NOTICIAS

Más personas están haciendo testamentos después del nuevo Código Civil

Por Daniel Rivera Vargas

En Puerto Rico se realizan aproximadamente unos 6,000 testamentos al año, pero esta cantidad podría crecer en los próximos años tras la aprobación del nuevo Código Civil.

Según datos de la Oficina de Inspección de Notaría, recopilados en el Informe a la Comunidad 2020 del Poder Judicial, se inscribieron 5,865 testamentos en el año fiscal 2019-2020. La cantidad fue similar un año antes. En el periodo de 2018-2019, se atendieron 6,861 testamentos.

«A mí me parece poco», explicó a Microjuris.com el presidente del Colegio de Notarios de Puerto Rico, Manuel Pérez Caballer, sobre la cifra de 6,000 testamentos al año.

Monitorea el Capitolio

Un cálculo de Microjuris arroja que esos 6,000 testamentos al año en Puerto Rico, con una población de cera de 3.2 millones de personas, representan que solo un 0.18% de la población rinde testamentos anualmente.

El presidente del Colegio de Notarios sostuvo que, contrario a Puerto Rico, en países como España se estima que el 15% de la población tiene testamento.

Pérez Caballer atribuye la cifra de testamentos a que un sector de la sociedad piensa que el testamento es solo para personas adineradas y con muchos bienes para heredar.

En su opinión, hay un desconocimiento sobre lo que es un testamentario y que puede ser un alivio futuro para hijas, hijos, nietas y nietos porque, cuando no hay un testamento, si queda alguna propiedad que puede ser objeto de herencia y entonces estas personas deben incurrir en un proceso de declaratoria de herederos, que puede ser largo, polémico y costoso.

¿Estás buscando una herramienta de monitoreo legislativo? Conoce el eLegislativo.

«Un testamento puede costar por lo menos 50% menos que una declaratoria de herederos y cuidado si más», indicó Pérez Caballer.

¿Cómo impactó el Código Civil?

La entrada en vigor del Código Civil del 2020 ya está comenzando a aumentar los números de testamentos que se presentan por varias razones, entre ellas que muchos testamentos otorgados bajo el Código Civil anterior, que databa de 1930, quedaron afectados por el nuevo estatuto, sostuvo Pérez Caballer.

Primero: antes la viuda o el viudo no era considerado un heredero forzoso, o que era exigido por la ley.

En muchos testamentos los notarios y las notarias identificaban quiénes eran los herederos forzosos, dijo Pérez Caballer, pero ahora la ley cambió y si no se crea un nuevo testamento que derogue el anterior e incorpore a ese heredero, en el futuro la herencia podría quedar sujeta a procesos judiciales.

Pérez Caballer recordó que esta protección del nuevo código es para la persona legalmente casada con la persona que murió y que no se extiende a personas que conviven por muchos años.

5 puntos (y cursos) que debes conocer para fortalecer tu práctica notarial, después del Código Civil de 2020.

Segundo: el nuevo código modificó las porciones que se pueden repartir, al eliminar el llamado «tercio de mejora».

Antes, bajo el Código de 1930, una persona estaba obligada a darle el 66% de su herencia a los herederos forzosos —es decir, a su descendencia—, pero ahora esa cifra baja a 50%.

Esto quiere decir que se le concede a la persona una mayor libertad de decidir a quién quiere beneficiar con los bienes al momento de su muerte.

La ley no permite que se enmiende un testamento, sino que el proceso es crear uno nuevo que derogue el anterior, explicó Pérez Caballer.

Tercero: Otro cambio del nuevo Código Civil que Pérez Caballer entiende que fomentará que se aprueben nuevos testamentos es, por ejemplo, que se eliminó el requisito de tener testigos. Esta exigencia de la vieja ley podía incomodar a algunas personas porque obligaba a que gente fuera de su entorno familiar se enterara del detalle de sus bienes, dijo el notario.

El alza en los testamentos ya se está comenzando a reflejar, aseguró Pérez Caballer.

«Ya yo lo he visto en mi oficina. Yo he autorizado este año muchísimos más testamentos que en años anteriores», expuso.

Otros datos interesantes de las cifras ofrecidas por el Poder Judicial

Pérez Caballer reflexionó también que hay que considerar que el año fiscal 2019-2020 se vio afectado durante casi tres meses por la pandemia del COVID-19, que básicamente restringió el trabajo notarial por varios meses de ese año.

Era de esperarse —a palabras de Pérez Caballer— que la cifra de nuevos testamentos esperados fuera muy diferente antes del inicio del COVID-19 en Puerto Rico.

Asimismo, más allá de la cantidad de testamentos nuevos inscritos, Pérez Caballer advirtió que las cifras provistas por ODIN revelan otros datos interesantes, como que las certificaciones negativas de testamentos aumentaron de 4 4,401 en el periodo 2018-2019 a 15,233 en el año fiscal 2019-2020.

Las certificaciones negativas son un trámite que se realiza cuando una persona fallece y sus posibles herederos quieren cotejar si la persona dejó un testamento.

«Esa cifra de 15,000 es un número bastante alto», dijo Pérez Caballer.

«El aumento en la cantidad de solicitudes puede deberse al aumento de fallecimientos que reflejó el país desde María para acá», dijo Pérez Caballer.

¿Aún no estás suscrito(a) a Microjuris? Hazlo aquí. ¿Necesitas cumplir con tus créditos de Educación Jurídica Continua? Hazlo en nuestra sección de cursos en línea.