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Mi ser querido necesita que lo cuide, ¿se afectará mi trabajo?

Mi ser querido necesita que lo cuide, ¿se afectará mi trabajo?La coexistencia de múltiples generaciones y géneros en las empresas, unido al envejecimiento y longevidad de la población, presentan nuevos retos y exige una cultura sensitiva ante las necesidades de un equipo de trabajo diverso. Estos trabajadores enfrentan grandes desafíos cuando, además de atender las exigencias de su trabajo, tienen la responsabilidad de cuidar de un ser querido.

Las estadísticas no mienten: casi un tercio de las familias cuentan con al menos un miembro con alguna incapacidad, ya sea un hijo, padre o cónyuge. Aproximadamente 1 de cada 10 familias con niños menores de 18 años de edad cuenta con un hijo con alguna incapacidad. Más aún, el tiempo invertido por éstos representa una pérdida de productividad de millones de dólares anualmente para la economía de los EEUU.

Nuestro país tampoco está ajeno a esta tendencia. Los cambios en la estructura de la familia puertorriqueña, sumado a la ausencia de políticas y prácticas en el entorno laboral que se atemperan a esta realidad, es una de las causas principales de tensión en los empleados que se enfrentan a este dilema. La composición demográfica de los empleados más propensos a esta encrucijada son generalmente mujeres entre las edades de 45-55 años, aunque el rol del hombre en el cuidado de seres queridos ha aumentado significativamente en los pasados años.

Lamentablemente, muchos patronos no cuentan con las herramientas necesarias para atender estas situaciones. Peor aún, el desconocimiento sobre el tema podría llevarlos a tomar decisiones basadas en estereotipos que podrían afectar las condiciones de empleo de estos empleados y considerarse como una práctica discriminatoria. A pesar de que no existe una categoría de discrimen específica que proteja a empleados con responsabilidades de cuidado, los tribunales federales han interpretado múltiples estatutos tales como: la Ley para Estadounidenses con Discapacidades de 1990 (ADA, por sus siglas en inglés), el Título VII de la Ley de Derechos Civiles de 1964, la Ley de Licencia Médico Familiar (FMLA, por sus siglas en inglés), para prohibir el discrimen en contra de empleados con responsabilidades de cuidado de seres queridos. Por otra parte, la Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC, por sus siglas en inglés) ha adoptado guías para asistir a los patronos en evitar incurrir en este tipo de conducta discriminatoria.

Por tanto, en estos tiempos, los profesionales de recursos humanos tienen ante sí el gran reto de proveer un lugar de trabajo en el que se fomente un balance entre las exigencias del empleo y las necesidades personales de sus empleados. Todo profesional de recursos humanos debe conocer las herramientas y las mejores prácticas para evitar incurrir en discrimen.

por el Lcdo. Rafael I. Rodríguez-NevaresFerraiuoli LLC