Apelativo de Boston determina abuso de discreción judicial en caso de daños y perjuicios

El Tribunal de Apelaciones del Primer Circuito en Boston determinó que el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico abusó de su discreción al negarse a permitir que el único perito de una parte demandante en un caso de daños y perjuicios puede declarar ante el jurado. Al mismo tiempo, ordenó un nuevo juicio.

Se trata del caso de Grandvill Lawes, un marino mercante que estuvo en el Viejo San Juan la noche del 22 de octubre de 2011 e intentó cruzar la avenida Fernández Juncos a mitad de una cuadra de acera a acera, cerca del área de Bahía Urbana.

Lawes hizo el cruce luego que a mitad de acera, se topara con un muro de cemento. La parte demandante también señaló que la construcción no le proveyó una acera segura o una guía en el uso de las aceras. Entonces, el demandante cruzó las dos líneas de la calle del tren, y se detuvo en el punto medio entre la calle y la avenida. Luego, cruzó los carriles que se dirigen al oeste y paró en la división entre los carriles y los que conducen al este. Entonces, quedó atrapado por el tráfico. Estuvo aproximadamente 20 segundos esperando poder cruzar, cuando al evadir un vehículo que venía de un lado, recibió el impacto de una Toyota 4 Runner que transitaba por la otra vía.

El demandante quedó cuadripléjico tras el accidente.

Descargue la sentencia del Tribunal Apelativo de Boston

Lawes argumentó que el contratista de la construcción no tomó las medidas para asegurar que las luces de las calles del área estuviesen funcionando esa noche. También sostuvo que el contratista debió cerrar la acera completamente con una barricada que comenzara en la intersección (donde se encontraba el paso de peatones).

El perito de Lawes, el ingeniero Ralph Aronberg, opinó que el carril de tráfico pudo haber sido bloqueado y reutilizado como una acera temporal continua.

Tras varios años de vistas de descrubrimiento de prueba entre el 2012 y el 2016, el juicio duró 28 días y fue litigado por doce, y a veces trece, abogados en un día cualquiera.

El Tribunal de Apelaciones de Boston resaltó que en el día 25 del juicio, el Tribunal de Distrito comenzó lo que resultó ser una audiencia Daubert, un tipo de vista que consiste en determinar si el testimonio es científicamente fidedigno. El propósito era determinar si el experto de Lawes podía o no testificar ante el jurado.

Luego, el Tribunal de Distrito emitió una orden explicando que para ser admisibles en el juicio, las opiniones del perito debieron ser incluidas en su informe pericial preliminar o en un informe suplementario.

Como una opinión del perito no fue revelada en un informe, la corte encontró que Lawes había violado una regla de revelación de expertos y los requisitos de suplemento. El Tribunal de Distrito también argumentó que las “tácticas de litigio de emboscada” de la defensa de Lawes y su “mala conducta” requirió la exclusión de todos los testimonios relacionados con un elemento del caso.

Ante los hechos, el tribunal apelativo determinó un abuso de discreción.

El abogado de la parte demandante, el licenciado Jorge Izquierdo, resaltó a Microjuris.com que casi nunca un tribunal apelativo señala un abuso de discreción y eso es lo que hace que la revocación sea tan inusual.

“Ahora esperamos un juicios rápido porque se trata de un caso viejo”, puntualizó el abogado de la parte demandante.

La opinión del tribunal apelativo se publicó el 18 de junio de 2020 y la parte demandante espera que en los próximos días o semanas el Tribunal de Distrito señale una vista.

¿Aún no estás suscrito(a) a Microjuris? Hazlo aquí. ¿Necesitas cumplir con tus créditos de Educación Jurídica Continua? Hazlo en nuestra sección de cursos en línea.

A %d blogueros les gusta esto: