea Star Line Agency, Inc., conversó con Microjuris sobre este tema.

Experto de la industria naviera en la isla resaltó la relevancia de las leyes de cabotaje de la Ley Jones adoptadas para Puerto Rico en 1920, mientras que explicó el trasfondo de este estatuto.

Leyes de cabotaje: ¿cuál es su impacto para Puerto Rico?

El economista Eduardo Pagán, vicepresidente y gerente general de Puerto Rico y el Caribe de Sea Star Line Agency, Inc., conversó con Microjuris sobre este tema, y destacó que Puerto Rico está sujeto a las mismas regulaciones y aranceles aduaneros de EE. UU. que se aplican a todos los demás puertos en el territorio continental estadounidense., además de Alaska y Hawái.

Descarga el estudio Impacto de la Ley Jones (2018)

La Ley Jones regula el transporte marítimo de mercancías entre dos puntos de los Estados Unidos, teniendo que realizarse en embarcaciones construidas en los Estados Unidos, propiedad de ciudadanos estadounidenses (un 75% como mínimo) y que estén tripuladas por ciudadanos estadounidenses.

Esta ley federal, junto con otras leyes de cabotaje relacionadas, garantiza que las compañías que realicen servicios o comercios domésticos compitan al mismo nivel y estén sujetas a las leyes y reglamentos estadounidenses.

La Ley Jones también cubre otras industrias marítimas tales como el servicio de pasajeros, la pesca, el dragado, el remolque y el apoyo energético marítimo.

“Comenzando con lo básico de la Ley Jones tú le preguntas a cualquier persona sobre las leyes de cabotaje, y te va a contestar lo que han escuchado a través de las décadas. Es un mito que la Ley Jones no permite barcos extranjeros entrar a Puerto Rico, y eso es falso. La enorme mayoría de barcos que entran a Puerto Rico -con contenedores, combustibles, entre otros- en su enorme mayoría son de bandera extranjera”, destacó.

Alrededor del 68% de las embarcaciones que entran a Puerto Rico son de bandera extranjera, y vienen de algún destino fuera de los Estados Unidos.

Pagan, quien fue presidente de la Asociación de Navieros, destacó que los costos de transporte entre la zona continental de los Estados Unidos y Puerto Rico representan solo un pequeño porcentaje de los precios al detalle de los productos en la isla.

Lupa desde la academia a las leyes de cabotaje

“Muchas personas cuando hablan de la Ley Jones piensan que esto es un fenómeno americano. Y eso es falso porque cuando tú miras otras jurisdicciones con acceso al mar todas tienen leyes de cabotaje. Unas con mayores grados, y otras con menos grados. Pero, la protección de sus costas, y de su comercio, está altamente regulado. Incluso, en su mayoría, no es muy diferente su concepto en cuanto a las leyes de cabotaje», aseguró.

Otro detalle importante que destacó el economista es que las compañías de carga marítima al servicio de Puerto Rico han invertido sustancialmente en nuevas herramientas y recursos durante los últimos años.

Dijo, además, que durante una emergencia atmosférica las compañías de carga marítima de la Ley Jones proporcionan de manera inmediata el traslado de bienes humanitarios y equipos de reconstrucción de infraestructura a la isla. También trabajan de manejadores de la logística, garantizando que los cargamentos satisfacían las necesidades fundamentales «puerta por puerta», incluso ante los daños significativos experimentados por la infraestructura de transporte en la isla.

“La discusión de la Ley Jones también es un tema de seguridad nacional porque no tenemos que depender de otra jurisdicción ajena que en un momento de conflicto puede ser peligroso”, agregó.

Y es que, como existe una operación directa, Puerto Rico puede contar con un alto nivel de confiabilidad de los servicios que se ofrece. De igual forma, esto permite una alta frecuencia y tránsitos rápidos.

“Estas condiciones de la Ley Jones también nos obligan a nosotros a declarar nuestras ganancias entre Puerto Rico y los Estados Unidos. Siendo el 50% declaradas para efectos de impuestos de Puerto Rico y otro 50% en los Estados Unidos. La bandera internacional, no paga impuestos ni en Puerto Rico ni en Estados Unidos. Ese dinero se queda completamente fuera del fisco”, comentó.

Por último, sentenció que la revocación de las leyes de cabotaje en Puerto Rico tendrían un efecto nefasto en la economía.