Estudiante graduado con apnea del sueño no tiene derecho a consideraciones particulares al evaluar admisión a la abogacía

El Tribunal Supremo de Georgia confirmó una decisión en la que deniega una solicitud de admisión a la reválida de un estudiante graduado en Florida, que argumentó que debía recibir un acomodo razonable en el proceso de solicitud por su condición de apnea del sueño.

Lee la decisión del Tribunal Supremo de Georgia

El caso del demandante es complejo. El aspirante, John Anthony Montesanti se graduó de sus estudios en Derecho en el 2015 a la edad de 67 años. Este solicitó admisión a la abogacía en Florida, pero luego de dos años de trámites en que se le solicitó información adicional y se le citó a una vista, este retiró su solicitud y la presentó en Georgia. La Junta de Georgia denegó su solicitud, por este haber presentado declaraciones inconsistentes acerca de dos detalles. En el primero, Montesanti no explicó las razones por la cual no había pagado una sentencia en un caso de cobro de dinero y sobre las razones por las cuales retiró su solicitud en Florida.

Montesanti testificó en la audiencia que durante el proceso de solicitud recibió un diagnóstico de apnea del sueño, y presentó la declaración jurada de un médico que revisó los resultados de un estudio del sueño que se le realizó. Este médico opinó que la apnea del sueño no tratada induce, entre otras cosas, “falta de atención… induce o agrava los déficits cognitivos, [y] aumenta la probabilidad de errores y accidentes”. También opinó que era más probable que las omisiones que Montesanti hizo en Florida y en la solicitud de Georgia fueran un resultado de su apnea del sueño no tratada, y que el tratamiento de esta condición mediante el uso de una máquina CPAP durante sueño había mitigado la gravedad de los déficits cognitivos causados por la condición de la apnea del sueño. Montesanti sostuvo que la apnea del sueño está reconocido como una discapacidad bajo la Americans with Disabilities Act.

Cuando se le preguntó en la audiencia si entendía que una condición que causaría que una persona mintiera o proporcionara respuestas falsas descalificaría a esa persona para certificarla como apta para tomar el examen de admisión a la abogacía, Montesanti respondió afirmativamente, pero declaró que ahora estaba siendo tratado por esta condición.

Según la determinación del Tribunal, con estas alegaciones, el abogado esencialmente pidió una exención de certificación, o una adaptación a la hora de evaluar su carácter y capacidad, basado en una supuesta incapacidad de ser veraz, preciso y honesto en la información que divulgó en su solicitud a la reválida y sus asuntos profesionales.

“Todos los solicitantes, sin embargo, están sujetos al mismo estándar de buen carácter y capacidad. Mientras que Montesanti sugiere que su edad o la presunta apnea del sueño lo confundieron con el tipo de la divulgación requerida por el proceso de solicitud, esta Corte ha sostenido que si el solicitante no entendía exactamente qué divulgación se requería, se debió haber puesto en contacto con la oficina de admisiones de la reválida para obtener aclaraciones o al menos debió seguir el principio recomendado por la Junta durante todo el proceso de solicitud de que, cuando uno tiene dudas, debe revelar la información de todas formas”, dictó la determinación.

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