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Jurista con trasfondo en derechos humanos para el Supremo

Jurista con trasfondo en derechos humanos para el Supremo
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La próxima persona que ocupe el cargo de juez o jueza presidenta del Tribunal Supremo de Puerto Rico, debe ser una persona de fuertes convicciones, llamada a las causas justas y que pueda sensibilizarse con los reclamos de las comunidades marginadas del país.

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En esa premisa coincidieron las profesoras y abogadas Érika Fontánez  Torres y Ana Paulina Cruz Vélez, así como la directora del programa Taller Salud, Alana Feldman Soler.

Las expresiones fueron realizadas en el foro titulado La vacante en el Tribunal Supremo, auspiciado por el Colegio de Abogados de Puerto Rico. Allí fungieron como ponentes Erika Fontánez Torres junto al decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericana de Puerto Rico Julio Fontanet Maldonado y Pedro Ortiz Álvarez, profesor de la Escuela de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Reaccionando a las ponencias estuvieron Feldman y Cruz, junto a Ana Irma Rivera Lassén, presidenta del Colegio de Abogados y Charles Hey Maestre, director de Servicios Legales de Puerto Rico.

“Propongo apartarnos de la trampa de la neutralidad. No, no queremos a alguien neutral. Queremos a alguien cuya hoja de vida refleje haber estado del lado de los derechos y el acceso la justicia. Nada menos se merece el país”, propuso Fontánez Torres durante su ponencia.

La profesora también argumentó que a través de los años las figuras nominadas han estado vinculadas al gobierno de turno o provienen de familias con tradición en la abogacía. No obstante, ejercer el puesto de la presidencia requiere, a su juicio, que quien lo ocupe tenga unas posturas muy claras y que su experiencia profesional sustente sus convicciones.

“Sabemos que existen abogados y abogadas que se dedican a la práctica de los derechos humanos, a las llamadas causas justas y de interés público, a un quehacer ético profesional comprometido con el mejoramiento de la sociedad con una práctica activa pro bono. Sin embargo, pagan el precio de que se les excluya de ser considerados para ocupar cargos de gran relevancia en el país bajo la idea de que son proactivos o que no son imparciales”, añadió.

Por su parte, Alana Feldman explicó que se sintió identificada con las palabras de Fontánez Torres, a la vez que acotó que por su preparación académica en la historia, “tampoco cree en las neutralidades”. A su juicio la persona que esté al frente del Tribunal Supremo debe poder posicionarse en los zapatos de los grupos más marginados y con menos acceso a la justicia. Por ello, el análisis sobre el trasfondo de los candidatos o las candidatas es importante.

“Todos tomamos decisiones basados en nuestra experiencia. Analizamos todo bajo el crisol de donde venimos y quienes somos. Es importante que dejemos ir ese amarre artificial de que la persona tiene que ser un arbitro que cante en blanco y negro. Yo entiendo que tiene que haber espacio para la flexibilidad y sensibilidad de poder interpretar no de la misma manera todo el tiempo, todos los años, en todas las ocasiones y situaciones, sino poder identificarse con las personas que tienen menos acceso a la justicia que están presentado su situación. Que la persona que lidere el Tribunal Supremo pueda tener esa sensibilidad a los grises. Que pueda posicionarse en todos los otros colores que no son grises”, agregó.

Ana Paulina Cruz Vélez añadió a la fórmula que la persona que ocupe el puesto debe ser claramente inteligente, que provoque respeto y liderato pues “la Rama Judicial no está en su mejor momento”.

Además recalcó que es necesario escoger un líder o lideresa que pueda unificar y que provoque que los jueces y juezas puedan sentirse seguros. Asimismo indicó que debe ser una persona académicamente activa, que tenga experiencia previa en el Derecho Penal y que se sepa su forma de pensar sobre aspectos importantes y sensibles para la sociedad.

“Los ciudadanos merecemos saber cuál es su punto de vista sobre asuntos importantes, porque sobre eso va a decidir. Queremos saber qué piensa sobre la separación de iglesia y estado, sobre los problemas de las mujeres, sobre las clases marginadas. Porque yo no quiero que se repita un Pueblo v. Flores. Lo mínimo que quiero saber es su filosofía porque eso va a estar enfocando. Pero sobretodo también me importa, qué hará con la independencia judicial que todos los días se lacera”, culminó.

Julio Fontanet Maldonado, por su parte, explicó que entre los nombres que se han mencionado existen nombres que podrían portar “con dignidad” el puesto de juez o jueza presidenta. También agregó que Alejandro García Padilla tiene una gran responsabilidad como gobernador en la elección de la persona que presida el Tribunal Supremo y que debe internalizarlo, pues la historia ha sido muy rigurosa con algunos gobernadores por esta razón. “Esperamos que Alejandro cumpla con su deber histórico”, culminó.

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