De amigos a socios: Qué hacer para asegurar la propiedad intelectual

por el Lcdo. Jean G. Vidal Font (Ferraiuoli LLC)

El comienzo de todo negocio, así como el de cualquier start-up, está lleno de emociones, euforia y empeño. Es por esto que, por la confianza que permea en esos inicios, es muy común que los acuerdos entre los fundadores y el equipo inicial sean verbalmente, dejando los contratos y abogados para más adelante. Aunque no sea tan simpático, los socios fundadores deben ser más cuidadosos al momento de empezar el camino del empresariado, fijando por escrito todo lo relacionado a la propiedad intelectual del negocio. La propiedad intelectual de un negocio incluye los derechos de autor, de marcas, inventos y patentes, y los secretos de negocios.

Comenzando con los derechos de autor (copyright, en inglés), la Ley de los Derechos de Autor (Copyright Act) dispone que cualquier cesión de éstos derechos debe ser por escrito. Véase, 17 USCA §204. Lo particular de los derechos de autor es que, salvo pacto por escrito, el/la dueño(a) de la obra es quien la crea. Es decir, que la persona a quien uno contrata para hacer el logotipo de un nuevo negocio, o la persona que está escribiendo el código fuente para un nuevo app, será el/la dueño(a) de esos derechos de autor, a pesar de que sea uno quien haya pagado por la creación de dicha obra. En ese escenario, ¿podría ese programador(a) o diseñador(a) irse del negocio y usar ese código o arte con otro cliente? La respuesta corta es que sí. En ausencia de pacto por escrito de que esas obras serían propiedad del negocio, definitivamente podrá hacerlo, pues es el/ella es quien la creó. Por eso, es esencial que, antes de comenzar a trabajar, se otorgue un contrato con todos los socios y contratistas del negocio, asegurando que, como mínimo, todos los derechos de autor que se generen sean de la empresa.

Lo mismo ocurre con los inventos y patentes. Quien inventa la patente siempre será una persona de carne y hueso –no una corporación– y será la persona quien realmente hace el invento. ¿Qué debe hacer un negocio para proteger sus inventos? La mejor práctica es tener un acuerdo de inventor en el que esa persona acuerde ceder los derechos de la patente al negocio, y se comprometa a asistir al negocio en la tramitación de la solicitud de patente. Este último punto es clave, ya que habrá documentos que el inventor tendrá que firmar para poder tramitar la solicitud de la patente.

En el caso del desarrollo de secretos de negocios (piense en la fórmula de la Coca-Cola), es igualmente esencial que todo aquel que trabaje sobre la misma acceda por escrito que el negocio, y no él o ella, es el dueño del secreto. De lo contrario, el negocio podrá perder su información más valiosa tan pronto ese contratista culmine sus labores y se lleve esa información consigo.

En fin, tener las cuentas claras al comenzar la empresa es fundamental para asegurarse que el negocio mantenga control sobre toda la propiedad intelectual que se va a generar y a comercializar. El contrato que se firme deberá ser claro en que todo derecho de autor, derecho de patente y/o de inventos, y cualquier secreto de negocio que se elabore o desarrolle, será del negocio, y no de su autor. Al documentar todo esto adecuadamente, los negocios tendrán la certeza de estar comenzando la ruta del empresariado de forma correcta y segura.

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