Supreme Court of the United States

No ofende a 6ª Enmienda constitucional que acusado no pudiera contrainterrogar a niño maltratado de 3 años

Descarga el documento: Ohio v. Clark

Decidido: 18 de junio de 2015

No ofende a 6ª Enmienda constitucional que acusado no pudiera contrainterrogar a niño maltratado de 3 añosDarius Clark vivía en la ciudad de Cleveland, Ohio con su novia y dos hijos: un niño de 3 años y una niña de 18 meses de nacida. Además de su novio, Darius Clark también era el proxeneta de su novia y la enviaba en múltiples ocasiones a la ciudad de Washington D.C. a prostituirse. En el mes de marzo de 2010, mientras su novia estaba en uno de esos viajes, los niños se quedaron bajo su cuidado.

Mientras el menor de 3 años se encontraba en la hora de recreo de su escuela, una de sus maestras se percató que tenía el ojo morado. La maestra le preguntó al menor que qué le había ocurrido y este permaneció callado. Luego de varias preguntas de la maestra, el menor manifestó que se había caído y luego confesó que había sido golpeado por “Dee”. La maestra preguntó si “Dee” era una persona grande o pequeña y el menor contestó que era una persona grande.

Las autoridades escolares se percataron que el menor de 3 años también poseía marcas en la espalda, estómago y patentes signos de maltrato. La maestra procedió a llamar a la línea de emergencia de abuso de menores. Al otro día, un trabajador social removió a los niños de la casa de la madre de Darius Clark. También se percataron que la niña de 18 meses poseía graves marcas en su cuerpo.

Así las cosas, un gran jurado acusó a Darius Clark de múltiples delitos de agresión agravada y cargos de violencia doméstica. El ministerio público presentó como evidencia la expresiones del menor a su maestra, señalando a “Dee” como su agresor. Pero el menor de 3 años no testificó debido a que la corte lo encontró incompetente para testificar en el juicio. No obstante, aunque no hubiese testificado en el juicio, la Regla 807 de Evidencia del estado de Ohio permite que información confiable, provista por un menor de edad abusado a un tercero, sea admisible por el Tribunal.

Darius Clark solicitó la supresión de dichas expresiones invocando la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda. La cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda de la Constitución federal dispone que todo acusado tendrá el derecho de confrontar a los testigos que hayan testificado en su contra. El Tribunal de Primera Instancia de Ohio denegó su petición e indicó que las expresiones vertidas por el menor de edad no estaban cobijadas por la Sexta Enmienda y fue sentenciado a 28 años de cárcel. Darius Clark apeló su sentencia y el Tribunal de Apelaciones de Ohio revocó la sentencia manifestando que las expresiones fuera de la corte del menor de edad violentaban la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda de la Constitución federal.

Posteriormente, en una decisión 4-3, el Tribunal Supremo de Ohio confirmó la sentencia. Indicó que la ley del estado de Ohio les exige a los maestros reportar casos de maltrato de menores. La corte razonó que la maestra actuó como un agente del estado en virtud de dicha ley y sus preguntas estuvieron dirigidas a buscar información sobre una conducta criminal previa para identificar al responsable. La corte concluyó que la expresión del menor en dichas circunstancias es idéntica a la manifestada en un tribunal. Inconforme, Darius Clark acudió al Tribunal Supremo de los Estados Unidos.

La controversia en el presente caso es la siguiente: ¿La cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda prohíbe que los fiscales presenten como evidencia las expresiones de un menor de edad maltratado, dirigidas a una persona privada y no funcionaria del estado, aunque la defensa no pudo contra interrogar al menor de edad?

El Hon. Samuel Alito emitió la opinión del Tribunal. Esbozó que la Sexta Enmienda prohibe que el tribunal acoja evidencia testifical sin que la persona haya testificado en el tribunal, a menos que el testigo no esté disponible para testificar y el acusado haya tenido la oportunidad previa para contra interrogarlo.

No obstante, el Tribunal Supremo federal en Michigan v. Bryant, 562 U. S. 344 (2011) expandió el análisis bajo la Sexta Enmienda conocido como “propósito primario”, para que se aplique a la luz de la totalidad de las circunstancias.

¿Qué es el análisis de propósito primario? El análisis de propósito primario dispone tres factores para determinar si una declaración emitida por una persona es equivalente a un testimonio y por consiguiente, dicha declaración está cobijada por la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda. Esto significa que el acusado posee el derecho a contrainterrogar a la persona que emitió las declaraciones. Los factores son: (1) si la interrogación intenta resolver una “emergencia en curso” y no se obtuvo con el propósito de obtener información para ser utilizada en juicio, la declaración de la persona no está cobijada por la Sexta Enmienda; (2) se debe analizar la formalidad de la interrogación. Una interrogación en un cuartel de la policía posee el potencial de ser considerada como un testimonio sujeto al contra interrogatorio de la exta Enmienda, contrario una declaración en medio de una emergencia; y (3) la identidad de la persona que realiza las preguntas. Existe una mayor probabilidad de enfrentarse a declaraciones cobijadas por la Sexta Enmienda si las preguntas las realiza un policía, a diferencia de una maestra que ve a su estudiante con heridas que sugieren un patrón de maltrato.

En síntesis, la pregunta que se deben hacer los tribunales para determinar si están frente a una declaración cobijada por la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda es: a la luz de todas las circunstancias, ¿el objetivo principal de la conversación fue obtener evidencia fuera de la corte para luego ser utilizada en el juicio contra el acusado? Si la declaración no posee dicho motivo ulterior, la admisión en evidencia de las declaraciones estarán sujetas a las reglas de evidencia federal o de los estados, pero no a la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda.

No obstante, el Tribunal Supremo federal indicó que en ocasiones el análisis de propósito primario es necesario pero no suficiente. Reconoció que existen circunstancias en que la cláusula de confrontación no prohíbe la admisión de evidencia obtenida fuera de la corte.

Es importante destacar que en el presente caso, el Supremo federal determinó que las declaraciones de una persona, dirigidas a un ciudadano privado y no dirigidas a un oficial del estado, no están excluidas de la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda y pueden ser sometidas al adjudicativo de propósito primario.

En el presente caso, el Supremo federal determinó que las expresiones del menor están excluidas de la cláusula de confrontación de la Sexta Enmienda porque se suscitaron en unas circunstancias de emergencia (detener un maltrato infantil). Por consiguiente, pueden ser admitidas en el tribunal sin que el acusado haya podido contra interrogar al menor.

Reseña por Joel Pizá Batiz

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